lunes, 16 de febrero de 2026

Anemia – Una señal de alarma de enfermedades graves...

El cansancio persistente, la falta de aire o la palidez suelen naturalizarse. Sin embargo, detrás de esos síntomas aparentemente leves puede esconderse una señal de alarma. La anemia, una de las condiciones de salud más frecuentes a nivel global, puede ser el primer indicador de enfermedades hematológicas graves que ponen en riesgo la vida si no se detectan a tiempo.
Según datos de la OMS, más de 800 millones de personas viven con anemia en el mundo, con mayor impacto en mujeres, adultos mayores y poblaciones vulnerables. Aunque la deficiencia de hierro es su causa más común, no todas las anemias son iguales ni benignas: en muchos casos, constituyen la primera manifestación de trastornos hematológicos complejos.
Anemia: cuando el síntoma esconde algo más
La anemia se produce cuando el organismo no cuenta con suficientes glóbulos rojos sanos o hemoglobina para transportar oxígeno a los tejidos. Esto genera un déficit sistémico que afecta órganos vitales y deteriora progresivamente la calidad de vida.
Entre sus síntomas más frecuentes se encuentran:
● Cansancio
● Debilidad
● Falta de aire
● Dolor de cabeza
● Manos y pies fríos
● Mareos
● Piel pálida o amarillenta
● Latidos irregulares del corazón
Cuando estos signos se sostienen en el tiempo, no deben atribuirse únicamente al estrés, la edad o el ritmo de vida. En determinados casos, la anemia puede ser la puerta de entrada al diagnóstico de enfermedades graves como el síndrome mielodisplásico (SMD) o la beta talasemia.
“Identificar la anemia y comprender su posible origen es fundamental para detectar precozmente enfermedades hematológicas graves. Cuando se la minimiza, se pierde un tiempo valioso para intervenir”, señaló la Dra. Marcela De Riz, médica hematóloga.
Síndrome mielodisplásico: un cáncer de la sangre que suele empezar con anemia
El síndrome mielodisplásico (SMD) es un tipo de cáncer de la sangre en el que la médula ósea no produce células sanguíneas sanas y maduras. A nivel global, su incidencia en población general es 4,9 por cada 100 mil personas-año, y aumenta significativamente con la edad, con una media de diagnóstico entre los 70 y 76 años.
En 8 de cada 10 personas con SMD, la anemia es el primer hallazgo clínico, pero suele subestimarse o atribuirse erróneamente al envejecimiento, lo que retrasa el diagnóstico y limita las opciones terapéuticas.
Beta talasemia: una enfermedad hereditaria poco frecuente que también comienza con anemia
La beta talasemia es un trastorno sanguíneo hereditario que afecta la producción de hemoglobina y genera glóbulos rojos menos numerosos y menos funcionales. Aunque se trata de una Enfermedad Poco Frecuente (EPoF), su impacto es significativo y muchas personas desconocen que la padecen.
A nivel global, se estima que 1 de cada 100.000 personas por año desarrolla una forma sintomática, mientras que entre 80 y 90 millones de personas en el mundo son portadoras del gen que causa la enfermedad, muchas de ellas sin saberlo. La condición afecta por igual a mujeres y varones, y su distribución es mayor en determinadas regiones, aunque puede presentarse en cualquier población, lo que refuerza la necesidad de diagnóstico oportuno y correcto ante la presencia de anemia persistente.
En Argentina, se estima que el 1-2% de la población es portadora de beta talasemia menor, muchas veces sin saberlo, lo que refuerza la necesidad de diagnóstico oportuno y correcto.
La beta talasemia suele clasificarse en tres tipos -menor, intermedia y mayor- que van desde anemia leve y asintomática hasta cuadros graves que requieren transfusiones regulares, con riesgo de complicaciones cardíacas, hepáticas y endocrinas si no se tratan adecuadamente. BP

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