Compartir, ayudar y motivar son las prioridades de este blog, tratando de iluminar el camino de nuestros semejantes con nuestra pequeña luz interior, basados en tres pilares fundamentales: "Respeto, Humildad y Honestidad"
martes, 28 de enero de 2025
Verdad... 20
28 de Enero - Día Mundial de la Acción Frente al Calentamiento Terrestre... 02
28 de Enero...
Buenos días... 2025-027
lunes, 27 de enero de 2025
Día litúrgico: Martes III (C) del tiempo ordinario
Nosotros Creemos...
En este
tiempo de desesperación
Cuando todo lo que conocemos es duda y miedo
Hay un solo fundamento
Nosotros creemos, nosotros creemos
En esta generación rota
Cuando todo está oscuro, tú nos ayudas ves
Solo hay una salvación
Nosotros creemos, nosotros creemos
Nosotros
creemos en Dios, el padre
Nosotros creemos en Jesucristo
Nosotros creemos en el espíritu Santo
Y El nos ha dado vida nueva
Nosotros creemos en la Crucifixión
Nosotros creemos que El venció a la muerte
Nosotros creemos en la Resurrección
Y El volverá de nuevo
Nosotros creemos
Así que,
Deja que nuestra fe sea más que himnos
Mayor que las canciones que cantamos
Y en nuestra debilidad y tentaciones
Nosotros creemos, Nosotros creemos
Nosotros
creemos en Dios, el padre
Nosotros creemos en Jesucristo
Nosotros creemos en el espíritu Santo
Y El nos ha dado vida nueva
Nosotros creemos en la Crucifixión
Nosotros creemos que El venció a la muerte
Nosotros creemos en la Resurrección
Y El volverá de nuevo
Deja que los
perdidos sean encontrados
Y que de la muerte sean levantados
Aquí y ahora
Deja que el amor te invada
Deja que la iglesia viva en voz alta
Nuestro Dios nos dirá
Nosotros creemos, Nosotros creemos
Y las puertas del infierno
No prevalecerán
Por el poder de Dios
Desgarro el velo
Ahora sabemos que su amor
Nunca falla
Nosotros creemos, Nosotros creemos
Nosotros
creemos en Dios, el padre
Nosotros creemos en Jesucristo
Nosotros creemos en el espíritu Santo
y El nos ha dado vida nueva
Nosotros creemos en la Crucifixión
Nosotros creemos que El venció a la muerte
Nosotros creemos en la Resurrección
Y El volverá
Y El volverá de nuevo
El volverá de nuevo otra vez
Nosotros creemos, nosotros creemos
Omar García - Música para el Alma...
A tu lado...
Por qué el arroz no tiene azúcar - 7 claves para tener en cuenta al consumirlo…
Un servidor de Cristo…
Reconocimiento
entre tus iguales, hacer notar los estudios académicos, sumar renglones al
Curriculum… ¿O qué?
La
invitación que es a examinarse: ¿Le estamos dando la gloria a Dios o estamos
motivados en hacer las cosas por una mayor valoración de nosotros mismos?
¿Buscamos la aprobación de Dios o del hombre?
Pablo,
el mayor perseguidor de los cristianos, afirmaba que en tiempos pasados, él
buscaba agradar a los hombres bajo una convicción equivocada de Jesús de
Nazaret; más tarde su propósito cambiaría.
¿Con quién tratamos
de conciliarnos?: ¿con los hombres o con Dios? ¿Acaso tenemos que agradar a los
hombres? Si tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo
(Gálatas 1,10).
Así
también, el profeta más piadoso y consagrado a Dios en su tiempo permanecía
bajo un enfoque distinto que el de Dios.
Cuando entraron,
Samuel divisó a Eliab y pensó: «Seguramente ese será el que Yavé va a
consagrar». Pero Yavé dijo a Samuel: «Olvídate de su apariencia y de su
gran altura, lo he descartado. Porque Dios no ve las cosas como los hombres: el
hombre se fija en las apariencias pero Dios ve el corazón» (1 Samuel 16,6-7).
Un
servidor de Cristo hará las cosas correctas con la motivación correcta que es
la de honrar el nombre de Dios consagrando nuestras obras a Él con el deseo
intenso de conseguir su beneplácito.
Un
servidor de Cristo, no sólo buscará hacer la voluntad del Padre, sino también
vivir y pensar como Cristo a través de su testimonio. Buscar la santidad por
medio de sus obras y hacer notar la presencia de Dios en su comportamiento,
relaciones y acciones con los demás.
Un
servidor de Cristo, sabrá menospreciar las banalidades del mundo para agradarle
sólo a Dios, no se dejará caer por la crítica, ni se abatirá cuando los hombres
no reconozcan sus obras. Dios, que pesa los corazones, tiene el conocimiento
perfecto de nuestras intenciones y sabrá recompensar el bien que hagamos para
santificar su nombre.
Sirvamos
entonces, con la mentalidad del salmista y demos fielmente la gloria a Dios:
“¡No a nosotros,
Señor, nos des la gloria, no a nosotros, sino a tu nombre, llevado por tu amor,
tu lealtad!” (Salmo 115,1). MYB



