El papa León XIV debió ser
sometido a una intervención quirúrgica en la cual se le realizó la extirpación
total de un nódulo pulmonar en el Policlínico Gemelli de Roma y varias
preguntas surgieron relacionadas al tema, entre ellas, de qué se trata o cómo
se determina si el mismo es benigno o no, a la vez que también surgió el nombre
de adenocarcinoma que desencadenó otros interrogantes.
Ante estas incógnitas, la
Agencia Noticias Argentinas dialogó con el médico oncólogo Dr. Martín Pitzzu,
quien explicó: “Un nódulo pulmonar es una pequeña opacidad redondeada en el
pulmón, de hasta 3 cm; si es más grande hablamos de una masa. Son un hallazgo
muy frecuente en las tomografías y la gran mayoría son benignos: cicatrices,
secuelas de infecciones o inflamaciones”.
“Para saber si es benigno o
maligno evaluamos su tamaño, su densidad (sólido, en vidrio esmerilado o
mixto), sus bordes, su ubicación, su evolución en el tiempo y el perfil de
riesgo de la persona. Muchas veces alcanza con un seguimiento por tomografía.
Si hay sospecha, se complementa con un PET-TC y, sobre todo, con una biopsia,
que es la que confirma el diagnóstico”, añadió.
Al hablar de adenocarcinoma
pulmonar indicó: “Es el tipo más frecuente de cáncer de pulmón. Se origina en
las células glandulares que revisten las vías aéreas y suele ubicarse en la
periferia del pulmón. Es también el más común en mujeres y en personas que
nunca fumaron y se diferencia del carcinoma epidermoide, más central y muy
ligado al tabaco, y del cáncer de pulmón de células pequeñas, de crecimiento
muy rápido”.
“La diferencia más importante
hoy es que el adenocarcinoma requiere estudios moleculares y de biomarcadores,
porque definen qué tratamiento es el más adecuado para cada paciente”, agregó
el especialista.
¿Cuál es la situación del
cáncer de pulmón en Argentina?
En Argentina se diagnostican
más de 12.000 casos nuevos por año y el de pulmón es una de las principales
causas de muerte por cáncer. “El gran problema es que la mayoría de los
pacientes reciben el diagnóstico en etapas avanzadas”, dijo el experto y dio a
conocer los desafíos principales:
• Es una enfermedad que da
pocos síntomas al inicio.
• No contamos con un programa
nacional organizado de tamizaje.
• Persiste un alto consumo de
tabaco.
• Existe estigma hacia el
paciente fumador, que a veces retrasa la consulta.
Con relación a los principales
factores de riesgo y si puede desarrollarse en personas que nunca fumaron, el
Dr. Pitzzu señaló: “El tabaquismo es, por lejos, el principal factor de riesgo.
También influye el humo de tabaco ajeno, la exposición al radón, la
contaminación del aire, ciertas exposiciones laborales (como el asbesto) y los
antecedentes familiares o de enfermedad pulmonar previa y sí, puede aparecer en
personas que nunca fumaron: es una proporción importante de los casos, y por
eso nunca hay que descartarlo solo por no haber fumado”.
“Puede avanzar sin ningún
síntoma y esto es lo más habitual en las etapas iniciales. Por eso muchas veces
se descubre de casualidad, en una tomografía hecha por otro motivo. Cuando
aparecen síntomas, suele ser porque la enfermedad ya está más avanzada. Por eso
es clave no esperar a ‘sentirse mal’ y consultar ante cualquier cambio
respiratorio que persista, especialmente en personas con antecedentes de
tabaquismo”, dijo.
El especialista indicó luego:
“El estudio de elección es la tomografía de tórax de baja dosis de radiación,
no la radiografía; está indicada en personas de entre 50 y 80 años,
aproximadamente, fumadoras actuales o que dejaron hace pocos años, con un
consumo importante y prolongado de cigarrillos. Es una decisión que debe
tomarse junto con el médico y en un lugar que garantice el seguimiento adecuado
de los hallazgos. Las recomendaciones pueden variar según las guías y los
países, y en Argentina todavía estamos trabajando en cómo implementarlo de
manera organizada”.
“Cuando se detecta en etapas
tempranas, las posibilidades de curación son muy altas, y la cirugía o la
radioterapia pueden ser tratamientos definitivos. En la enfermedad avanzada, el
pronóstico fue históricamente más difícil, pero el escenario cambió mucho en
los últimos años”, dijo y explicó cuáles son las posibilidades con las que se
cuenta en la actualidad:
• Inmunoterapia: es uno de los
grandes avances. Se utiliza antes de la cirugía, después de la cirugía y en
combinación con otros tratamientos, y tiene además un historial importante y
consolidado en enfermedad avanzada, donde logró que muchos pacientes vivan más
tiempo y con mejor calidad de vida.
• Terapias dirigidas:
tratamientos específicos según las características moleculares de cada tumor.
• Nuevas terapias, como los
conjugados anticuerpos-fármacos, y combinaciones con quimioterapia.
• Cirugía mínimamente invasiva
y radioterapia de alta precisión.
Las medidas que ayudan a
reducir el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón
“La medida más efectiva es no
fumar, y quien fuma, dejar de hacerlo: siempre es útil, a cualquier edad.
También ayuda evitar el humo de segunda mano, proteger a los trabajadores
expuestos a sustancias de riesgo, ventilar bien las viviendas y reducir la
exposición a la contaminación. Mi mensaje es que consultar a tiempo cambia la
historia de la enfermedad. Un nódulo no es sinónimo de cáncer, pero tampoco hay
que ignorarlo. Detectar la enfermedad en etapas tempranas aumenta mucho las
chances de curación”, señaló Dr. Pitzzu.
En tanto, indicó que los
siguientes son los hábitos cotidianos que ayudan a prevenir el cáncer de pulmón
y cuidar la salud respiratoria:
• No fumar ni vapear y evitar
los ambientes con humo.
• Mantener ambientes
ventilados.
• Realizar actividad física
regular.
• Tener una alimentación
saludable.
• Usar protección respiratoria
en trabajos con polvos o químicos.
• Hacer los controles médicos
periódicos.
“Estos hábitos cuidan la salud
respiratoria en general, aunque no garantizan que no aparezca la enfermedad. Y
sí, el cáncer de pulmón también afecta a personas que nunca fumaron, por eso es
importante prestar atención a los síntomas en cualquier persona”, indicó y
luego dio a conocer los síntomas que deberían motivar una consulta médica sin
demora:
• Tos que dura más de 3
semanas o que cambia de características.
• Tos con sangre.
• Falta de aire nueva o que va
en aumento.
• Dolor de pecho persistente.
• Alteración persistente de la
voz (disfonía o afonía).
• Infecciones respiratorias
que se repiten.
• Pérdida de peso y cansancio
sin causa clara.
El Dr. Pitzzu manifestó que
ninguno de estos síntomas significa necesariamente cáncer, pero merecen una
evaluación médica y dijo: “Se debe continuar trabajando en difundir el
screening en pacientes de riesgo para cáncer de pulmón. Es fundamental que cada
paciente tenga un diagnóstico completo, incluyendo los estudios moleculares,
para acceder al tratamiento más adecuado”.
“Debemos eliminar los estigmas
relacionados con el cáncer de pulmón, la situación actual es esperanzadora y se
cuenta con numerosos estudios de investigación en el área que incrementarán aún
más el abanico de posibilidades terapéuticas en los próximos años. Por último,
es importante recordar que detrás de cada diagnóstico hay una persona que
necesita acompañamiento, información y acceso oportuno a la mejor atención”,
culminó. BP
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