lunes, 4 de marzo de 2024

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Adriano, Santo

Mártir, 05 de Marzo
Elogio: En Cesarea de Palestina, san Adriano, mártir, que en la persecución desencadenada bajo el emperador Diocleciano, en el día en que solían celebrarse los festejos de la Fortuna, por orden del procurador Firmiliano, y por su fe en Cristo, fue arrojado ante un león y después degollado a espada.
País: Israel - †: 309

Cinco formas sencillas de controlar la ansiedad…

La ansiedad es un sentimiento de miedo, temor e inquietud, que puede surgir como una reacción ante el estrés.
Si bien es una respuesta perfectamente normal, cuando se vuelve persistente puede generar trastornos graves que afectan e interfieren con la rutina diaria. Conoce aquí una serie de consejos que pueden ayudarte a controlar la ansiedad.
Técnicamente, la ansiedad es la aprehensión y miedo sobre un evento próximo que predecimos y que no tienen necesariamente base en la realidad.
Sentirse preocupado, nervioso o con ansiedad leve, es parte normal de la vida. Pero si esta es grave, es posible que genere sentimientos de impotencia, confusión y preocupación extrema que interfieran en la vida. Entre los principales síntomas de la ansiedad encontramos:
·        Aturdimiento.
·        Cansancio extremo.
·        Dolores generalizados.
·        Falta de aire o latidos rápidos.
·        Mareos.
·        Mucha sensibilidad.
·        Problemas para dormir.
·        Sensación de llenura en la garganta o en el pecho.
·        Sudoración o manos frías y pegajosas.
·        Temblores.
·        Tensión muscular.
·        Tics.
Cuando la ansiedad no desaparece, e incluso empeora con el tiempo, se puede estar ante un trastorno de ansiedad. Existen varios tipos, entre los que se destacan:
·        Ansiedad generalizada: se caracteriza por una preocupación persistente y excesiva por diferentes factores, sociales, culturales, y económicos, entre otros. Las personas con este trastorno encuentran difícil controlar su preocupación excesiva.
·        Trastorno de pánico: en este caso, las personas sufren ataques inesperados, que pueden generar palpitaciones o latidos acelerados, dificultad para respirar o asfixia, y un gran temor a la aparición de ataques futuros.
·        Fobias: suelen surgir en la infancia y se caracterizan por el temor irracional a ciertas situaciones, lugares u objetos, llegando a producir náuseas, sudoración o temblores.
·        Desorden obsesivo compulsivo: se experimentan obsesiones, pensamientos, imágenes o deseos intrusivos y no deseados que causan angustia o ansiedad, y compulsiones, conductas que la persona se siente obligada a realizar para aliviar su angustia o suprimir esos pensamientos.
·        Estrés post traumático: es una afección potencialmente debilitante que puede ocurrir en personas que experimentaron o presenciaron situaciones angustiantes o amenazantes. Esto puede generar problemas para dormir, tensión muscular o preocupación y temor constante.
Ante estos casos resulta fundamental recurrir a un profesional de la salud. La mayoría de los médicos pueden ayudarte a tener una buena idea de qué tan grave es tu ansiedad. Luego pueden recomendar medicamentos, terapia o ambas. El tratamiento con un psicólogo puede ayudarte a aprender cómo prevenir la ansiedad.
Consejos para controlar la ansiedad
Otro aspecto crucial para controlar la ansiedad (especialmente los casos leves) es incorporar una serie de hábitos saludables:
Hidratarse correctamente
El consumo de agua debe equilibrar la cantidad de líquido que se pierde. Generalmente, ingerir mucho líquido es mejor que ingerir poco, porque al organismo le resulta más fácil eliminar el exceso de agua que conservarlo.
El agua no solo regula la temperatura de nuestro cuerpo, también ayuda a lubricar las articulaciones y a trasportar los nutrientes. Si no te hidratas adecuadamente, es probable que experimentes fatigas y calambres.
Lo mejor es hidratarse con agua corriente y consumir entre 8 y 10 vasos diarios. Si bien la sed es una señal de deshidratación, puedes saber si estas hidratado adecuadamente si el color de tu orina es claro. Cuanto más oscuro es el color, mayor el nivel de deshidratación.
Controlar la ingesta de azúcar
Muchas personas no son conscientes de que existen una gran variedad de azúcares ocultos en los alimentos que comemos, incluidos los alimentos salados.
Nuestro cuerpo necesita un equilibrio saludable de azúcar, carbohidratos, grasas y proteínas para funcionar correctamente. El consumo de azúcar a través de fuentes naturales, como las frutas, afecta al cuerpo de manera diferente a los dulces o azúcares ocultos en los alimentos ultraprocesados.
Reemplazar la cafeína
Muchos refrescos contienen cafeína y un alto contenido de azúcar. Ser consciente de estos factores y sustituir una gaseosa por agua corriente o agua con gas, puede ser una opción más saludable. Para adoptar nuevos hábitos, es recomendable:
·        Conocer cuánta cafeína se consumen en las bebidas y comidas.
·        Reducir el consumo moderadamente, tomando un poco menos de café cada día, hasta llegar a un límite que esté dentro de los patrones de la salud.
·        Reemplazar por productos descafeinados. Aunque no están libres por completo de cafeína, la suma diaria será menor.
·        Elegir té de hierbas, que no contenga cafeína.
·        Chequear la cantidad de cafeína en medicamentos de venta libre.
Evitar el cigarrillo
Si bien la nicotina no causa ansiedad, la abstinencia si puede imitarla, y esto genera que las personas puedan recurrir al cigarrillo para calmarse. Esto es un problema ya que la nicotina puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, que también son síntomas de la ansiedad. Algunas recomendaciones para controlar estos impulsos son:
·        Planear con anticipación como encarar esta decisión.
·        Hacer una lista de los beneficios.
·        Establecer reglas y recompensas por objetivos. 
·        Practicar nuevas formas de distracción y relajación. 
·        Consumir mucha fruta y vegetales. 
·        Hacer ejercicio regularmente.
Limitar el alcohol
Aunque para la mayoría de los adultos el consumo moderado de alcohol no es peligroso, gran parte de las personas que sienten ansiedad pueden apoyarse en este tipo de bebidas para calmar sus nervios. A la larga, el consumo excesivo puede desencadenar en un conjunto de problemas físicos y emocionales.
Por ello, si bebes, debes hacerlo de manera responsable, ya que el alcohol ingresa al torrente sanguíneo rápidamente. La cantidad y tipo de alimento en tu estómago pueden cambiar la rapidez con la que esto ocurre. Por ejemplo, los alimentos ricos en carbohidratos y en grasas pueden hacer que tu cuerpo absorba el alcohol lentamente.
Otras recomendaciones
Otro aspecto que se recomienda para controlar la ansiedad es mantener una dieta saludable, para ello, es importante incluir alimentos:
·        Ricos en zinc: cereales integrales, ostras, brócoli, legumbres y nueces.
·        Ricos en magnesio: pescado, aguacate y verduras de hoja verde oscura.
·        Ricos en vitamina B: espárragos, verduras de hoja verde, carne y aguacate.
·        Ricos en ácidos grasos Omega 3: como el salmón.
·        Ricos en probióticos: el yogur y otros alimentos fermentados.
Recuerda: Consulta a un profesional de la salud si te preocupan síntomas que pueden relacionarse con la ansiedad. Sigue el tratamiento que te recomiende, realiza cambios en el estilo de vida y haz un seguimiento de tus síntomas para ver si mejoran. HD

Cuaresma: tiempo de apostolado y misión…

Cuaresma: tiempo de apostolado y misión

La Cuaresma es un tiempo especial para los cristianos, un tiempo de conversión, de preparación, de renovación. Es también un tiempo de apostolado y de misión, de salir al encuentro de los demás con el mensaje de salvación que nos ofrece Jesucristo.

La Iglesia nace apostólica y misionera

La Iglesia no es una realidad estática, sino dinámica. La Iglesia nace de la iniciativa de Dios, que envía a su Hijo al mundo para reconciliarlo consigo mismo. La Iglesia nace de la respuesta de fe de los discípulos, que acogen el llamado de Jesús a seguirlo y a anunciar su Reino. La Iglesia nace apostólica y misionera, es decir, con la vocación de ser enviada por Jesús a continuar su obra en el mundo.

El apostolado y la misión no son actividades opcionales o secundarias para la Iglesia, sino su razón de ser. La Iglesia existe para evangelizar, para comunicar la Buena Noticia de que Dios nos ama y nos salva en Jesucristo. La Iglesia existe para ser signo e instrumento de la presencia y de la acción de Dios en la historia. La Iglesia existe para ser luz del mundo y sal de la tierra.

El peligro de perder el ardor apostólico

Sin embargo, puede suceder que el ardor apostólico, el deseo de alcanzar a los otros con el buen anuncio del Evangelio, disminuya, se vuelva tibio. A veces parece eclipsarse, son cristianos cerrados, no piensan en los demás. Pero cuando la vida cristiana pierde de vista el horizonte de la evangelización, el horizonte del anuncio, se enferma: se cierra en sí misma, se vuelve autorreferencial, se atrofia. Sin celo apostólico, la fe se marchita.

La Cuaresma es un tiempo propicio para examinar nuestra conciencia y preguntarnos: ¿cómo es nuestra relación con Dios? ¿Cómo es nuestra relación con la Iglesia? ¿Cómo es nuestra relación con los demás? ¿Somos testigos de Cristo en nuestro ambiente? ¿Somos agentes de transformación en el mundo? ¿Somos colaboradores de la misión de la Iglesia?

La misión es el oxígeno de la vida cristiana

La misión es el oxígeno de la vida cristiana: la tonifica y la purifica. La misión nos ayuda a crecer en la fe, en la esperanza y en el amor. La misión nos ayuda a salir de nosotros mismos, de nuestro egoísmo, de nuestra comodidad, de nuestra indiferencia. La misión nos ayuda a abrirnos a los demás, a sus necesidades, a sus sufrimientos, a sus alegrías. La misión nos ayuda a entrar en comunión con Dios, con la Iglesia y con la humanidad.

La Cuaresma es un tiempo favorable para renovar nuestro compromiso misionero, para responder al llamado de Cristo a hacer apostolado. No se trata de una tarea reservada a unos pocos, sino de una responsabilidad de todos los bautizados. Todos estamos llamados a ser discípulos misioneros, a ser testigos del Evangelio en el mundo.

La mirada de Jesús hacia los alejados

Podemos preguntarnos: ¿cómo es nuestra mirada hacia los otros? ¡Cuántas veces vemos los defectos y no las necesidades; cuántas veces etiquetamos a las personas por lo que hacen o lo que piensan! También como cristianos nos decimos: ¿es de los nuestros o no es de los nuestros? Esta no es la mirada de Jesús: Él mira siempre a cada uno con misericordia, es más, con predilección. Y los cristianos están llamados a hacer como Cristo, mirando como Él especialmente a los llamados ‘alejados’.

Los alejados son aquellos que por diversas razones se han distanciado de la Iglesia, de la fe, de Dios. Son aquellos que se sienten marginados, excluidos, rechazados. Son aquellos que buscan sentido, esperanza, felicidad. Son aquellos que necesitan experimentar el amor de Dios, el perdón de Dios, la salvación de Dios.

La Cuaresma es un tiempo oportuno para acercarnos a los alejados, para tenderles la mano, para escucharlos, para acompañarlos, para invitarlos. No se trata de imponerles nuestra verdad, sino de compartirles nuestra experiencia. No se trata de convencerlos, sino de testimoniarles. No se trata de juzgarlos, sino de acogerlos.

La llamada de Jesús a los pecadores

De hecho, el pasaje de la llamada de Mateo se concluye con Jesús que dice: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (v. 13). Y si cada uno de nosotros se siente justo, Jesús está lejos, Él se acerca a nuestros límites y a nuestras miserias, para sanarnos. Este es el mensaje para nosotros: no debemos esperar ser perfectos y tener hecho un largo camino detrás de Jesús para testimoniarlo; nuestro anuncio empieza hoy, ahí donde vivimos. Y no empieza tratando de convencer a los otros, convencer no: sino testimoniando cada día la belleza del Amor que nos ha mirado y nos ha levantado y será esta belleza, comunicar esta belleza la que convenza a la gente, no comunicarnos nosotros, sino al mismo Señor. Nosotros somos los que anuncian al Señor, no nos anunciamos a nosotros mismos, ni anunciamos un partido político, una ideología, no: anunciamos a Jesús. Es necesario poner en contacto a Jesús con la gente, sin convencerles, sino dejar que el Señor convenza. La Iglesia crece no por proselitismo, crece por atracción.

La Cuaresma es un tiempo propicio para reconocernos pecadores, para arrepentirnos, para pedir perdón, para recibir la misericordia de Dios. La Cuaresma es un tiempo propicio para agradecer el don de la gracia, para celebrar la reconciliación, para vivir la alegría del Evangelio. La Cuaresma es un tiempo propicio para anunciar con nuestra vida que Jesús es el Señor, que Jesús nos ama, que Jesús nos salva.

¿Cómo podemos ser misionero y hacer apostolado en mi vida diaria, en mi familia, en mi escuela, en mi trabajo?
·        Ser misionero y hacer apostolado en la vida diaria significa vivir según el Evangelio, es decir, según el amor de Dios que se manifiesta en Jesucristo. Significa ser coherente entre lo que se cree y lo que se hace, entre lo que se dice y lo que se vive. Significa ser sal y luz para los demás, es decir, dar sabor y sentido a la vida, iluminar y orientar con el ejemplo, la palabra y el testimonio.
·        Ser misionero y hacer apostolado en la familia significa cultivar el amor, la unidad, el respeto, la comunicación, el perdón, la oración, el servicio en el seno del hogar. Significa ser testigo de la fe y de la esperanza ante los esposos, los hijos, los padres, los hermanos, los abuelos y los demás familiares. Significa ser signo de la presencia de Dios y de su amor en la familia.
·        Ser misionero y hacer apostolado en la escuela significa aprovechar las oportunidades de aprendizaje, de crecimiento, de diálogo, de amistad, de solidaridad, de participación y de liderazgo que ofrece el ámbito educativo. Significa ser testigo de la verdad, de la justicia, de la paz, de la libertad, de la alegría y de la belleza ante los profesores, los compañeros, los amigos y los demás miembros de la comunidad educativa. Significa ser signo de la sabiduría de Dios y de su plan en la escuela.
·        Ser misionero y hacer apostolado en el trabajo significa desempeñar las tareas y las responsabilidades con profesionalismo, con honestidad, con creatividad, con eficiencia, con colaboración y con compromiso. Significa ser testigo de la dignidad, de la vocación, de la ética, de la solidaridad, de la fraternidad y de la caridad ante los colegas, los clientes, los proveedores y los demás actores del mundo laboral. Significa ser signo de la providencia de Dios y de su bendición en el trabajo. Cn

Día litúrgico: Martes III (B) de Cuaresma

Texto del Evangelio (Mt 18,21-35): En aquel tiempo, Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
»Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.
»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: ‘Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré’. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: ‘Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’. Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy quedan claras las cosas: siempre hay que perdonar («hasta setenta veces siete»). Intenta multiplicar 7x7 unas 70 veces: ¡no podrás! Dios sí que puede (quizá por eso todavía no se ha cansado ni se cansará de nosotros). Si Dios te da un corazón grande te será más fácil perdonar. ¡Sepamos disculpar, que es mucho lo que debemos a Dios!
—El final de la parábola de hoy es trágico: el Padre celestial nos entregará al verdugo «si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano». ¡Quien no perdona se auto-incapacita para pedir y recibir perdón! ¡Trágico!

04 de Marzo - Día del Hermano...

Feliz lunes... 86