“En estos días hemos
sido conmocionados por algo trágico: la guerra. Una y otra vez hemos rezado
para que no se tome este camino. Y no dejamos de hablar; al contrario, rogamos
a Dios con más intensidad”, dijo
Francisco.
2
de marzo de 2022: Jornada de oración por la paz en Ucrania
Asimismo,
el Papa recordó su invitación a que el 2 de marzo, Miércoles de Ceniza, todos se
unieran en un día de oración y ayuno por la paz en Ucrania:
“Un día para estar
cerca del sufrimiento del pueblo ucraniano, para sentir que todos somos
hermanos y para implorar a Dios el fin de la guerra”, añadió.
Por
otra parte, el Santo Padre hizo hincapié en que, quien hace la guerra se olvida
de la humanidad: “No parte del pueblo, no mira la vida concreta de las
personas, sino que antepone a todo, los intereses partidistas y el poder. Se
confía a la lógica diabólica y perversa de las armas, que es la más alejada de
la voluntad de Dios. Y se aleja de la gente de a pie, que quiere la paz; y que
en todos los conflictos -la gente de a pie- son las verdaderas víctimas, que
pagan en su propia piel las locuras de la guerra”.
Dios
está con los que hacen la paz
Por
ello, Francisco dedicó un pensamiento especial a los ancianos que buscan
refugio en este momento y a las madres que huyen con sus hijos:
“Son
hermanos y hermanas para los que es urgente abrir corredores humanitarios y que
deben ser acogidos”, aseveró.
Finalmente, con el corazón roto por lo que está ocurriendo en Ucrania y sin olvidar las guerras en otras partes del mundo, como Yemen, Siria, Etiopía, el Papa pidió nuevamente por la paz: “¡Que callen las armas! Dios está con los que hacen la paz, no con los que usan la violencia. Porque quienes aman la paz, como dice la Constitución italiana, repudian la guerra como instrumento de agresión contra la libertad de otros pueblos y como medio de solución de las controversias internacionales”, concluyó. SL
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