Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
domingo, 3 de febrero de 2013
Virgen 33 (Divina Pastora 14 de Enero)
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Nuestra Señora de las Tres Avemarías
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Beata Laura Vicuña
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Espíritu Santo 13
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Cinco Minutos con Jesús en la Eucaristía
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Alma de Cristo 01
Etiquetas:
Imagen
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
03 de Febrero - Blas
Blas, Santo
Obispo de Sebaste en Armenia y Mártir. 03 de Febrero
Martirologio Romano: San Blas, obispo y mártir, que, por ser cristiano, padeció en tiempo del emperador Licinio en la ciudad de Sebaste, en Armenia (c. 320).
Etimología: Blas = Aquel que es tartamudo, de origen latino
Martirologio Romano: San Blas, obispo y mártir, que, por ser cristiano, padeció en tiempo del emperador Licinio en la ciudad de Sebaste, en Armenia (c. 320).
Etimología: Blas = Aquel que es tartamudo, de origen latino
"Blas, obispo de Sebaste de Armenia, es un personaje bastante incierto desde el punto de vista histórico, pero todavía goza de mucha popularidad por un milagro que se le atribuye y que ha perpetuado la conocida bendición contra el mal de la garganta. En efecto, se conoce en su Pasión que mientras llevaban al santo al martirio, una mujer se abrió paso entre la muchedumbre y colocó a los pies del santo obispo a su hijo que estaba muriendo sofocado por una espina de pescado que se le había atravesado en la garganta. San Blas puso sus manos sobre la cabeza del niño y permaneció en oración. Un instante después el niño estaba completamente sano. Este episodio lo hizo famoso como taumaturgo en el transcurso de los siglos, y sobre todo para la curación de las enfermedades de la garganta.
Gracias a esta tradición, el nuevo calendario litúrgico ha colocado en este día la memoria del santo, aunque se trata de un personaje históricamente incierto. San Blas fue obispo de Sebaste a comienzos del siglo IV, y sufrió la persecución de Licinio, el colega del emperador Constantino. Puede, pues, considerarse como uno de los últimos mártires cristianos de esa época.
Era el año 316. Parece que San Blas, siguiendo la advertencia del Evangelio, huyó de la persecución y se refugió en una gruta.
La leyenda, como de costumbre, abunda en particulares amenos y nos presenta al anciano obispo rodeado de animales salvajes que lo visitan y le llevan alimento; pero como los cazadores van detrás de estos animales, el santo fue descubierto y llevado amarrado como un malhechor a la cárcel de la ciudad. A pesar de los prodigios que el santo hacía en la cárcel, lo llevaron a juicio y como no quiso renegar de Cristo y sacrificar a los ídolos, fue condenado al martirio: primero lo torturaron y después le cortaron la cabeza con una espada.
Gracias a esta tradición, el nuevo calendario litúrgico ha colocado en este día la memoria del santo, aunque se trata de un personaje históricamente incierto. San Blas fue obispo de Sebaste a comienzos del siglo IV, y sufrió la persecución de Licinio, el colega del emperador Constantino. Puede, pues, considerarse como uno de los últimos mártires cristianos de esa época.
Era el año 316. Parece que San Blas, siguiendo la advertencia del Evangelio, huyó de la persecución y se refugió en una gruta.
La leyenda, como de costumbre, abunda en particulares amenos y nos presenta al anciano obispo rodeado de animales salvajes que lo visitan y le llevan alimento; pero como los cazadores van detrás de estos animales, el santo fue descubierto y llevado amarrado como un malhechor a la cárcel de la ciudad. A pesar de los prodigios que el santo hacía en la cárcel, lo llevaron a juicio y como no quiso renegar de Cristo y sacrificar a los ídolos, fue condenado al martirio: primero lo torturaron y después le cortaron la cabeza con una espada.
Etiquetas:
Santoral
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
sábado, 2 de febrero de 2013
Salmo 26
Salmo 26 – Mi luz y mi salvación
Estamos ante un salmo de confianza individual, con elementos de súplica. Una persona, que se ha refugiado en el templo de Jerusalén, confía plenamente en que el Señor la declarará inocente.
Tiene dos partes (1-6; 7-13) y una conclusión (14).
► La primera (1-6) expresa la confianza absoluta que el salmista deposita en el Señor. El fiel se sirve de imágenes relacionadas con el ámbito militar para expresar lo que siente. Para él, el Señor es como una fortaleza que nadie consigue destruir (1). Aunque sus enemigos sean tan numerosos como un ejército y le declaren la guerra, él seguirá confiando en Dios (3). También se compara a los adversarios con animales salvajes que desgarran y devoran la carne de las personas (2). El
salmista manifiesta su deseo de habitar para siempre en el templo, que recibe los nombres de «casa del Señor» (4), «cabaña» (5) y «tienda» (5. 6).
► La segunda parte (7-13) es una súplica nacida de la confianza. Los verbos en modo imperativo («escucha», «ten piedad», «no me escondas», «no rechaces», «no me dejes», etc.) demuestran que estamos ante una súplica individual.
► La conclusión es una invitación a la confianza: « ¡Espera en el Señor, mantente firme! ¡Ten ánimo y confía en el Señor!» (14). Debe de ser un sacerdote el que habla dirigiéndose al fiel, reforzando la idea de que Dios le va a hacer justicia sin demora.
Tiene dos partes (1-6; 7-13) y una conclusión (14).
► La primera (1-6) expresa la confianza absoluta que el salmista deposita en el Señor. El fiel se sirve de imágenes relacionadas con el ámbito militar para expresar lo que siente. Para él, el Señor es como una fortaleza que nadie consigue destruir (1). Aunque sus enemigos sean tan numerosos como un ejército y le declaren la guerra, él seguirá confiando en Dios (3). También se compara a los adversarios con animales salvajes que desgarran y devoran la carne de las personas (2). El
salmista manifiesta su deseo de habitar para siempre en el templo, que recibe los nombres de «casa del Señor» (4), «cabaña» (5) y «tienda» (5. 6).
► La segunda parte (7-13) es una súplica nacida de la confianza. Los verbos en modo imperativo («escucha», «ten piedad», «no me escondas», «no rechaces», «no me dejes», etc.) demuestran que estamos ante una súplica individual.
► La conclusión es una invitación a la confianza: « ¡Espera en el Señor, mantente firme! ¡Ten ánimo y confía en el Señor!» (14). Debe de ser un sacerdote el que habla dirigiéndose al fiel, reforzando la idea de que Dios le va a hacer justicia sin demora.
1. CON ISRAEL
Compuesto quizá en dos ocasiones. En su estado actual, llama la atención el admirable ritmo de sentimientos:
- Afirmación del credo "Dios es salvación".
- Matiz: esta salvación conlleva una participación del hombre, un combate.
- Este valor tiene una fuente: la oración.
- Y la vida con sus combates sigue su curso, ansiosa.
- Pero todo culmina de nuevo en una certeza, apoyada en Dios.
Compuesto quizá en dos ocasiones. En su estado actual, llama la atención el admirable ritmo de sentimientos:
- Afirmación del credo "Dios es salvación".
- Matiz: esta salvación conlleva una participación del hombre, un combate.
- Este valor tiene una fuente: la oración.
- Y la vida con sus combates sigue su curso, ansiosa.
- Pero todo culmina de nuevo en una certeza, apoyada en Dios.
2. CON JESÚS
Una vez más, descubrimos que Jesús recitó este salmo. He aquí algunas alusiones conmovedoras:
"Los malvados se acercan para destrozar mi carne..." La flagelación, la pasión… "Falsos testigos se levantaron contra mi..." (Mateo 26,59)… "¿No sabíais que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?" (Lucas 2,49).
Una vez más, descubrimos que Jesús recitó este salmo. He aquí algunas alusiones conmovedoras:
"Los malvados se acercan para destrozar mi carne..." La flagelación, la pasión… "Falsos testigos se levantaron contra mi..." (Mateo 26,59)… "¿No sabíais que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?" (Lucas 2,49).
3. CON NUESTRO TIEMPO
Una de las actitudes espirituales que el mundo moderno necesita más urgentemente es la esperanza. Tener confianza. Dar confianza. Tener fe en el éxito. Luchar por ello. La esperanza no es una virtud lenitiva y fácil: es una actitud de valor y fortaleza. No es solamente una virtud "humana", sino un "don del Espíritu", una virtud teologal que se fundamenta en la oración, en el deseo de intimidad con Dios... "¡La única cosa que busco!" ¿Es esto cierto?
Una de las actitudes espirituales que el mundo moderno necesita más urgentemente es la esperanza. Tener confianza. Dar confianza. Tener fe en el éxito. Luchar por ello. La esperanza no es una virtud lenitiva y fácil: es una actitud de valor y fortaleza. No es solamente una virtud "humana", sino un "don del Espíritu", una virtud teologal que se fundamenta en la oración, en el deseo de intimidad con Dios... "¡La única cosa que busco!" ¿Es esto cierto?
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Cuando me asaltan los malvados para devorar mi carne, ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen. Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. El me protegerá en su tienda el día del peligro; me esconderá en lo escondido de su morada, me alzará sobre la roca; y así levantaré la cabeza sobre el enemigo que me cerca; en su tienda sacrificaré sacrificios de aclamación: cantaré y tocaré para el Señor. Escúchame, Señor, que te llamo; ten piedad, respóndeme. Oigo en mi corazón: "Buscad mi rostro". Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. No rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio; no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación. Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá. Señor, enséñame tu camino, guíame por la senda llana, porque tengo enemigos. No me entregues a la saña de mi adversario, porque se levantan contra mí testigos falsos, que respiran violencia. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.
BUSCO TU ROSTRO
Este es el deseo de mi vida que recoge y resume todos mis deseos: ver tu rostro. Palabras atrevidas que yo no habría pretendido pronunciar si no me las hubieras dado tú mismo. En otros tiempos, nadie podía ver tu rostro y permanecer con vida. Ahora te quitas el velo y descubres tu presencia. Y una vez que sé eso, ¿qué otra cosa puedo hacer el resto de mis días, sino buscar ese rostro y desear esa presencia?
«Tu rostro buscaré, Señor; no me escondas tu rostro». Sé muchas cosas de ti, e incluso llegué a creer que bastaba con lo que sabía, y que eso era todo lo que yo podía dar de mí en la oscuridad de esta existencia transitoria.
Pero ahora sé que puedo aspirar a mucho más, porque tú me lo dices y me llamas y me invitas. Y yo lo quiero con toda mi alma. Quiero ver tu rostro. Tengo ciencia, pero quiero experiencia.
Este es el deseo de mi vida que recoge y resume todos mis deseos: ver tu rostro. Palabras atrevidas que yo no habría pretendido pronunciar si no me las hubieras dado tú mismo. En otros tiempos, nadie podía ver tu rostro y permanecer con vida. Ahora te quitas el velo y descubres tu presencia. Y una vez que sé eso, ¿qué otra cosa puedo hacer el resto de mis días, sino buscar ese rostro y desear esa presencia?
«Tu rostro buscaré, Señor; no me escondas tu rostro». Sé muchas cosas de ti, e incluso llegué a creer que bastaba con lo que sabía, y que eso era todo lo que yo podía dar de mí en la oscuridad de esta existencia transitoria.
Pero ahora sé que puedo aspirar a mucho más, porque tú me lo dices y me llamas y me invitas. Y yo lo quiero con toda mi alma. Quiero ver tu rostro. Tengo ciencia, pero quiero experiencia.
«Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo... y espera en el Señor».
Señor, Dios nuestro, fuerza de los que esperan en ti, tú que no entregaste para siempre a tu Hijo a la saña de sus adversarios, sino que lo escuchaste cuando te llamó y le concediste gozar de la dicha en el país de la vida, no nos escondas tampoco a nosotros tu rostro y haz que quienes te hemos llamado en el día del peligro podamos gozar de tu dicha, por los siglos de los siglos. Amén.
Etiquetas:
Biblia
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
El collar de María
El collar de María (03-02-13)
María era una linda niña de cinco años de ojos relucientes. Un día mientras ella visitaba la tienda con su mamá, María vio un collar de perlas de plástico que costaba $2.50 dólares.
¡¡Cuánto deseaba poseerlo!! Preguntó a su mamá si se lo compraría, su mamá le dijo:
- Hagamos un trato, yo te compraré el collar y, cuando lleguemos a casa, haremos una lista de tareas que podrás realizar para pagar el collar. Y No te olvides que para tu cumpleaños es muy posible que tu abuelita te regale un billete de un dólar ¡¡enterito! ¿Está bien?
¡¡Cuánto deseaba poseerlo!! Preguntó a su mamá si se lo compraría, su mamá le dijo:
- Hagamos un trato, yo te compraré el collar y, cuando lleguemos a casa, haremos una lista de tareas que podrás realizar para pagar el collar. Y No te olvides que para tu cumpleaños es muy posible que tu abuelita te regale un billete de un dólar ¡¡enterito! ¿Está bien?
María estuvo de acuerdo y su mamá le compró el collar de perlas.
María trabajó mucho con tesón todos los días para cumplir con sus tareas, y tal como su mamá le había mencionado, su abuelita le regaló un billete nuevo de dólar para su cumpleaños.
En poco tiempo María canceló su deuda.
María amaba sus perlas, ella las llevaba puestas a todos lados, al Kínder, a la cama y cuando salía con su mamá hacer los mandados. El único momento en el que No las usaba era cuando se bañaba, su mamá le había dicho que las perlas con el agua le pintarían el cuello de verde.
María tenía un padre que la quería muchísimo. Cuando María iba a la cama, el se levantaba de su sillón favorito para leerle su cuento preferido.
Una noche, cuando terminó el cuento, le dijo: “¿María tú me quieres?”, Oh si papá tú sabes que te quiero.
“Entonces regálame tus perlas”
“¡Oh papá!” No mis perlas. “Pero te doy a Rosita, mi muñeca favorita ¿la recuerdas? Tú me la regalaste el año pasado para mi cumpleaños y te doy su ajuar también ¿está bien papá?
“¡Oh No hijita!, está bien, No importa”, dándole un beso en la mejilla, “buenas noches pequeña”
Una semana después, nuevamente su papá le preguntó al terminar el diario cuanto: “¿María, tú me quieres?”
“¡Oh si papá tú sabes que te quiero!”
“Entonces regálame tus perlas”
¡Oh, papá No mis perlas! Pero te doy a lazos, mi caballo de juguete, ¿lo recuerdas? Es mi favorito, su pelo es tan suave y tú puedes jugar con él y hacerle trencitas. Tú puedes tenerlo si quieres papá
“Oh no hijita, está bien,” le dijo su papá dándole nuevamente un beso en la mejilla, “Dios te bendiga buenas noches y dulces sueños”
Algunos días después, cuando el papá de María entró a su dormitorio para leerle el cuento, María estaba sentada en su cama y le temblaban los labios, “toma papá” dijo, y estiró su mano. La abrió y en su interior estaba su tan querido collar, el cual regaló a su padre.
Con una mano él tomó las perla de plástico y con otra extrajo de su bolsillo una cajita de terciopelo azul. Dentro de la caja había unas hermosas perlas genuinas. El las había tenido todo ese tiempo, esperando que su hija renunciara a la baratija para poderle dar la pieza de valor.
Y así es también nuestro padre celestial. El está esperando a que renunciemos a las cosas sin valor en nuestras vidas para podernos dar preciosos tesoros.
¿No es bueno el Señor? Esto me hace pensar en las cosas a las cuales me aferro y me pregunto ¿qué es lo que Dios me quiere dar en su lugar?
Su amor siempre está contigo, sus promesas son verdad. Y cuando le damos a El todas nuestras inquietudes, tú sabes que el verá por nosotros.
Así que, cuando el camino por el que viajes parezca muy difícil solo recuerda que yo estaré aquí orando y Dios hará el resto.
“Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman”. (1 Corintios 2:9)
Etiquetas:
Reflexión
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Evangelio del Domingo 03 de Febrero
Día litúrgico: Domingo IV (C) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Lc 4,21-30): En aquel tiempo, Jesús comenzó a decir en la sinagoga: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy». Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?». Él les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria». Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».
Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó.
Texto del Evangelio (Lc 4,21-30): En aquel tiempo, Jesús comenzó a decir en la sinagoga: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy». Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?». Él les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria». Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».
Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó.
Comentario: P. Pere SUÑER i Puig SJ (Barcelona, España)
«Ningún profeta es bien recibido en su patria»
Hoy, en este domingo cuarto del tiempo ordinario, la liturgia continúa presentándonos a Jesús hablando en la sinagoga de Nazaret. Empalma con el Evangelio del domingo pasado, en el que Jesús leía en la sinagoga la profecía de Isaías: «El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos (...)» (Lc 4,18-19). Jesús, al acabar la lectura, afirma sin tapujos que esta profecía se cumple en Él.
El Evangelio comenta que los de Nazaret se extrañaban de que de sus labios salieran aquellas palabras de gracia. El hecho de que Jesús fuese bien conocido por los nazarenos, ya que había sido su vecino durante la infancia y juventud, no facilitaba su predisposición para aceptar que era un profeta. Recordemos la frase de Natanael: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» (Jn 1,46). Jesús les reprocha su incredulidad, recordando aquello: «Ningún profeta es bien recibido en su patria» (Lc 4,24). Y les pone el ejemplo de Elías y de Eliseo, que hicieron milagros para los forasteros, pero no para los conciudadanos.
Por lo demás, la reacción de los nazarenos fue violenta. Querían despeñarlo. ¡Cuántas veces pensamos que Dios tiene que realizar sus acciones salvadoras acoplándose a nuestros grandilocuentes criterios! Nos ofende que se valga de lo que nosotros consideramos poca cosa. Quisiéramos un Dios espectacular. Pero esto es propio del tentador, desde el pináculo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo» (Lc 4,9). Jesucristo se ha revelado como un Dios humilde: el Hijo del hombre «no ha venido a ser servido, sino a servir» (Mc 10,45). Imitémosle. No es necesario, para salvar a las almas, ser grande como san Javier. La humilde Teresa del Niño Jesús es su compañera, como patrona de las misiones.
El Evangelio comenta que los de Nazaret se extrañaban de que de sus labios salieran aquellas palabras de gracia. El hecho de que Jesús fuese bien conocido por los nazarenos, ya que había sido su vecino durante la infancia y juventud, no facilitaba su predisposición para aceptar que era un profeta. Recordemos la frase de Natanael: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» (Jn 1,46). Jesús les reprocha su incredulidad, recordando aquello: «Ningún profeta es bien recibido en su patria» (Lc 4,24). Y les pone el ejemplo de Elías y de Eliseo, que hicieron milagros para los forasteros, pero no para los conciudadanos.
Por lo demás, la reacción de los nazarenos fue violenta. Querían despeñarlo. ¡Cuántas veces pensamos que Dios tiene que realizar sus acciones salvadoras acoplándose a nuestros grandilocuentes criterios! Nos ofende que se valga de lo que nosotros consideramos poca cosa. Quisiéramos un Dios espectacular. Pero esto es propio del tentador, desde el pináculo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo» (Lc 4,9). Jesucristo se ha revelado como un Dios humilde: el Hijo del hombre «no ha venido a ser servido, sino a servir» (Mc 10,45). Imitémosle. No es necesario, para salvar a las almas, ser grande como san Javier. La humilde Teresa del Niño Jesús es su compañera, como patrona de las misiones.
Etiquetas:
Evangelio
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)

.jpg)


