miércoles, 30 de noviembre de 2022

La música relajante parece comenzar una historia de cuento de hadas (Música relajante) #2...

José Luis Perales - Te quiero...

Enamórate... 01

Confía en tu capacidad...

Castriciano de Milán, Santo

Obispo, 01 de Diciembre
Elogio: En Milán, ciudad de la Transpadania, san Castriciano, obispo.
País: Italia - †: s. III

Repensar los contextos en torno a los Trastornos de la Conducta Alimentaria…

Hace 10 años, en 2012, se establecía el 30 de noviembre como el Día Internacional contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) para visibilizar la importancia de la prevención y detección precoz de este tipo de alteraciones alimentarias y remediar la estigmatización y el exceso de juicios sociales que, de forma frecuente, rodean a este tipo de enfermedades. 
Los trastornos de la alimentación son afecciones psicológicas que se relacionan con las conductas alimentarias que afectan negativamente la salud, las emociones y la capacidad de desempeñarte en áreas importantes de la vida. Se clasifican como: Anorexia Nerviosa; Bulimia Nerviosa; Trastorno por evitación y restricción de la ingesta de alimentos; Trastornos de rumiación; y Trastorno por Atracón, entre otros. 
Existen ciertos factores para desarrollar un TCA: predisponentes, desencadenantes y de mantenimiento. Estos factores pueden combinarse entre sí y de su interacción surge el trastorno. «Entre los factores predisponentes se encuentran los componentes sociales y culturales: cultura de la delgadez, ideal de belleza, sociedad de consumo, ideal de juventud eterna, y prácticas dietantes. Se entrelaza con esto lo que menciono como iatrogenia nutricional», señaló la licenciada en Nutrición Laura Morgan, quien integra la comisión de Capacitación, Docencia e Investigación del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires. Y agregó: «La iatrogenia es el daño no intencional ocasionado por el profesional de la salud a pacientes, sus familiares u otras personas». 
El contexto cultural dietante y la delgadez como valor, sumado a la exposición a imágenes corporales poco realistas, como sucede en las redes sociales donde priman las imágenes provistas de filtros, puede influir en las percepciones sobre su propio cuerpo, como también su propio sentido de satisfacción corporal. 
Asimismo, la nutricionista manifestó: «En lugar de referirme a Trastornos de la Conducta Alimentaria, en mi diálogo cotidiano elijo hablar de padeceres en el vínculo con los alimentos o la alimentación. No son pocas las violencias que hemos ejercido como colectivo de profesionales de la salud al estigmatizar personas encorsetándolas en sus diagnósticos. La palabra trastorno la considero muy patologizante. Esto tiende a encorsetar los padeceres, a un individualismo de los procesos salud-enfermedad y a una concentración en el diagnóstico más que en el abordaje desde la construcción de salud. Esta perspectiva no niega la necesidad de diagnóstico puesto que la construcción sobre la cual prestamos servicios de atención y tratamiento, precisa que tengamos uno». 
En los trastornos de la conducta alimentaria, el diagnóstico y abordaje es en equipo. Si no hay equipo, no hay tratamiento que funcione. En ese sentido, el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires sostiene que el nutricionista tienen un rol fundamental como acompañante de estos procesos, actuando como promotor de la salud a la par de otros profesionales que también son actores claves para abordar estos tratamientos. Además, la institución advirtió sobre la posibilidad de desarrollar acciones iatrogénicas. 
La Lic. Morgan explicó, citando a la antropóloga social y cultural Lina Masana, que la práctica de los tratamientos nutricionales se enmarca homogeneizando una dieta ‘normal’ a través de lo que define como proceso de normalización dietética. Las recomendaciones nutricionales pueden conllevar en algunos casos una imposición dogmática, que se centra exclusivamente en los aspectos biológicos del individuo y su enfermedad soslayando otros aspectos sociales, vinculares, culturales, individuales asociados a las prácticas alimentarias, propiciando ciertas consecuencias negativas: responsabilidad individual y culpabilización en un contexto de sobrevaloración de la delgadez y cultura de la dieta. «Considero que para abordar estos padeceres, sin dejar de atender las particularidades de cada caso, es preciso traer la dimensión de la determinación social de la salud. Los trastornos de la alimentación no son un problema de las personas por su tipo de personalidad, son padecimientos que gestamos colectivamente, entonces la salida también es colectiva», concluyó. 
Finalmente, la nutricionista propuso intervenir y concientizar sobre las formas de la comunicación: «No podemos seguir perpetuando y validando comparaciones de ‘antes y después’; tomando posicionamientos rígidos de ‘alimentos saludables y no saludables’; hablando sobre dietas o modos de comer que son la panacea. Asumiéndonos un saber hiperespecializado y superior de la alimentación suprimiendo la construcción dinámica, colectiva, popular y deseante de nuestra manera humana de comer». BP

¿Qué es el Adviento?…

Hablar sobre el Adviento en la sección de apologética a primera vista parecería algo sin sentido, pero para defender nuestra fe, debemos también conocer el porqué de la liturgia católica, es por ello que en esta oportunidad publicamos este artículo, que además busca motivarnos a vivir más cristianamente estos días previos a la Navidad. 
1. El Adviento, con el que empieza el año litúrgico, es el periodo de tiempo comprendido entre el cuarto domingo antes de Navidad y el día de Nochebuena. Sus colores litúrgicos son el morado y el rosa. 
En el calendario litúrgico de la Iglesia católica, el primer día del año no es el 1 de enero, sino el primer domingo de Adviento. El Adviento es el primer tiempo litúrgico del año que comienza cuatro domingos antes de Navidad y termina en Nochebuena. Según el día de la semana en que cae el día de Navidad, el tiempo de Adviento puede modificarse ligeramente. 
El morado y el rosa son los dos colores litúrgicos designados para representar el tiempo de Adviento. Aparecen en las vestiduras de los sacerdotes, en los velos del tabernáculo, en la parte frontal del altar y en la corona de Adviento. El morado se usa como símbolo de penitencia y preparación, pero el tercer domingo de Adviento, conocido como ‘Domingo Gaudete’, se usa el rosa, que representa la alegría por la venida de Jesús. 
El día en que Cristo se hizo hombre para redimir al mundo fue preparado por Dios durante siglos. La Iglesia participa y actualiza esta larga preparación en este tiempo específico de preparación a la Navidad. 
La Navidad -el día en el que Cristo nació para la redención del mundo- es el día en el que cambió el curso de la historia de la salvaciónSanto Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia, lo explica de esta manera: “Es evidente que el Hijo de Dios tomó nuestra condición y vino a nosotros no por un motivo insignificante sino por nuestro bien. Él se vinculó a nosotros, por decirlo de esta manera, tomando un cuerpo y un alma humana y naciendo de una Virgen, para poder darnos su Divinidad. De esta manera, Él se hizo Hombre para que el hombre se haga Dios” (Santo Tomás de Aquino, Las tres grandes oraciones, comentarios sobre la oración del Señor, el Ave María y el Credo de los Apóstoles). 
En el Catecismo podemos leer: “La venida del Hijo de Dios a la tierra es un acontecimiento tan inmenso que Dios quiso prepararlo durante siglos. Ritos y sacrificios, figuras y símbolos de la ‘Primera Alianza’ (Hb 9,15), todo lo hace converger hacia Cristo; anuncia esta venida por boca de los profetas que se suceden en Israel” (Catecismo 522). En el Antiguo Testamento aparecen varias proclamaciones de este tipo: “Espere Israel al Señor, porque en él se encuentra la misericordia y la redención en abundancia: él redimirá a Israel de todos sus pecados” (Sal 130, 7-8). 
Este tiempo de espera y de preparación no se da sólo antes de la Navidad sino que se da en cada año litúrgico y también en la actualidad. El Catecismo afirma: “Al celebrar anualmente la liturgia de Adviento, la Iglesia actualiza esta espera del Mesías: participando en la larga preparación de la primera venida del Salvador” (Catecismo, 524). 
2. El Adviento es también un tiempo de preparación para la segunda venida de Cristo. 
Como católicos, creemos que Cristo vendrá de nuevo al final de los tiempos y así lo profesamos en el Credo cada domingo: “Y vendrá otra vez con gloria a juzgar a vivos y muertos; Y su reino no tendrá fin” (Credo Niceno-constantinopolitano). Durante el Adviento nos preparamos para la venida de Cristo en Navidad, pero también recordamos que Cristo prometió volver. El Catecismo nos dice: “Celebrando la natividad y el martirio del Precursor, la Iglesia se une al deseo de éste: ‘Es preciso que él crezca y yo disminuya’ (Jn 3, 30)(Catecismo 524). 
El Adviento es un tiempo de espera para la segunda venida, así como un reconocimiento de que seremos juzgados por Cristo por nuestras acciones y decisiones. Por esta razón el Adviento es un tiempo de arrepentimiento; esperamos con alegría la venida de Cristo, pero también buscamos el perdón por nuestros pecados para poder estar preparados. El Evangelio de Marcos proclama: “Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos” (Mc 13, 35-36). 
Durante un Ángelus, el Papa Benedicto XVI enseñó sobre esta llamada a la vigilancia: “¡Vigilad! Esta es la llamada de Jesús en el Evangelio de hoy. No se dirige sólo a sus discípulos sino a todos. ¡Vigilad! (Mc 13, 37). Es una exhortación saludable que nos recuerda que la vida no tiene sólo la dimensión terrena, sino que está proyectada hacia un ‘más allá’, como una plantita que germina de la tierra y se abre hacia el cielo. Una plantita pensante, el hombre, dotada de libertad y responsabilidad, por lo que cada uno de nosotros será llamado a rendir cuentas de cómo ha vivido, de cómo ha utilizado sus propias capacidades: si las ha conservado para sí o las ha hecho fructificar también para el bien de los hermanos” (Papa Benedicto, Mensaje del Ángelus, 27 de noviembre de 2011). 
3. Hay muchas maneras prácticas de entrar en el Adviento. 
Los tiempos litúrgicos no existen sólo para la misa de los domingos, sino también para nuestro beneficio espiritual diario. Aquí un conjunto de cosas que podemos hacer para entrar en este espíritu del Adviento, un espíritu de expectación, vigilancia, arrepentimiento y alegría. 
- Reza: “Rezar el Rosario todos los días centrándonos en los Misterios Gozosos” o “hacer una vigilia ante una clínica abortista con algunos amigos. Puedes salvar la vida de algún bebé y tal vez cambiar la mentalidad de alguno de los ‘Herodes’ que dirigen las instalaciones”. 
- Ayuna: “Hacer un programa de ayuno para Adviento y ser moderado con la comida y la bebida en las fiestas de Navidad”, o “ver menos la televisión durante este tiempo o, por lo menos, ver algunos clásicos de Navidad con la familia o los amigos”, o “bajar el ritmo de compras”. 
- Dónate: “Recupera las obras corporales y espirituales de misericordia y realízalas una a una cada semana hasta que llegue la Navidad. Hay mucha gente herida que necesita sentir y recibir nuestro amor”, o “háblales del sacramento de la Penitencia a tus amigos y familia y llévalos a un buen sacerdote para que se puedan confesar. ¿Cómo puede superar a eso un simple regalo de Navidad?” 
- Actúa: “Compra y lee el libro del Papa Benedicto XVI sobre la infancia de Jesús”, o “no tires el árbol de Navidad o quites el Belén justo después del 25 de diciembre, el tiempo de Navidad no ha hecho más que empezar”, o “cumple los propósitos de Año Nuevo”. 
Estas sugerencias son sólo unas pocas de las muchas maneras que podemos seguir para entrar en este tiempo de Adviento. La Iglesia nos ofrece este momento de espera para que nos podamos preparar más plenamente para la alegría y la gracia que recibimos en Navidad. JMcC

Día litúrgico: Jueves I (A) de Adviento

Texto del Evangelio (Mt 7,21.24-27): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina».
 
«No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los cielos»
 
Comentario: Abbé Jean-Charles TISSOT (Freiburg, Suiza)
 
Hoy, el Señor pronuncia estas palabras al final de su ‘sermón de la montaña’ en el cual da un sentido nuevo y más profundo a los Mandamientos del Antiguo Testamento, las ‘palabras’ de Dios a los hombres. Se expresa como Hijo de Dios, y como tal nos pide recibir lo que yo os digo, como palabras de suma importancia: palabras de vida eterna que deben ser puestas en práctica, y no sólo para ser escuchadas —con riesgo de olvidarlas o de contentarse con admirarlas o admirar a su autor— pero sin implicación personal.
«Edificar en la arena una casa» (cf. Mt 7,26) es una imagen para describir un comportamiento insensato, que no lleva a ningún resultado y acaba en el fracaso de una vida, después de un esfuerzo largo y penoso para construir algo. “Bene curris, sed extra viam”, decía san Agustín: corres bien, pero fuera del trayecto homologado, podemos traducir. ¡Qué pena llegar sólo hasta ahí: el momento de la prueba, de las tempestades y de las crecidas que necesariamente contiene nuestra vida!
El Señor quiere enseñarnos a poner un fundamento sólido, cuyo cimiento proviene del esfuerzo por poner en práctica sus enseñanzas, viviéndolas cada día en medio de los pequeños problemas que Él tratará de dirigir. Nuestras resoluciones diarias de vivir la enseñanza del Cristo deben así acabar en resultados concretos, a falta de ser definitivos, pero de los cuales podamos obtener alegría y agradecimiento en el momento del examen de nuestra conciencia, por la noche. La alegría de haber obtenido una pequeña victoria sobre nosotros mismos es un entrenamiento para otras batallas, y la fuerza no nos faltará —con la gracia de Dios— para perseverar hasta el fin.

30 de Noviembre...

Buenos días... 700

martes, 29 de noviembre de 2022

Amanecer a la música clásica - Boda de amor...

Enya - El sueño de las hadas...

Inteligencia... 07

Aprendamos a vivir...

Gálgano Guidotti, Santo

Eremita, 30 de Noviembre
Elogio: En el monte Sebio, en la Toscana, san Gálgano Guidotti, eremita, quien se convirtió a Dios después de una juventud disipada y vivió el resto de su vida dedicado voluntariamente a la penitencia corporal.
País: Italia - †: 1181
 
La historia de San Galgano es extraña pero muy parecida a la del más conocido san Francisco de Asís. Nacido en Chiusdino en 1148 (la leyenda dice que por gracia del arcángel San Miguel), siendo sus padres Guido y Dionisia, Galgano Guidotti tuvo una vida despreocupada hasta más de los veinte años, cuando se le aparece dos veces en sueños el arcángel san Miguel. De esta manera inicia la conversión del joven Galgano que empieza a predicar por Siena y sus alrededores hasta su retiro a la cabaña que se convertirá en su ermita en el Monte Siepi. Tiene un encuentro con el papa Alejandro III que lo bendice y lo anima a construir una abadía cerca de la ermita.

Regresa a la ermita y, entre la desesperación de su madre y de su prometida Polissena y el sarcasmo de los demás caballeros, realiza su único milagro conocido: clava profundamente su espada en la piedra (en 1180?) formando una cruz con la empuñadura; posiblemente el gesto de arrojar la espada quisiera significar el rechazo de su vida anterior, aunque en algunas hagiografías se dice que Galgano quiso demostrar al ángel que la conversión que le pedía era más complicado que si le pidiera clavar una espada en la piedra (esto obligaría a colocar el milagro antes de su llegada a la ermita); sea cual sea el sentido que Galgano quiso dar al gesto, lo cierto es que la piedra y su espada clavada se conservan en la actualidad, en la abadía de San Galgano.

Muere a los 33 años el 3 de diciembre de 1181, el año del nacimiento de san Francisco. Según la leyenda, en su entierro estuvieron presentes los obispos de Volterra (Ildebrando Pannocchieschi), de Massa Marittima y de Siena y los abades cistercienses de Fossanova. El culto se difundió muy pronto, y ya para 1185 el papa Lucio III autoriza la creación de una comisión de tres comisarios para la investigación de la santidad de san Galgano. Se suele poner ese año como canonización, pero a decir verdad, no se ha conservado documentación sobre el momento concreto en que fue canonizado, si es que lo fue formalmente; algunas biografías indican que fue bajo Urbano III, o incluso bajo Gregorio VIII, los sucesores inmediatos a Lucio III.

Las reliquias del santo se han dispersado por distintas iglesias, pero en Chiusdino se conserva y venera su cabeza. Hay allí mismo una confraternidad en su homenaje, fundada en 1185, que es posiblemente la más antigua de este tipo de asociaciones que se mantiene en actividad. Aunque su «dies natalis» es el 30 de noviembre, y así lo inscribe el Martirologio actual, la fecha litúrgica en Chiusdino es el 3 de diciembre.

Un nuevo análisis de sangre puede ser útil para diagnosticar rápidamente la ELA…

Investigadores de Brain Chemistry Labs, el Departamento de Neurología de Dartmouth y los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, han desarrollado un nuevo análisis de sangre para realizar un diagnóstico rápido de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). 
Los pacientes con ELA, una de las enfermedades neurológicas más graves que se conocen, se han visto obstaculizados por el tiempo que se tarda en recibir un diagnóstico preciso. 
El periodo que transcurre entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico supera el año de media, un tiempo precioso para una enfermedad en la que la mayoría de los pacientes mueren entre 2 y 5 años después del diagnóstico. Los investigadores estiman que se produce un diagnóstico inexacto en el 13-68% de los casos. 
Los científicos de Brain Chemistry Labs, desarrollaron en 2020 un análisis de sangre para detectar la ELA basado en los microARN (segmentos cortos de material genético), que se encuentran en unas partículas llamadas vesículas extracelulares. 
Sin embargo, los precisos protocolos de envío y almacenamiento de las muestras de sangre, que se mantenían a -80°C, impedían que muchas consultas de médicos y neurólogos pudieran utilizar la nueva prueba. 
Ahora, en un estudio publicado en el Journal of the Neurological Sciences, estos investigadores han sido capaces de replicar la prueba original con muestras de sangre que no se recogieron ni mantuvieron bajo unos requisitos tan estrictos. 
Comparando muestras de sangre ciegas de 50 pacientes con ELA del Biorrepositorio Nacional de ELA de Estados Unidos con 50 controles, la huella genética de 5 secuencias de microARN discriminó con precisión entre las personas con ELA y los individuos sanos. 
Nos sorprendió que la prueba de microARN funcionara con muestras recogidas de diversos investigadores en condiciones diferentes”, apuntó la primera autora de la investigación, Sandra Banack. 
Misma opinión comparten otros autores, Rachael Dunlop y Paul Cox. “Esperábamos que las muestras tuvieran que ser recogidas y almacenadas de forma rigurosa”, señala Dunlop. “Al parecer, las vesículas extracelulares que se vierten en la sangre protegen su carga genética contra las distintas condiciones ambientales”, señaló Cox. 
La verificación del nuevo análisis de sangre se está llevando a cabo en Brain Chemistry Labs, que han solicitado la patente de la prueba. Esperan encontrar una empresa de diagnóstico que pueda desarrollar la prueba comercialmente para neurólogos y médicos de todo el mundo. BP

Desconcertante…

Fue una de las parábolas más desconcertantes de Jesús. Un piadoso fariseo y un recaudador de impuestos suben al templo a orar. ¿Cómo reaccionará Dios ante dos personas de vida moral y religiosa tan diferente y opuesta? 
El fariseo ora de pie, seguro y sin temor alguno. Su conciencia no le acusa de nada. No es hipócrita. Lo que dice es verdad. Cumple fielmente la Ley, e incluso la sobrepasa. No se atribuye a sí mismo mérito alguno, sino que todo lo agradece a Dios: «¡Oh, Dios!, te doy gracias». Si este hombre no es santo, ¿quién lo va a ser? Seguro que puede contar con la bendición de Dios. 
El recaudador, por el contrario, se retira a un rincón. No se siente cómodo en aquel lugar santo. No es su sitio. Ni siquiera se atreve a levantar sus ojos del suelo. Se golpea el pecho y reconoce su pecado. No promete nada. No puede dejar su trabajo ni devolver lo que ha robado. No puede cambiar de vida. Solo le queda abandonarse a la misericordia de Dios: «¡Oh Dios!, ten compasión de mí, que soy pecador». Nadie querría estar en su lugar. Dios no puede aprobar su conducta. 
De pronto, Jesús concluye su parábola con una afirmación desconcertante: «Yo os digo que este recaudador bajó a su casa justificado, y aquel fariseo no». A los oyentes se les rompen todos sus esquemas. ¿Cómo puede decir que Dios no reconoce al piadoso y, por el contrario, concede su gracia al pecador? ¿No está Jesús jugando con fuego? ¿Será verdad que, al final, lo decisivo no es la vida religiosa de uno, sino la misericordia insondable de Dios? 
Si es verdad lo que dice Jesús, ante Dios no hay seguridad para nadie, por muy santo que se crea. Todos hemos de recurrir a su misericordia. Cuando uno se siente bien consigo mismo, apela a su propia vida y no siente necesidad de más. Cuando uno se ve acusado por su conciencia y sin capacidad para cambiar, solo siente necesidad de acogerse a la compasión de Dios, y solo a la compasión. 
Hay algo fascinante en Jesús. Es tan desconcertante su fe en la misericordia de Dios que no es fácil creer en él. Probablemente los que mejor le pueden entender son quienes no tienen fuerzas para salir de su vida inmoral. JAP

Día litúrgico: 30 de Noviembre: San Andrés, apóstol

Texto del Evangelio (Mt 4,18-22): En aquel tiempo, caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos al instante, dejando las redes, Le siguieron. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron.
 
«Os haré pescadores de hombres»
 
Comentario: Prof. Dr. Mons. Lluís CLAVELL (Roma, Italia)
 
Hoy es la fiesta de san Andrés apóstol, una fiesta celebrada de manera solemne entre los cristianos de Oriente. Fue uno de los dos primeros jóvenes que conocieron a Jesús a la orilla del río Jordán y que tuvieron una larga conversación con Él. Enseguida buscó a su hermano Pedro, diciéndole «Hemos encontrado al Mesías» y lo llevó a Jesús (Jn 2,41). Poco tiempo después, Jesús llamó a estos dos hermanos pescadores amigos suyos, tal como leemos en el Evangelio de hoy: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres» (Mt 4,19). En el mismo pueblo había otra pareja de hermanos, Santiago y Juan, compañeros y amigos de los primeros, y pescadores como ellos. Jesús los llamó también a seguirlo. Es maravilloso leer que ellos lo dejaron todo y le siguieron ‘al instante’, palabras que se repiten en ambos casos. A Jesús no se le ha de decir: ‘después’, ‘más adelante’, ‘ahora tengo demasiado trabajo’...
También a cada uno de nosotros —a todos los cristianos— Jesús nos pide cada día que pongamos a su servicio todo lo que somos y tenemos —esto significa dejarlo todo, no tener nada como propio— para que, viviendo con Él las tareas de nuestro trabajo profesional y de nuestra familia, seamos ‘pescadores de hombres’. ¿Qué quiere decir ‘pescadores de hombres’? Una bonita respuesta puede ser un comentario de san Juan Crisóstomo. Este Padre y Doctor de la Iglesia dice que Andrés no sabía explicarle bien a su hermano Pedro quién era Jesús y, por esto, «lo llevó a la misma fuente de la luz», que es Jesucristo. ‘Pescar hombres’ quiere decir ayudar a quienes nos rodean en la familia y en el trabajo a que encuentren a Cristo que es la única luz para nuestro camino.

29 de Noviembre...

Buenos días... 699

lunes, 28 de noviembre de 2022

Paul Mauriat - Franck Pourcel - Billy Vaughn - Nini Rosso 2...

Gregorian - Ave Maria...

Mis palabras...

Todo problema tiene...

Iluminada, Santa

Virgen, 29 de Noviembre
Elogio: En Todi, de la Umbría, santa Iluminada, virgen.
País: Italia - †: s. IV
 
La más antigua noticia sobre esta santa es del siglo XI: en 1037 el emperador Conrado II concedió a Lamberto, abad del monasterio de San Apolinar in Classe, cerca de Rávena «in territorio tudertino monasterium unum cui vocabulum est Sancta Illuminata» («en territorio tudertino -es decir: de la ciudad de Todi- un monasterio titulado de Santa Iluminada»).

De la misma época, o poco antes, proviene una biografía legendaria de la santa, que dice que Iluminada nació en Palazzolo de Rávena, de padres paganos, y fue llamada Cesarea, pero que cuando se convirtió al cristianismo tomó el nombre de Iluminada. La historia se desarrolla en época de la persecución de Diocleciano, inicios del siglo IV: acusada por su padre al prefecto de Rávena, fue puesta en prisión, pero un ángel la liberó y la llevó por la Vía Salaria, de allí siguió hasta Bettona y Martana (Umbría), donde hizo muchos milagros y se reunió con sus padres, que mientras tanto también se habían convertido. El prefecto de Martana la arrestó de nuevo, y mientras estaba en la cárcel murió junto con sus padres el 29 de noviembre del 303. Sus cuerpos fueron enterrados en un lugar llamado Papiniano o Baños de Papinio, a dos millas de la ciudad, mientras que un brazo de Iluminada fue llevado a Todi y puesto en el «Monasterio de las Milicias».

Existen diferentes versiones de esta biografía más o menos igual de legendarias, y algunos piensan que el autor habría adaptado a nuestra santa la historia griega de santa Fotina (que se traduce al latín, precisamente, «Illuminata»), pero otros sostienen que de la de santa Firmina de Amelia, ya que, según esta interpretación, esta santa puede identificarse con Felicísima de Todi, con lo que sería la misma persona honrada con tres nombres diferentes.

En realidad todas las fuentes anteriores, tanto de Umbria como de Rávena, ignoran una santa Iluminada, pero la hipótesis de la sustitución no parece demostrada: si bien la información biográfica de las tres santas son similares, sólo se puede deducir que los biógrafos han copiado unos de otros -lo que resulta habitual en el género de la hagiografía-, y no que querían celebrar a la misma persona; por otra parte, la diversidad del lugar y el día de martirio distinto de cada una de las tres santas es un buen argumento para llegar a la conclusión de que se trata de diferentes personas. Además de la iglesia de Todi, están dedicadas a santa Iluminada iglesias en Montefalco, Alviano y en los Abruzzos, esta última donada al monasterio de Monte Cassino en 1109.

Síntomas de la hiperglucemia en los pies…

La diabetes es una de las enfermedades más comunes en el mundo moderno y una de las principales causas de muerte. Hay muchos tipos, pero todos comparten un síntoma: un nivel inusualmente alto de azúcar en la sangre. Todos los tipos pueden ser muy manejables. La diabetes tiene varios síntomas. Algunos son bien conocidos, como la micción frecuente y la sed insaciable, pero también hay varias formas en que esta enfermedad puede afectar a los pies. Tanto si eres consciente de que se te ha diagnosticado diabetes como si experimentas síntomas frecuentes en los pies, a continuación se exponen varios síntomas de los pies relacionados con la diabetes que le conviene conocer. 
Síntomas de los pies relacionados con la diabetes 
Neuropatía diabética: Contar con niveles ocasionalmente altos de azúcar en la sangre después de una merienda especialmente dulce está bien, pero cuando tus niveles de azúcar en la sangre son crónicamente altos, corres el riesgo de sufrir daños en los nervios. Esto se denomina neuropatía diabética, una afección en la que los nervios de las piernas y los pies están dañados, lo que te impide sentir el calor, el frío o el dolor. Aunque al principio esto pueda parecer un sueño, si no sientes un corte o una llaga en la pierna, ésta puede infectarse. Con el tiempo, los músculos se dañarán, causando deformidades en los pies. 
Enfermedad vascular periférica: Con la diabetes, el flujo sanguíneo no suele ser óptimo. Esto significa que todos los tejidos y células del cuerpo no reciben suficiente alimento. Las llagas, los cortes y las heridas tardan mucho más tiempo de lo normal en curarse, lo que abre la posibilidad de que se produzcan infecciones, úlceras o gangrena, es decir, la muerte de un tejido por falta de sangre y oxígeno. 
Úlceras del pie diabético: Las úlceras en los pies son un signo de diabetes no tratada o no diagnosticada. Son heridas profundas que provocan hinchazón, irritación, enrojecimiento e incluso olores extraños. También puede haber tejidos negros y gangrena parcial o completa. Por otro lado, una úlcera en el pie puede no mostrar ningún síntoma si no está infectada. Consulta a tu médico si observas alguna decoloración inusual de la piel. Los casos graves no tratados pueden conducir a la amputación. 
Síntomas generales en los pies 
Las tres afecciones comentadas anteriormente son puramente causadas por la diabetes. Los siguientes problemas relacionados con la alimentación pueden afectar a todo el mundo y a cualquier persona, pero hay que prestar especial atención si se conocen los antecedentes de la diabetes, ya que pueden complicarse y empeorar radicalmente con rapidez. Como norma general, se recomienda que todo paciente diabético se examine los pies a diario. 
Infecciones por hongos: Los hongos pueden afectar a las uñas o a la piel. Una uña con hongos cambiará de color y textura. Suele tratarse con una pomada tópica, un tratamiento que suele durar hasta un año. Una infección de la piel por hongos en el pie se conoce comúnmente como ‘pie de atleta’. Puede provocar picor, enrojecimiento y agrietamiento de la piel, y es muy contagiosa. Si has sufrido una infección por hongos en los pies recientemente, considera la posibilidad de hacerte algunas pruebas para evaluar sus niveles de azúcar en sangre. 
Juanetes y dedos de martillo: El juanete es una afección en la que el dedo gordo del pie comienza a doblarse hacia el interior del segundo dedo. Puede estar causado por el uso de zapatos mal ajustados, la artritis reumatoide, la edad avanzada o la genética. Como tratamiento, el médico puede recomendarte el uso de una férula por la noche para mantener la cola recta. Puedes tratar el dolor en casa con una bolsa de hielo y usar zapatos acolchados. La mejor manera de prevenir un juanete es mantenerse activo. Los dedos en martillo, por su parte, están causados por el debilitamiento de los músculos. Esto puede estar directamente relacionado con una mala circulación sanguínea debida a la diabetes. 
Callos y durezas: Las callosidades y los callos suelen estar causados por la fricción. Se trata de una acumulación de piel endurecida en distintas zonas del pie: los callos se forman en las articulaciones de los dedos, mientras que las callosidades son más propensas a aparecer en la planta del pie. Ambas cosas suelen estar causadas por una distribución desigual del peso o por un calzado mal ajustado. Pueden eliminarse tras sumergir los pies en agua caliente y frotar suavemente la piel muerta. Sin embargo, pueden ser un signo de deformidades del pie causadas por la diabetes. Los daños nerviosos causados por la diabetes pueden conducir a un debilitamiento de los músculos que acabará provocando llagas, ampollas, rojeces, callos y callosidades e incluso juanetes y dedos en martillo. Consulta a tu médico si experimentas con frecuencia callos y callosidades acompañados de sensaciones de hormigueo o entumecimiento. SF

Biblioteca Apostólica Vaticana…

La Biblioteca Apostólica Vaticana se encuentra en el Palacio Apostólico y se accede a ella por el patio del Belvedere. Su fundación se remonta al pontificado del papa Nicolás V (1447-1455), si bien, hasta un siglo después (1548) el papa Paulo III no nombró al primer Cardenal Bibliotecario. Bajo los pontificados de León XIII y Pío XI fue enriquecida con notables donaciones, legados y cesiones llegando a aglutinar un gran número de volúmenes, manuscritos, incunables y grabados. La Biblioteca gestiona también la Escuela Vaticana de Biblioteconomía.

A partir del siglo cuarto existe evidencia de la Scrinium de la Iglesia Romana, que era a la vez una biblioteca y un archivo. La figura del Bibliotecario de la Iglesia Romana aparece a finales del siglo VIII: este título se le dio al Bibliotecario Theophylactusen un documento fechado en 784, bajo el papa Adriano I. La primera biblioteca y archivo de los Papas se dispersaron, ​​por razones aún desconocidas, en la primera mitad del siglo XIII.

En 1985, con el Prefecto Leonard E. Boyle, el manual de catalogación fue sustituido definitivamente con la catalogación electrónica, y en los años siguientes, los datos contenidos en los viejos catálogos de tarjetas han sido convertidos a formato electrónico. En septiembre de 2002 la nueva sala de lectura, donde el material más importante fue puesto a disposición de los lectores en estantes abiertos, se abrió al público.

En la actualidad la Biblioteca Vaticana conserva más de 180.000 manuscritos (incluyendo 80.000 unidades archivísticas), 1.600.000 libros impresos, más de 8.600 incunables, más de 300.000 monedas y medallas, 150.000 impresos, dibujos y grabados y más de 150.000 fotografías. ECV

Día litúrgico: Martes I (A) de Adviento

Texto del Evangelio (Lc 10,21-24): En aquel momento, Jesús se llenó de gozo en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron».
 
«¡Dichosos los ojos que ven lo que veis!»
 
Comentario: Rev. D. Joaquim MESEGUER García (Rubí, Barcelona, España)
 
Hoy y siempre, los cristianos estamos invitados a participar de la alegría de Jesús. Él, lleno del Espíritu Santo, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes» (Lc 10,21). Con mucha razón, este fragmento del Evangelio ha sido llamado por algunos autores como el ‘Magníficat de Jesús’, ya que la idea subyacente es la misma que recorre el Canto de María (cf. Lc 1,46-55).
La alegría es una actitud que acompaña a la esperanza. Difícilmente una persona que nada espere podrá estar alegre. Y, ¿qué es lo que esperamos los cristianos? La llegada del Mesías y de su Reino, en el cual florecerá la justicia y la paz; una nueva realidad en la cual «el lobo y el cordero convivirán, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá» (Is 11,6). El Reino de Dios que esperamos se abre camino día a día, y hemos de saber descubrir su presencia en medio de nosotros. Para el mundo en el que vivimos, tan falto como está de paz y de concordia, de justicia y de amor, ¡cuán necesaria es la esperanza de los cristianos! Una esperanza que no nace de un optimismo natural o de una falsa ilusión, sino que viene de Dios mismo.
Sin embargo, la esperanza cristiana, que es luz y calor para el mundo, sólo podrá tenerla aquel que sea sencillo y humilde de corazón, porque Dios ha escondido a los sabios e inteligentes —es decir, a aquellos que se ensoberbecen en su ciencia— el conocimiento y el gozo del misterio de amor de su Reino.
Una buena manera de preparar los caminos del Señor en este Adviento será precisamente cultivar la humildad y la sencillez para abrirnos al don de Dios, para vivir con esperanza y llegar a ser cada día mejores testimonios del Reino de Jesucristo.

28 de Noviembre...

Feliz lunes... 49

domingo, 27 de noviembre de 2022

Sergey Grischuk - Música muy conmovedora y hermosa para el Alma ¡Otoño!...

Volaré - En un teclado de piano gigante...

La música constituye...

Gracias Dios... 06

Teodora de Rossano, Santa

Abadesa, 28 de Noviembre
Elogio: Cerca de Rossano, en Calabria, santa Teodora, abadesa, discípula de san Nilo el Joven, maestra en la vida monástica.
País: Italia - †: 980

Alteraciones mamarias frecuentes: cómo se detectan y cuáles son los tratamientos…

Existen diversas condiciones y alteraciones que una mujer puede experimentar en sus mamas en distintos momentos de la vida. Una molestia, un dolor, un bulto desconocido o simplemente un resultado inesperado en un control de rutina, no son para desesperar, sino para prestar atención y consultar a un especialista. 
Entre estas manifestaciones, las más frecuentes son la mama densa, la mastitis, la displasia y los nódulos. Cada una tiene características propias, aunque algunas comparten síntomas. La mayoría son benignas y sólo en algunos casos funcionan como advertencia de una patología más severa. Por eso, es fundamental conocer más en profundidad estas condiciones, las formas de detectarlas y su posterior tratamiento. Y en especial, respetar dos pautas sencillas: no pasar por alto los controles de rutina y consultar inmediatamente en caso de tener algunos de los síntomas. 
En detalle, la explicación de cuatro expertos de la Sociedad Argentina de Mastología: 
Qué es la mama densa 
Ocurre cuando predomina el tejido glandular por sobre el adiposo en la mama y se detecta a través de la mamografía. Es una condición que puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama y al mismo tiempo dificulta su diagnóstico, pero no se trata de una patología en sí misma. Se estima que la mitad de las pacientes mayores de 40 años presentan mama densa. 
«No es una anormalidad ni una enfermedad; es muy frecuente en las mujeres muy jóvenes, mientras es más infrecuente en las mujeres añosas en las que la casi totalidad de la glándula ha sido reemplazada por grasa», explicó el Dr. Gustavo Hauszpigiel, miembro de la Sociedad Argentina de Mastología. 
El especialista, quien además se desempeña en el Hospital José María Penna, explicó que «en estas mujeres, los estímulos hormonales inducen el crecimiento del tejido glandular y también podrían favorecer la aparición de un tumor. Por otro lado, esta mayor densidad del tejido mamario puede dificultar el diagnóstico ‘escondiendo’ la presencia de pequeños nódulos». El mayor riesgo (de tumor mamario) no está dado tanto por la densidad mamaria sino por el hecho de ser mujer y por cumplir años, ya que a mayor edad, mayor riesgo. «Tener mamas densas indica una mayor predisposición, pero no es sinónimo de que se padecerá la enfermedad», precisó el Dr. Hauszpigiel. 
Qué es la displasia mamaria 
«La displasia mamaria más que una enfermedad es una condición de la mama que ocurre en la mujer fértil, mayormente entre los 20 y 30 años», explicó el Dr. Luciano Cassab, presidente de la Sociedad Argentina de Mastología. Las causas pueden ser hormonales (aumento de los estrógenos y la prolactina y un disbalance con la progesterona), alimenticias por el exceso de tiraminas (queso, banana, chocolates) o de xantinas (café, mate, té, bebidas cola) y diferentes hábitos que la exacerban, como el tabaquismo. 
La aparición difusa de nódulos y la secreción por el pezón pueden ser señales de displasia mamaria. Suele manifestarse con dolor en la segunda mitad del ciclo y la mayor molestia se siente en el cuadrante superior y externo de la mama, por la concentración glandular y la proximidad a los nervios de la axila. 
«Durante muchos años se trató a la displasia mamaria con vitaminas (A y E), cremas con productos hormonales y progestágenos y hasta antiestrógenos. Son útiles los analgésicos (antiprostanglandinicos), que ayudaran a calmar el dolor. Lo mejor es concurrir al especialista para aclarar el origen y tratarlo de la manera más conveniente sin incurrir en sobremedicación», concluyó el presidente de la Sociedad Argentina de Mastología. 
Qué son los nódulos mamarios y fibroadenoma 
Se trata de un término abarcativo y genérico, que engloba alteraciones tanto benignas como malignas. «Desde el punto de vista clínico, se utiliza cuando la paciente en su autoexamen o el médico en la revisación palpa una formación redondeada en la mama. El especialista lo podrá describir como duro, blando, móvil, fijo a los tejidos, hablar de su medida, ubicación dentro de la mama, superficialidad o profundidad», indicó el Dr. Francisco Terrier, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Mastología. 
En los estudios mamarios, como la mamografía y la ecografía, se utiliza para describir una imagen nodular visible que en algunos casos es palpable y en otros, no. El Dr. Terrier recomendó que cuando la paciente palpa un nódulo haga una consulta en forma inmediata, ya que «más allá de que no siempre se trate de una patología maligna, será el especialista el encargado de llegar a un diagnóstico de certeza». 
«Cuando hablamos de nódulos quísticos es importante aclarar que siempre se trata de nódulos benignos, en cambio dentro de los nódulos sólidos podemos encontrar ambos casos. Muchos de ellos serán benignos, pero acá también encontramos casos de malignidad», aclaró el especialista del Hospital Italiano de La Plata. 
Por su parte, los fibroadenomas son nódulos mamarios benignos. Como son los más frecuentes, el término suele ser usado como sinónimo de cualquier nódulo benigno, aunque no son los únicos. 
Qué es la mastitis 
Se trata de un proceso inflamatorio del tejido mamario, acompañado o no de infección. Si bien suele afectar con más frecuencia a las mujeres que están amamantando, también puede ocurrir fuera del periodo de la lactancia. 
Suele presentarse con cuadros agudos, aunque existen algunas formas crónicas menos frecuentes. Sus síntomas son hinchazón, enrojecimiento y dolor mamario. Cuando el proceso avanza y no se accede al tratamiento adecuado, pueden formarse abscesos mamarios. Éstos se presentan como nódulos bien delimitados y dolorosos. 
La Dra. Sabrina Barchuk, miembro de la Sociedad Argentina de Mastología y médica de la Sección Mastología del Hospital Fernández, explicó que «en las mujeres lactantes, la mastitis es más frecuente durante los tres primeros meses. La retención de leche y el sobrecrecimiento de bacterias asociado a grietas del pezón, suelen predisponer a la infección. En las mujeres que no amamantan, se consideran factores predisponentes a la diabetes, el tratamiento con corticoides, la inmunosupresión y el tabaquismo». 
«El diagnóstico precoz y tratamiento oportuno de la mastitis permite evitar complicaciones que podrían requerir intervenciones quirúrgicas, como así también el diagnóstico diferencial con otras patologías mamarias», indicó la Dra. Barchuk. 
Pautas para mujeres que amamantan: 
1 - Lactancia a demanda con extracción de la leche si el drenaje es incompleto luego de cada toma 
2 - Correcta prendida del lactante para evitar las grietas del pezón 
3 - Higiene correcta de manos e instrumentos utilizados para el vaciado de la mama, como extractores manuales o mecánicos 
4 - Descansar las horas recomendadas 
El tratamiento primario se hace con antibióticos. En el caso de colecciones, se requerirá un drenaje con aguja guiado por ecografía y, en algunos casos, un drenaje quirúrgico. En las mujeres que amamantan, la lactancia no debe suspenderse: el drenaje mamario de la leche efectuado por la succión del bebé es el más adecuado y eficiente. 
«Si bien no existe una asociación definida entre mastitis y cáncer de mama, algunas formas de presentación poco frecuentes del cáncer pueden simular una infección. Por lo cual todo edema, eritema o engrosamiento de la piel de la mama que no responde a un curso breve de antibióticos debe ser oportuna y adecuadamente valorado por un profesional capacitado», concluyó la especialista. BP