Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
viernes, 28 de agosto de 2026
Música Maravillosa - Para dar Energía a la Vida (Música Instrumental Motivadora y Alegre)...
Amor que Perdura - Bolero Romántico Elegante...
La Vitamina D – Un aliado fundamental para la salud de las personas mayores…
El abrazo que sostiene…
La vida no manda advertencias: se vive en lo que
das hoy, no en lo que pospones.
Por eso Cristo nos recuerda: “Ámense
como yo los he amado” (Jn 15,12).
Un abrazo sincero puede ser oración, refugio y
milagro.
No esperes al mañana. Abraza fuerte… porque el último abrazo no avisa. RM
28 de Agosto - Día Nacional de la Ancianidad... 01
28 de Agosto...
Buenos días... 2026-233
27 de Agosto - Día del Educador para la Salud... 02
jueves, 27 de agosto de 2026
Día litúrgico: Viernes XXI (A) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 25,1-13): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: ‘¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!’. Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: ‘Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan’. Pero las prudentes replicaron: ‘No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis’. Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: ‘¡Señor, señor, ábrenos!’. Pero él respondió: ‘En verdad os digo que no os conozco’. Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora».



