lunes, 30 de junio de 2025

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Cómo es una dieta proteica 'saludable y saciante'...

Las proteínas pueden jugar un papel importante en el mantenimiento del peso corporal. Las dietas hiperproteicas son peligrosas, pero incorporar un plus proteico en el plato puede ser una opción sana y equilibrada. Para ello es necesario elegir bien los alimentos ricos en este macronutriente.
Las proteínas, siempre que se consuman en su justa medida, pueden ser unas excelentes aliadas para el control del peso y, en aquellos casos en los que sea necesario, adelgazar. La clave está en elegir los alimentos ricos en proteínas más adecuados y tener en cuenta que la pérdida de peso debe ser gradual y siguiendo una dieta equilibrada. No puede ser que por introducir un tipo de nutriente se dejen de lado otros. Nada de dietas restrictivas.
Las proteínas tienen un poder saciante que las hace idóneas para controlar la ingesta de comida, pero una cantidad excesiva de este macronutriente tiene consecuencias negativas. La dietista-nutricionista Andrea Jarque, miembro de la Comisión de Nutrición Deportiva del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad Valenciana (Codinucova), ha explicado las pautas básicas para una dieta proteica saludable y saciante. La experta resalta la conveniencia de individualizarla y acudir a un buen profesional.
Multitud de estudios tanto en animales como en humanos han permitido comprobar que las proteínas actúan sobre todo a corto y medio plazo, suprimiendo el hambre de forma más potente que las grasas o los carbohidratos.
De ahí que las dietas altas en proteínas favorezcan el mantenimiento del peso ideal. Sin embargo, una alimentación hiperproteica está totalmente desaconsejada. La (OMS) aconseja que las proteínas se limiten al 10-15% del valor calórico total diario, alertando de que su exceso puede provocar alteraciones renales y hepáticas, entre otras.
Un poco más de proteína en el plato
Siguiendo esa línea de potenciar las proteínas sin llegar a las peligrosas dietas hiperproteicas, Jarque recomienda “meter un poco más de proteína para conseguir las mismas calorías con más poder saciante”. Pero siempre “sin pasarnos”. Se suele recomendar que las comidas principales del día se guíen por lo que se conoce como plato de Harvard, en el que las frutas y las verduras deben ocupar la mitad de la superficie, un cuarto se destina a los hidratos de carbono (fundamentalmente, cereales integrales) y el otro cuarto, a las proteínas. La idea sería, según Jarque, “aumentar un poquito ese cuarto de proteína”.
La experta subraya que ese poco más de proteína nunca debe ser en detrimento de la cantidad de frutas y verduras, que deben seguir primando. En todo caso, se pueden reducir un poco los carbohidratos, pero de forma discreta porque también cumplen una misión importante dentro de una dieta equilibrada.
Alimentos para conseguir un plus de proteínas
Otro aspecto importante es que ese plus de proteínas debe incorporarse a través de alimentos lo más sanos posible. “Principalmente, de origen vegetal, como las legumbres”, resalta la nutricionista. Los frutos secos también son proteicos.
La carne es una buena fuente de proteína, pero es preferible recurrir a la magra: pollo, pavo, pescado y marisco. Es conveniente que el pescado sea tanto blanco como azul. Este último es algo más calórico, pero aporta nutrientes muy valiosos, como omega 3 y omega 6.
Otros alimentos ricos en proteínas son los huevos, la leche y los derivados lácteos.
Las carnes rojas no ocuparían un lugar destacado en la lista de candidatos proteicos porque tienen más grasa saturada. Asimismo, Jarque recuerda que el consumo de carne procesada (como salchichas o fiambres) solo se aconseja de forma ocasional y deben contener al menos un 85% de materia prima (pavo, cerdo, ternera…).
Para los más golosos o como alternativa para darse un capricho, los postres enriquecidos con proteínas pueden ser una opción, pero siempre teniendo en cuenta que también deben ser de consumo ocasional. “No es lo más saludable del mundo, pero pueden ser un sustituto de productos más procesados y azucarados, como las natillas”. Estos productos “están enriquecidos en proteínas y no contienen azúcar, sino edulcorantes”.

Dios está a tú lado…

Dios está a tu lado. No importa lo que el enemigo quiera poner para detenerte, Dios está a tu lado.
Ana se levantó aquella mañana sintiendo que el mundo estaba en su contra. Su despertador no sonó, el transporte público iba lleno y llegó tarde al trabajo, donde su jefe la reprendió frente a todos. Como si fuera poco, al volver a casa, encontró una carta de aviso de pago atrasado de los servicios y una nevera casi vacía. Se sentía abrumada, agotada y con ganas de rendirse.
Esa noche, mientras miraba al techo con lágrimas en los ojos, recordó las palabras de su abuela: “Dios nunca te deja sola. Cuando sientas que no puedes más, Él ya está trabajando a tu favor”. Tomó su Biblia y leyó Isaías 41:10: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te fortalece; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. De repente, sintió paz en su corazón.
Al día siguiente, aunque no tenía muchas ganas, decidió enfrentar su jornada con una nueva actitud. En el bus, un desconocido le cedió su asiento y le regaló una sonrisa amable. En el trabajo, su jefe le pidió disculpas por su tono del día anterior. Y al llegar a casa, encontró un mensaje de una amiga ofreciéndole una compra comunitaria para compartir alimentos. Sin darse cuenta, Dios ya estaba moviendo las piezas a su favor.
Todos hemos pasado días en los que sentimos que todo está en nuestra contra. Que las dificultades se acumulan y que no hay salida. Pero en esos momentos, Dios nos recuerda en Deuteronomio 31:8: “El SEÑOR mismo irá delante de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes”.
El enemigo quiere que pienses que estás solo, que te hundas en la desesperanza y la preocupación. Pero la verdad es que Dios nunca te abandona. Aunque no lo veas, Él está obrando en lo pequeño y en lo grande. En el favor inesperado de un desconocido, en una oportunidad que no esperabas o en la fortaleza que de repente sientes para seguir adelante.
Aprendizaje para hoy: No dejes que los problemas del día a día te hagan olvidar quién está a tu lado. No importa cuán difícil parezca la situación, Dios tiene el control. En vez de enfocarte en lo que no está funcionando, confía en que Él ya está obrando. Así como Ana, sigue adelante con fe y verás cómo Dios se manifiesta en cada detalle de tu vida.
Dios está contigo. Siempre. Incluso en los días más difíciles. RdeP

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domingo, 29 de junio de 2025

Día litúrgico: Lunes XIII (C) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 8,18-22): En aquel tiempo, viéndose Jesús rodeado de la muchedumbre, mandó pasar a la otra orilla. Y un escriba se acercó y le dijo: «Maestro, te seguiré adondequiera que vayas». Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». Otro de los discípulos le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre». Dícele Jesús: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy un escriba se lanza con decidido entusiasmo a seguir a Jesús. De hecho, el Señor espera de cada uno de nosotros esa decisión. Quizá parezca algo radical, reservado sólo para algunos ‘iluminados’… ¡No es así! No se trata de ir ‘muy lejos’. Entonces, ¿dónde debemos seguirle? Allí donde estemos: en casa, en el trabajo, en la diversión…
—Donde sí que hay que llegar lejos es en el amor. Pero…, en tu vida, en tu casa, en tu colegio, ¿tienes ‘nidos’ de egoísmo y ‘guaridas’ de comodidad? ¡Quien se esconde, no responde!

La Oración Dominical - 29 de Junio…

Ofrecemos estos breves puntos con la intención de que puedan servir para la meditación individual o comunitaria. Son tomados de las lecturas y de las oraciones de la misa del domingo 29 de junio de 2025.
Se dividen en tres partes: lo que Dios nos dice (con un comentario que nos puede ayudar a comprender el Evangelio); lo que nosotros podemos decirle a Él como respuesta; y de qué modo podemos llevarlo a la vida cotidiana. Dios quiera que ayuden a muchos a dedicarle, cada domingo, un tiempo especial a Dios, nuestro Señor.
Dios nos habla
•                  “Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?» Ellos le respondieron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas». «Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?» Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y Yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo»” (Mt 16,13-19).
•                  “Mientras Pedro estaba bajo custodia en la prisión, la Iglesia no cesaba de orar a Dios por él” (Hch 12,5).
“Querido hijo: Ya estoy a punto de ser derramado como una libación, y el momento de mi partida se aproxima: he peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la fe. Y ya está preparada para mí la corona de justicia, que el Señor, como justo Juez, me dará en ese Día, y no solamente a mí, sino a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación. Pero el Señor estuvo a mi lado, dándome fuerzas, para que el mensaje fuera proclamado por mi intermedio y llegara a oídos de todos los paganos. Así fui librado de la boca del león. El Señor me librará de todo mal y me preservará hasta que entre en su Reino celestial. ¡A Él sea la gloria por los siglos de los siglos! Amén” (2Tim 4, 6-8.17-18).
Reflexión
“La vocación de Roma estriba de los apóstoles; el ministerio que nos toca ejercer desde aquí es un servicio a favor de la Iglesia universal e incluso de toda la humanidad. Es un servicio irremplazable, ya que, según el beneplácito de su sabiduría, Dios colocó Roma, la ciudad de Pedro y de Pablo en el itinerario que conduce a la Ciudad Eterna, porque confió a Pedro las llaves del Reino de los cielos. Pedro unifica en su persona el colegio de todos los obispos. Lo que queda aquí en Roma, no por la voluntad del hombre, sino por una providencia libre y misericordiosa del Padre, del Hijo y del Espíritu, es la ‘solidez de Pedro’, como la define San León Magno: Pedro no cesa de ocupar su sede; conserva una participación plena en el ministerio de Cristo, Soberano Pontífice. La estabilidad propia de la piedra que él ha recibido de la piedra angular que es Cristo (1Cor 3,11), una vez establecido como Pedro-Piedra, (Mt 16,16) la transmite a todos sus sucesores” (San Pablo VI, Exhortación sobre la alegría cristiana).
Nosotros le hablamos
•                  “Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores” (salmo 33).
•                  “San Pedro apóstol y San Pablo, maestro de los gentiles, nos enseñaron tu ley, Señor” (Antífona de entrada).
•                  “Concédenos, Señor Dios nuestro, que nos ayude la intercesión de los apóstoles san Pedro y san Pablo, por quienes diste a tu Iglesia las primicias de la obra salvadora y, por ellos, otórganos el auxilio para alcanzar la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos” (Oración Colecta).
Nuestra vida cambia
•                  ¿Qué importancia tiene la fe en mi vida?
•                  ¿Estoy dispuesto a conocerla cada vez mejor, vivirla y testimoniarla, como lo hicieron los Apóstoles?