domingo, 31 de marzo de 2024

Caravelli - Lo mejor de la pantalla y tema musical...

Adriana Babin - Serbia de Pompieru y Ciocârlia...

Un Canto de Esperanza...

Gilberto de Caithness, Santo

Obispo, 01 de Abril
Elogio: En Caithness, en Escocia, san Gilberto, obispo, que erigió la iglesia catedral en Dornoch y dispuso hospederías para los pobres, y al morir recomendó lo que él mismo había observado durante su vida, a saber, no hacer daño a ningún ser, llevar con paciencia las correcciones divinas y a nadie dar ocasión de tropiezo.
País: Reino Unido - †: c. 1245

Las 5 causas de ceguera (y su gravedad)…

Las cataratas son la primera causa de ceguera no infecciosa en el mundo, pero existen muchas más, sobre todo ligadas a condiciones socioeconómicas regionales. Veamos qué puede provocar pérdida de visión.
La ceguera es un problema grave a nivel social y sanitario. La OMS estima que 2.200 millones de personas en todo el mundo viven con algún tipo de discapacidad visual y, además, la mitad de los casos se podrían evitar o retrasar con el tratamiento pertinente.
La mayoría de pacientes con pérdidas de visión graves son personas adultas y ancianas, pero este grupo de patologías pueden aparecer a todas las edades y en todo el espectro de géneros, grupos étnicos y asociaciones poblacionales. Sin ir más lejos, 153 millones de pacientes en el mundo padecen de discapacidad visual por errores de refracción no corregidos, es decir, miopía, hipermetropía o astigmatismo. Esta cifra no hará más que aumentar pues, según estudios, hasta la mitad de la población global será miope para el año 2050.
En base a todas estas cifras, vemos necesario informar a la población sobre los agentes causales de la pérdida de visión. Algunos de ellos son inevitables, pero otros se pueden corregir o frenar si se detectan a tiempo. Por ello, hoy te presentamos las 5 causas de ceguera más prevalentes a nivel global.
¿Cuáles son las causas de ceguera en el mundo?
La ceguera se define como una discapacidad sensorial que consiste en la pérdida parcial o total del sentido de la vista. El sistema visual abarca 3 partes distintas en concepto, pero indivisibles en la práctica: órganos periféricos (globos oculares y asociados), nervio óptico y centro visual del córtex cerebral. Si cualquiera de ellos falla, se pierde en mayor o menor medida la capacidad visual y, si esta afecta a ambos ojos, el paciente pierde el 80% de sus habilidades para responder al ambiente.
Así es: la vista es responsable de casi todas nuestras respuestas ante los cambios y variaciones constantes que nos rodean. Por tanto, no es de extrañar que en los idiomas occidentales hasta el 70% de las palabras estén relacionadas con la visión (ver, mirar, observar, ojear, leer, etc.). Desde la conversación y transmisión de información verbal hasta la reacción ante un peligro inminente, nuestros ojos nos permiten ‘ser’ a nivel de especie y sociedad.
Todos estos datos evidencian que vivir sin el sentido de la vista es posible, pero extremadamente difícil. A continuación, te presentamos algunas de las enfermedades que imposibilitan la vista a corto y largo plazo en el mundo. No te lo pierdas.
1. Cataratas
Las cataratas se definen como una opacidad parcial o total del cristalino, cuyo propósito general es permitir el enfoque de objetos situados a diferentes distancias en el plano tridimensional. El 71% de las personas del mundo sufren cataratas a partir de los 70 años de edad, así que podemos afirmar sin duda que esta afección es la causa principal de ceguera no infecciosa en todo el planeta.
Cuando un paciente tiene cataratas, el cristalino se nubla, así que su visión general se mostrará ‘empañada o empolvada’. La mayoría de estos cuadros clínicos se desarrollan lentamente con la edad y, como resultado, es probable que el individuo no perciba la pérdida gradual de visión hasta que esta es muy obvia. De todas formas, este evento clínico también se puede ver propiciado por un traumatismo directo, tras el cual se evidencia de forma obvia la falta de visión.
Se calcula que el 90% de las personas ciegas en el mundo viven en países con economías emergentes y el 80% de ellas son mayores de 50 años, así que claramente esta condición está ligada a la edad y las condiciones socioeconómicas personales. De todas formas, la diabetes, el tabaquismo, la exposición a la luz ultravioleta y otros eventos dañinos pueden acelerar el proceso o fomentar su aparición.
Más allá de todos los condicionantes exógenos citados, el tiempo es el principal factor de riesgo: las células del cristalino van perdiendo organización a nivel del citoesqueleto y, además, sintetizan cuerpos densos y vacuolas que dificultan mucho la visión, debido a la pérdida de transparencia.
Esta patología solo se puede abordar con cirugía, mediante el uso de láseres que permiten el vaciado del cristalino opacificado. Tras ello, se introduce una lente intraocular que permitirá al paciente recuperar la visión en mayor o menor medida, en muchos casos revirtiendo la situación casi hasta un marco de normalidad.
2. Glaucoma
El glaucoma se caracteriza generalmente por el aumento patológico de la presión intraocular. Los seres humanos presentamos en los ojos una sustancia fluida que se conoce como humor acuoso, situado entre las cámaras anterior y posterior del ojo, cuya función es brindar nutrientes y sustancias a las capas que no se ven irrigadas directamente por capilares sanguíneos. Si este líquido no drena bien y se acumula, se produce un aumento de la presión intraocular, lo que favorece la aparición del temido glaucoma.
El glaucoma puede ser de ángulo cerrado o abierto, siendo la segunda variante la más común y silenciosa (más del 60% de los casos). La prevalencia se sitúa en torno al 2 y 4% de la población general con más de 40 años, lo que convierte a esta patología en la segunda causa de ceguera en todo el mundo.
A medida que la presión intraocular daña al nervio óptico, el paciente va perdiendo visión de forma lenta y progresiva. Con frecuencia, en el glaucoma de ángulo abierto no hay síntomas ni dolores, así que se conoce con razón a la patología como ‘la ladrona de visión silenciosa’. Cabe destacar que se puede evitar su avance hacia la ceguera con diversos tratamientos y cirugías, pero, una vez se producen los daños en el nervio, el porcentaje de agudeza visual perdido no se puede recuperar de ninguna forma.
3. Oncocercosis
Entramos en terrenos patológicos muy desconocidos para la mayoría de habitantes en países occidentales, pero que castigan duramente a las regiones de bajo ingreso. El causante de esta enfermedad es el nematodo Onchocerca volvulus, que utiliza como vehículo a varias especies de moscas negras. La infestación de estos parásitos provoca dermatitis, atopia de la piel y queratitis (inflamación de la córnea) que, en los casos graves, puede traducirse en una ceguera permanente.
En las infecciones crónicas, con el tiempo, la córnea infectada e inflamada puede volverse opaca, lo que favorece una pérdida drástica de visión en el paciente. El 99% de los afectados por esta patología se encuentran localizados en África, pero esto no evita que las cifras sean extremadamente preocupantes: 18 millones de personas están infectadas en cualquier momento y lugar dado, 270.000 de ellas con ceguera irreversible. Debido a estos datos, la oncocercosis es la primera causa de ceguera en muchas regiones africanas.
4. Tracoma
Alrededor de 2 millones de personas presentan una pérdida parcial o total de visión por el tracoma, una infección bacteriana por parte de Chlamydia trachomatis, que afecta a los ojos. Según la OMS, 450.000 personas quedan ciegas anualmente por este patógeno, lo que convierte al tracoma en la causa de ceguera infecciosa más importante en todo el mundo.
Esta patología es contagiosa y se propaga a través de secreciones y esputos emitidos por las personas infectadas. Todo comienza con una inflamación folicular del ojo, lo que provoca cambios en el párpado superior. Si la infección se repite de forma prolongada, el párpado se deforma, lo que hace que las pestañas se inviertan (triquiasis) y raspen la córnea del ojo, causando daños irreversibles a largo plazo.
En las primeras etapas, los antibióticos suelen ser suficientes para evitar el empeoramiento del cuadro clínico. Cuando ya se ha producido afectación corneal, la cirugía de rotación palpebral o el trasplante de córnea pueden ayudar al paciente a recuperar la visión. Por desgracia, como el 85% de los infectados están situados en África, a muchos se les niega cualquier tipo de abordaje clínico y sufren pérdidas de visión completamente prevenibles.
5. Errores refractivos sin corregir
Alrededor de 124 millones de personas en todo el mundo presentan errores refractivos sin corregir, es decir, miopía, hipermetropía o astigmatismo. Con unas gafas o unas lentillas sería suficiente para que estos pacientes recuperaran la visión, pero como podrás imaginar, la condición socioeconómica en ciertas regiones del mundo imposibilita una tarea tan sencilla como conseguir unas gafas.
Resumen
Como habrás podido observar, en este mundo, la vista es cuestión de privilegio. En un país de alto ingreso una persona puede tratarse las cataratas, comprarse unas gafas si es miope, evitar la progresión del glaucoma y acabar con el tracoma con unas sencillas dosis de antibióticos orales. Además, los habitantes de los países industrializados en zonas frías no tienen ni que preocuparse de la oncocercosis, ya que el 99% de los infectados están en África.
Por desgracia, la realidad en los países de bajo ingreso es mucho más cruel. Algo tan sencillo como un par de gafas o un antibiótico son imposibles de conseguir en los países más pobres del mundo y, por tanto, una infección o un error refractivo completamente tratables se pueden convertir en una ceguera irreversible con el tiempo. Sin duda, tenemos suerte de poder ver, pues está claro que las probabilidades de hacerlo dependen del lugar de nacimiento y las condiciones socioeconómicas.
Y como siempre aconsejamos, ante la menor duda, consulte a su oftalmólogo de confianza.

Aplicando las lecciones del Sábado Santo a nuestra vida…

El Sábado Santo es un día singular en el calendario cristiano, caracterizado por el silencio y la reflexión. Es el puente entre la desolación del Viernes Santo y la alegría del Domingo de Resurrección, un tiempo para contemplar el misterio de la muerte de Jesús y la expectativa de su victoria sobre la muerte. Este día nos ofrece valiosas lecciones sobre cómo navegar por los momentos de incertidumbre y mantener viva la esperanza en nuestras propias vidas.

Un Día de Reflexión y Silencio

El Sábado Santo representa el día en que Jesús yacía en la tumba. Para sus seguidores, debió haber sido un tiempo de intensa tristeza, confusión y reflexión. La muerte de Jesús desafió sus expectativas y los dejó en un estado de incertidumbre sobre el futuro. Este tiempo de espera simboliza nuestros propios períodos de incertidumbre, cuando los planes y esperanzas parecen desmoronarse, y nos encontramos en un ‘sábado’ personal, esperando una resolución.

Manteniendo la Esperanza en la Promesa

A pesar de la tristeza y la desesperación, el Sábado Santo también está imbuido de esperanza. Los discípulos recordarían las palabras de Jesús, prometiendo que después de tres días resucitaría. En medio de su dolor, había una promesa de renovación y resurrección. De manera similar, en nuestras vidas, incluso en los momentos más oscuros, hay destellos de esperanza basados en las promesas de Dios y la fe en su fidelidad.

Aplicando las Lecciones del Sábado Santo a Nuestra Vida

1.     Aceptar los Momentos de Silencio: Al igual que el silencio y la espera del Sábado Santo, hay momentos en nuestras vidas donde lo mejor que podemos hacer es reflexionar y esperar. Estos períodos pueden ser oportunidades para el crecimiento personal y espiritual, a pesar de que a menudo se sientan incómodos o dolorosos.

2.     Aprender de la Incertidumbre: La incertidumbre puede enseñarnos a depender más de Dios y a encontrar paz en su presencia, en lugar de en las circunstancias externas. Nos invita a profundizar en nuestra fe y confianza en que, aunque no comprendamos el ‘por qué’ o el ‘cómo’, Dios está trabajando en nuestras vidas.

3.     Mantener la Esperanza: La esperanza cristiana no se basa en el optimismo ingenuo, sino en las promesas firmes de Dios. Al igual que los discípulos se aferraron a la promesa de la resurrección de Jesús, podemos aferrarnos a las promesas de Dios en nuestras propias pruebas, confiando en que Él tiene un plan y un propósito para nosotros.

El Sábado Santo nos enseña a encontrar sentido y paz en los momentos de silencio y espera, recordándonos que incluso en la oscuridad más profunda, la luz de la esperanza brilla con la promesa de un nuevo amanecer. Así como Jesús yació en la tumba, y la vida parecía haber llegado a su fin, la historia estaba lejos de terminar. De la misma manera, en nuestras propias ‘tumbas’ y ‘sábados’ personales, podemos descansar en la promesa de que con Dios, los finales pueden ser nuevos comienzos, y la esperanza nunca se pierde.

Día litúrgico: Lunes de la octava de Pascua

Texto del Evangelio (Mt 28,8-15): En aquel tiempo, las mujeres partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos. En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «¡Dios os guarde!». Y ellas se acercaron a Él, y abrazándole sus pies, le adoraron. Entonces les dice Jesús: «No temáis. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».
Mientras ellas iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad a contar a los sumos sacerdotes todo lo que había pasado. Estos, reunidos con los ancianos, celebraron consejo y dieron una buena suma de dinero a los soldados, advirtiéndoles: «Decid: ‘Sus discípulos vinieron de noche y le robaron mientras nosotros dormíamos’. Y si la cosa llega a oídos del procurador, nosotros le convenceremos y os evitaremos complicaciones». Ellos tomaron el dinero y procedieron según las instrucciones recibidas. Y se corrió esa versión entre los judíos, hasta el día de hoy.
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy las mujeres se han encontrado el sepulcro vacío. Jesús no está ahí: ¡ha resucitado! Van corriendo a decirlo a los Apóstoles. Por el camino se les aparece Jesucristo. Ellas no tienen ninguna duda: le besan los pies a Jesús.
Mientras tanto, en Jerusalén los sumos sacerdotes del Templo hacen correr el falso rumor de que Jesús no ha resucitado, sino que han robado su cuerpo que estaba en el sepulcro...
—Jesús, creo que vives y que me amas. Quiero —como las santas mujeres— besar tus pies.

Feliz Pascua... 21

31 de Marzo...

Buenos días... 2024-049

sábado, 30 de marzo de 2024

Boleros Románticos Instrumentales...

Shava Carmona - Donde estás corazón...

Crecer es... 01

Busca tu paz interior...

El Padrenuestro cantado por los monjes al son de la música 'Los sonidos del silencio' de Simon y Garfunkel...


Por qué los hombres son reacios a compartir información negativa…

Un nuevo estudio de la Universidad Carnegie Mellon y de la Universidad Bocconi revela un interesante patrón de comunicación que diferencia a los géneros: los hombres son menos propensos a compartir información negativa que las mujeres, y este conocimiento les genera menos ansiedad.
Los autores del trabajo, que publica el Journal of Experimental Social Psychology, sugieren que esto puede deberse a una mayor preocupación masculina por las consecuencias de la exposición pública. Esto podría resultar en ‘una tendencia a autopromocionarse compartiendo información positiva sobre ellos mismos y no revelando sus experiencias negativas a otros’.
La doctora Erin Carbone, profesora asistente en Carnegie Mellon y autora principal del estudio, dijo: “Estos hallazgos pueden ayudar a aclarar algunos estereotipos existentes en torno a las diferencias de género en lo que respecta a la forma de circular y diseminar información”.
La mayor parte de las investigaciones existentes sobre las diferencias de género y el intercambio de información son anteriores a Internet. Este nuevo estudio arroja luz sobre la forma en la que se comparte información relevante, así como las consecuencias de compartirla, en la era digital.
Para el análisis se trabajó con más de 1.000 participantes a los que se expuso a diferentes situaciones en las que se debía compartir distintas informaciones, de diferentes maneras, y se calificaba la respuesta con un número.
En general, aunque hombres y mujeres generaron números similares de casos en los que quisieron compartir información positiva (por ejemplo, sobre un ascenso en el trabajo), los hombres fueron mucho menos propensos a informar que querían compartir información negativa (por ejemplo, no recibir un ascenso). 
Dos estudios adicionales permitieron al equipo cuantificar el deseo de revelar y agregar el deseo de los participantes, así como su propensión a revelar información positiva o negativa sobre diferentes temas y experiencias.
El estudio también “encontró que las mujeres reportaron una mayor satisfacción que los hombres con su propio nivel de revelación, mientras que la mayoría de los participantes masculinos reportaron una mayor propensión a retener información sobre sus pensamientos y sentimientos incluso cuando podría haber sido mejor compartirla con otros”.
“La divulgación es cada vez más frecuente y permanente en la era digital. La llegada de las redes sociales y los canales de comunicación digitales ha permitido niveles sin precedentes de intercambio de información, lo que va acompañado de una serie de consecuencias sociales y psicológicas”, dijo la profesora Irene Scopelliti, una de las autores del estudio.
Agregó que: “Nuestros resultados muestran que el género sigue siendo una línea divisoria importante cuando se trata del deseo y la propensión a revelar información negativa, y las consecuencias en cuanto a la decisión sobre la información en comparación con las mujeres”.
Por qué este estudio es relevante
Expertos aseguran que conocer las diferencias en la forma de comunicarse entre hombres y mujeres puede ser útil tanto en el desarrollo de habilidades en terapias individuales como en consultorías de pareja.
Entre las diferencias en comunicación que hay que tener en cuenta, dicen expertos, para poder trabajar terapéuticamente en base a ellas y resolverlas de manera eficiente, pueden surgir: focos distintos (la mujer se enfoca en las relaciones mientras que los hombres lo hacen en las tareas); las suposiciones incorrectas producto de ‘informar demasiado o no informar lo suficiente’, y las percepciones diferentes frente la misma información. HD

Viernes Santo: La gloria oculta - Reflexiones sobre el amor y el sacrificio…

En la víspera de su Pasión, Jesús pide la gloria, un concepto que parece contradictorio ante el inminente sufrimiento. Pero esta gloria no es una exaltación mundana; es la revelación divina, la presencia de Dios entre nosotros. En la cruz, Jesús se convierte en la manifestación definitiva de esta gloria, mostrando que el amor de Dios es la verdadera fuerza salvadora.
La crucifixión de Jesús retira el último velo, revelando la gloria de Dios en su forma más pura: un amor incondicional y desbordante. Este amor, que trasciende todo entendimiento humano, nos invita a mirar más allá de nuestras concepciones limitadas de Dios como un ser distante o un juez severo.
Gloria en la humildad. La Pascua es un recordatorio de que Dios cierra las distancias, se revela en la humildad y busca nuestro amor. Al vivir con amor y dedicación, reflejamos la gloria de Dios, una gloria que no busca aplausos sino la auténtica conexión con el otro.
La gloria de Dios es paradójica: no busca el reconocimiento sino que pone al otro en el centro. En la Pascua, vemos este intercambio de glorificación entre el Padre y el Hijo, un modelo de amor y sacrificio mutuo que nos desafía a reflexionar sobre la naturaleza de la gloria que perseguimos.
La oración en Getsemaní. En el huerto de Getsemaní, Jesús experimenta miedo y angustia, pero aún así se dirige al Padre con intimidad y confianza. Su ejemplo nos enseña a abrazar al Padre en nuestros momentos de prueba, encontrando en la oración la fuerza para perseverar.
A menudo, frente a la adversidad, optamos por la soledad en lugar de buscar consuelo en la oración. Jesús, en cambio, se entrega completamente al Padre, incluso en la desolación, mostrándonos que la oración es un camino de relación y confianza.
El Getsemaní personal. Cada uno de nosotros enfrenta su propio Getsemaní, momentos de dolor y lucha. Recordemos la oración de Jesús, “Padre”, como un llamado a confiar en la voluntad divina y encontrar en ella nuestro verdadero bien.
Incluso en el punto más álgido de su sufrimiento, Jesús ora por sus verdugos, ofreciendo perdón. Este acto supremo de amor y donación rompe el ciclo del mal y nos muestra la profundidad del amor redentor de Dios.
El amor que da vida. La gloria de Dios se manifiesta en el amor que da vida, un amor que se opone a la gloria mundana centrada en el ego. Al vivir y actuar con amor, damos gloria a Dios y traemos vida al mundo.
Este Viernes Santo, reflexionemos sobre la gloria que buscamos. ¿Es una gloria centrada en nosotros mismos o en el amor y el sacrificio por los demás? Que nuestras acciones reflejen la gloria del amor de Dios, y que en cada acto de bondad y compasión, demos vida a la esperanza y la renovación. Cn

Día litúrgico: Domingo de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 20,1-9): El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos.
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy encontramos a Jesús resucitado. María Magdalena y otras mujeres han ido al sepulcro. Pero la tumba está vacía: Jesús ya no está; Él es Dios y ha vuelto a la vida. Dos ángeles le dicen a María que Jesús ha resucitado… Poco después Jesús se le aparece y le manda ir a decir a los Apóstoles que Él ha resucitado y vive.
—La resurrección, la vida eterna, ir al cielo con Dios y los santos: ¡eso es lo más importante!

30 de Marzo...

Buenos días... 2024-048

viernes, 29 de marzo de 2024

Yanni - Kitaro - Enya - Vangelis - Lo mejor de la música instrumental...

Melodía desencadenada...

La más grande historia de amor...

Osburga, Santa

Abadesa, 30 de Marzo
Elogio: En Coventry, Inglaterra, santa Osburga, primera abadesa del monasterio de este lugar.
País: Reino Unido - †: c. 1018

Colesterol: lo que hay que preguntarle al médico…

Definición
Su cuerpo necesita el colesterol para trabajar adecuadamente. Cuando usted tiene demasiado colesterol en la sangre, este se acumula dentro de las paredes de las arterias (vasos sanguíneos), incluso las que van al corazón. Esta acumulación se denomina placa.
La placa estrecha las arterias y reduce o detiene el flujo sanguíneo. Esto puede causar un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular (ataque cerebral) u otra cardiopatía grave.
Las siguientes son algunas preguntas que tal vez usted quiera hacerle a su proveedor de atención médica para que le ayuden a cuidar de su colesterol.
Nombres alternativos
Qué preguntas hacerle al médico respecto a la hiperlipidemia; Qué preguntas hacerle al médico con respecto al colesterol
Preguntas
·        ¿Cuál es mi nivel de colesterol? ¿Cuál debe ser mi nivel de colesterol?
·        ¿Qué es el colesterol HDL (bueno) y el colesterol LDL (malo)?
·        ¿Es necesario que mi colesterol esté mejor?
·        ¿Cada cuánto debo hacerme examinar el colesterol
·        ¿Qué medicamentos estoy tomando para tratar el colesterol alto?
·        ¿Tienen algún efecto secundario?
·        ¿Qué debo hacer si paso por alto una dosis?
·        ¿Hay alimentos, otros medicamentos, vitaminas o suplementos herbarios que puedan cambiar la eficacia de mis medicamentos para el colesterol?
·        ¿Qué es una dieta saludable para el corazón (cardiosaludable)?
·        ¿Qué son alimentos bajos en grasa?
·        ¿Qué tipos de grasa tengo permitido comer?
·        ¿Cómo puedo leer la etiqueta de un alimento para saber cuánta grasa tiene?
·        ¿Es aceptable comer alguna vez algo que no sea saludable para el corazón?
·        ¿Cuáles son las maneras de comer saludablemente cuando voy a un restaurante?
·        ¿Puedo alguna vez ir de nuevo a un restaurante de comida rápida?
·        ¿Necesito limitar la cantidad de sal que consumo? ¿Puedo usar otros condimentos para hacer que los alimentos tengan buen sabor?
·        ¿Puedo tomar algo de alcohol?
·        ¿Qué puedo hacer para dejar de fumar?
·        ¿Debo empezar un programa de ejercicios?
·        ¿Es seguro para mí hacer ejercicio por mi cuenta?
·        Dónde debo hacer ejercicio, ¿bajo techo o al aire libre?
·        ¿Con qué actividades es mejor empezar?
·        ¿Hay actividades o ejercicios que no sean seguros para mí?
·        ¿Puedo hacer ejercicio la mayoría de los días?
·        ¿Por cuánto tiempo y con qué intensidad puedo hacer ejercicio?
·        ¿A qué síntomas tengo que estar atento? HD

Jueves Santo: La Última Cena y el llamado al Servicio – Lecciones de Humildad y Servicio para nuestra vida diaria…

El Jueves Santo ocupa un lugar especial en la Semana Santa, marcando el comienzo de los eventos sagrados que conducen a la crucifixión y resurrección de Jesucristo. Este día conmemora la Última Cena y los momentos finales de Jesús con sus discípulos, ofreciendo enseñanzas profundas sobre la humildad y el servicio que siguen resonando en nuestras vidas hoy.

La Última Cena: Un Acto de Amor Inquebrantable

La Última Cena, compartida por Jesús con sus doce discípulos, no fue solo una comida de despedida, sino una profunda expresión de amor y comunión. Durante la cena, Jesús instituyó la Eucaristía, entregando su cuerpo y su sangre en forma de pan y vino, simbolizando su sacrificio inminente por la redención de la humanidad. Este acto no solo estableció un ritual central para la fe cristiana, sino que también subrayó la importancia de recordar y compartir el amor de Cristo de manera comunitaria.

El Lavatorio de los Pies: Una Lección de Servicio

Uno de los momentos más impactantes de esa noche fue cuando Jesús, en un gesto de humildad y servicio, lavó los pies de sus discípulos. Este acto, tradicionalmente realizado por sirvientes, sorprendió a los presentes, especialmente a Pedro, quien inicialmente se resistió. Sin embargo, Jesús explicó que este acto simbolizaba la pureza y la disposición a servir a los demás, una actitud que él esperaba que sus seguidores emularan: “Porque os he dado ejemplo, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” (Juan 13:15).

Oración en el Huerto de Getsemaní: Sumisión y Fortaleza

Después de la cena, Jesús se retiró al Huerto de Getsemaní para orar, enfrentándose a la angustia de lo que estaba por venir. Este momento de vulnerabilidad y ferviente oración revela la humanidad de Jesús y su total sumisión a la voluntad del Padre, incluso frente al sufrimiento extremo. Nos enseña la importancia de buscar fortaleza y guía en la oración, especialmente en momentos de desafío o decisión.

Aplicación a la Vida Diaria: Humildad y Servicio

Las lecciones del Jueves Santo son profundamente relevantes para nuestra vida diaria. El ejemplo de Jesús nos invita a adoptar la humildad y el servicio como pilares de nuestra existencia. En un mundo a menudo dominado por el individualismo y la competencia, el llamado al servicio desinteresado y al amor por los demás es revolucionario.

Podemos practicar la humildad en nuestras interacciones diarias, escuchando activamente a los demás, reconociendo nuestros errores y buscando servir en lugar de ser servidos. El servicio puede manifestarse en actos simples, como ayudar a un vecino, ofrecer palabras de aliento o dedicar tiempo a causas comunitarias, reflejando el amor y la compasión que Jesús demostró.

El Jueves Santo nos recuerda que, en el corazón del cristianismo, se encuentra el llamado a vivir vidas marcadas por el amor, la humildad y el servicio. A través de la Última Cena, el lavatorio de los pies y la oración en Getsemaní, Jesús no solo preparó a sus discípulos para los eventos que estaban por venir, sino que también les ofreció (y a nosotros) un camino a seguir, marcado por la entrega y el amor al prójimo. Al reflexionar sobre estas enseñanzas, podemos encontrar inspiración y orientación para nuestras propias vidas, buscando encarnar cada día el amor y el servicio que Jesús personificó.

Día litúrgico: Sábado Santo

Texto del Evangelio:
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy el Señor no está. ¡Mejor dicho!: sí que está, pero está bajo tierra, sepultado. ¡El Creador sepultado! ¿Pues? Quizá será porque para amar hay que sepultarse: si quieres demasiado ser tú, quizá no llegues a identificarte con el prójimo, con tus hermanos. Jesús-Hombre murió: su Alma humana abandonó su Cuerpo. Pero Jesús-Dios es Dios eterno: ¡sigue vivo! Y el Cuerpo que había asumido resucitará. No resucitará como Lázaro (que tuvo que ser ‘des-atado’). Jesucristo resucitará por su propio poder divino.
—Pero fíjate: venció a la muerte sometiéndose a la muerte. ¿Entiendes que para amar hay que sepultarse?

Viernes Santo... 09

29 de Marzo...

Buenos días... 2024-047

jueves, 28 de marzo de 2024

Paul Mauriat - Colecciones de diamantes...

Alberto Cortez - Callejero...

Hoy no te pongas cargas...

Escucha...

Infusiones que te ayudarán a reducir tu presión arterial…

La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, es un problema de salud crítico que puede provocar problemas cardíacos y cardiovasculares graves si no se trata. Este problema de salud afecta a 1.300 millones de personas en todo el mundo y mata aproximadamente a 10 millones de personas cada año.  Aunque a menudo se recomiendan medicamentos y cambios en el estilo de vida para controlar la presión arterial, se cree que los remedios naturales como el té negro y verde también son eficaces. Múltiples estudios han sugerido que beber té puede ayudar a reducir la presión arterial. Entonces, ¿por qué no incorporarlo a tu rutina diaria y disfrutar de los múltiples beneficios que ofrece para tu salud cardiovascular? Este artículo analizará algunos de los mejores tés que pueden ayudar a controlar la presión arterial alta.
1. Té de hibisco
El té de hibisco, con su llamativo tono rojo y un sabor agradablemente picante y ligeramente ácido, se prepara con pétalos de flores de hibisco secos. Repleto de compuestos beneficiosos como antocianinas y polifenoles, se cree que tiene efectos vasodilatadores, reduciendo potencialmente los niveles de presión arterial sistólica y diastólica. En particular, un estudio de 2019 destaca el consumo regular de té de hibisco como un medio eficaz para reducir la presión arterial, estableciendo su estatus como un remedio natural favorito para la hipertensión. El té de hibisco no contiene cafeína. Si bien en general se cree que es seguro, un estudio de 2013 sugiere la posibilidad de daño hepático en dosis grandes. 
2. Té verde
El té verde se ha convertido en una bebida popular en todo el mundo debido a sus numerosos beneficios para la salud. El galato de epigalocatequina (EGCG) es uno de los compuestos bioactivos que se encuentran en este té, que se ha asociado con una variedad de beneficios para la salud, incluida la reducción de la presión arterial. Los resultados de un estudio realizado en el suroeste de China en 2023, en el que participaron más de 76.000 personas, revelan que el consumo de té verde está asociado con una disminución de la presión arterial sistólica, independientemente de su cantidad o duración. Además, un metanálisis de 13 ensayos realizado en 2013 encontró que beber té verde reducía significativamente la presión arterial sistólica y la presión arterial diastólica. Se dice que es seguro beber té verde hasta ocho tazas al día. Durante el embarazo y la lactancia, se debe evitar o consumir el té verde con precaución. Limita tu consumo a seis tazas o menos por día (no más de 200 mg de cafeína).
3. Té negro
Se ha demostrado que el té negro tiene un efecto positivo en la reducción de los niveles de presión arterial. Además, el té negro puede ofrecer protección cardiovascular adicional. Los resultados de un exhaustivo estudio sueco que rastrea el bienestar de 74.961 personas durante 10,2 años indican que el consumo de cuatro o más tazas de té negro al día está relacionado con una menor probabilidad de sufrir un derrame cerebral. El té negro también contiene cafeína. Para mantenerte por debajo de un nivel seguro de cafeína, limita tu consumo diario de té negro a ocho tazas o menos.
4. Té de hojas de olivo
El té de hojas de olivo tiene un sabor suave a hierbas y se prepara a partir de las hojas del olivo. Contiene compuestos como la oleuropeína y el hidroxitirosol, que pueden ayudar a regular la presión arterial relajando los vasos sanguíneos. Según un estudio reciente, los participantes que consumieron té de hojas de olivo dos veces al día durante 28 semanas experimentaron reducciones significativas en su presión arterial sistólica y diastólica dentro de las 4 semanas posteriores a remojar 5 gramos de hojas secas molidas en 250 mililitros de agua tibia durante 28 semanas. También vale la pena señalar que una parte significativa de los sujetos del estudio, específicamente personas a las que se les había diagnosticado diabetes tipo 2 y prehipertensión, lograron alcanzar niveles saludables de presión arterial.
5. Té de manzanilla
Las cualidades suaves y calmantes del té de manzanilla le han ganado la reputación de promover la relajación y reducir el estrés, lo que potencialmente conduce a una mejora de la presión arterial. Su composición cuenta con diversos compuestos beneficiosos, como flavonoides, terpenoides y cumarinas, responsables de sus beneficios terapéuticos. Los hallazgos de un estudio de 2020 sugieren que este té puede ser beneficioso en una variedad de áreas que incluyen antiinflamación, antioxidante, protección del hígado, posibles efectos anticancerígenos y regulación de la presión arterial.
6. Té de bayas de espino
El té de bayas de espino, preparado a partir de los frutos del árbol de espino, tiene un sabor sutilmente dulce y picante. El té de espino se ha utilizado durante mucho tiempo para favorecer la salud del corazón, ya que puede ayudar a ensanchar los vasos sanguíneos, mejorar la circulación sanguínea y reducir la presión arterial.
Una revisión de cuatro ensayos controlados aleatorios encontró que las preparaciones de espino (tabletas o gotas líquidas) fueron significativamente efectivas para reducir la presión arterial en personas con hipertensión leve (prehipertensión o hipertensión en etapa 1) cuando se tomaron durante al menos doce semanas.  Los ensayos no probaron específicamente el té de espino, pero vale la pena señalar que muchos de los compuestos beneficiosos que se encuentran en el té también pueden contribuir a estos efectos. JQR

El verdadera significado de la Semana Santa – Una reflexión sobre la abundancia, la felicidad y la paz que Jesús ofrece…

La Semana Santa, una época de profunda reflexión y renovación espiritual, nos invita a contemplar uno de los mayores actos de amor y sacrificio en la historia de la humanidad: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Este tiempo sagrado, observado con devoción en la tradición cristiana, nos ofrece la oportunidad de profundizar en el significado de la vida, el amor y el sacrificio, recordándonos la promesa de Jesús de una vida plena y abundante.
La Pasión de Cristo: Un Acto de Amor Incomparable
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, recordando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, y se extiende hasta el Domingo de Resurrección. Durante esta semana, recordamos los eventos que marcan el núcleo de nuestra fe: la Última Cena, la oración en el Huerto de Getsemaní, el juicio, la crucifixión, muerte y, finalmente, la victoria de Jesús sobre la muerte con su resurrección.
La pasión de Cristo, marcada por el sufrimiento y el sacrificio supremo, es un testimonio del amor incondicional de Dios hacia nosotros. Jesús, siendo Dios mismo, eligió experimentar el dolor más profundo y la muerte para redimirnos, mostrándonos que no hay mayor amor que dar la vida por los amigos (Juan 15:13).
Viviendo en Abundancia, Felicidad y Paz
El sacrificio de Jesús en la cruz no fue en vano. Su muerte y resurrección abrieron el camino para que pudiéramos vivir una vida en plenitud, una vida caracterizada no solo por la abundancia material, sino, lo más importante, por una abundancia espiritual. Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).
Esta abundancia se manifiesta en una profunda sensación de paz, felicidad y propósito, sin importar las circunstancias externas. Al aceptar el regalo de la salvación y cultivar una relación personal con Jesús, experimentamos una transformación que permea todos los aspectos de nuestra existencia, guiándonos hacia un camino de paz y contentamiento genuinos.
Un llamado a la Reflexión y la Transformación
La Semana Santa nos invita a reflexionar sobre nuestra propia vida: nuestras luchas, nuestras alegrías y, sobre todo, nuestra relación con Dios. Es un tiempo para contemplar el gran amor de Dios demostrado en la cruz y responder a ese amor con fe y gratitud. Nos anima a dejar atrás lo que nos aparta de Dios y a abrazar una vida de servicio, amor y compasión, siguiendo el ejemplo de Cristo.
La Semana Santa es mucho más que un periodo litúrgico; es una invitación a experimentar la transformación que Jesús ofrece. Su sacrificio en la cruz y su victoria sobre la muerte nos aseguran que, a pesar de las dificultades, podemos vivir en abundancia, felicidad y paz cuando colocamos nuestra confianza en Él. Que esta Semana Santa sea un tiempo de renovación espiritual y crecimiento en nuestra fe, recordándonos el inmenso amor de Dios y la vida plena que se nos ofrece en Jesucristo.
Que esta reflexión sea una invitación a vivir la Semana Santa no solo como un recuerdo, sino como una experiencia viva de la gracia y el amor redentor de Jesús, permitiéndonos caminar cada día en la abundancia, felicidad y paz que solo Él puede brindar.