Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
martes, 14 de abril de 2026
Día litúrgico: Miércoles II de Pascua
Universo literario - Los negros cuervos del sueño...
Música relajante de fondo con guitarra y silbido del Oeste...
Rosas para mamá...
Los antidepresivos podrían ayudar al sistema inmunitario a combatir el cáncer…
La pausa…
Después de la Resurrección no todo cambia de
golpe.
La ciudad sigue igual. El trabajo espera. Las
rutinas regresan.
No hay música constante. No hay señales
extraordinarias cada día. Solo… vida.
Y eso puede desconcertar. Porque uno esperaría que después de un momento
así todo fuera distinto. Pero no. La fe no
elimina lo cotidiano. Lo habita. Cristo no vino a sacarnos del mundo. Vino a quedarse en él.
En lo repetido. En lo sencillo. En lo que parece
no tener nada especial. Y ahí…
empieza a hacer algo nuevo.
Cierre
Después de la Resurrección, lo extraordinario aprende a vivir en lo
cotidiano. RM
Recuerda... 28
14 de Abril - Día de las Américas... 04
14 de Abril...
Buenos días... 2026-103
lunes, 13 de abril de 2026
Día litúrgico: Martes II de Pascua
Alleluia - Diapositiva 27...
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Giovanni Marradi - Dos guitarras...
Las personas deprimidas buscan opiniones negativas…
La presencia…
Al principio parecía un momento. Un
acontecimiento. Algo que ocurrió… y ya. Pero no.
Cristo no vino solo a aparecer. Vino a quedarse.
No siempre de forma visible. No siempre de forma
clara. Pero constante.
En medio del día. En medio del ruido. En medio de
lo que no entiendo.
Empiezo a intuirlo.
No como una emoción intensa. Sino como una
presencia.
Algo que no se va. Y entonces comprendo: la Resurrección no fue un
instante. Es una forma nueva de estar.
Cierre
Cristo no solo venció a la muerte… aprendió a quedarse con nosotros. RM
Bendición... 07
Confía aunque no entiendas... 02
13 de Abril...
Buenos días... 2026-102
domingo, 12 de abril de 2026
Día litúrgico: Lunes II de Pascua
La Oración Dominical – 12 de Abril…
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Vivir de su Presencia…
La
crisis actual de la Iglesia, sus miedos y su falta de vigor espiritual tienen
su origen en un nivel profundo. Con frecuencia, la idea de la resurrección de
Jesús y de su presencia en medio de nosotros es más una doctrina pensada y
predicada que una experiencia vivida.
Cristo
resucitado está en el centro de la Iglesia, pero su presencia viva no está arraigada
en nosotros, no está incorporada a la sustancia de nuestras comunidades, no
nutre de ordinario nuestros proyectos. Tras veinte siglos de cristianismo,
Jesús no es conocido ni comprendido en su originalidad. No es amado ni seguido
como lo fue por sus primeros discípulos y discípulas.
Se
nota enseguida cuando un grupo o una comunidad cristiana se siente habitada por
esa presencia invisible, pero real y operante, de Cristo resucitado. No se
contentan con seguir rutinariamente las directrices que regulan la vida
eclesial. Poseen una sensibilidad especial para escuchar, buscar, recordar y
aplicar el evangelio de Jesús. Son los espacios más sanos y vivos de la
Iglesia.
Nada
ni nadie nos puede aportar hoy la fuerza, la alegría y la creatividad que
necesitamos para enfrentarnos a una crisis sin precedentes como puede hacerlo
la presencia viva de Cristo resucitado. Privados de su vigor espiritual, no
saldremos de nuestra pasividad casi innata, continuaremos con las puertas
cerradas al mundo moderno, seguiremos haciendo «lo mandado», sin alegría ni
convicción. ¿Dónde encontraremos la fuerza que necesitamos para recrear y
reformar la Iglesia?
Hemos
de reaccionar. Necesitamos de Jesús más que nunca. Necesitamos vivir de su
presencia viva, recordar en toda ocasión sus criterios y su Espíritu, repensar
constantemente su vida, dejarle ser el inspirador de nuestra acción. Él nos
puede transmitir más luz y más fuerza que nadie. Él está en medio de nosotros
comunicándonos su paz, su alegría y su Espíritu. JAP















