sábado, 13 de septiembre de 2014

Señor… ¿para qué sirvo?

Señor… ¿para qué sirvo? (14-09-14)

Una vez le dije a Dios: Padre para qué quieres alguien como yo, torpe en la palabra, lento en la respuestas, tosco en expresarme, con pensamientos reprobados y me siento también mentiroso porque te digo que te amo y hago muchas cosas que no te gustan o digo Padre lo voy a cambiar pero al tiempo tropiezo.
No entiendo para que te sirvo.
Dios me contestó: Mira yo no te puedo decir para que te quiero porque hoy no entenderías pero si te voy a decir que yo te amo y te elegí porque:
¿Cómo se manifestaría mi obra en ti si fueras perfecto?
Yo no tendría nada de qué gloriarme y la gloria es mía porque yo soy el único perfecto.
A ti te llamé para que un torpe de palabra cuando esté en mis manos sea maestro de la palabra.
Un lento sea extraordinario en las respuestas y grande en sabiduría.
Un inexpresable sea altamente expresivo y muy fácil de hacerse entender, para que tus pensamientos reprobados sean puros y seas expresión de toda buena obra y de esa manera dejarás de sentirte mentiroso y serás verdadero.
Ese es mi gran AMOR hacia ti que nadie cree.
Yo conozco tu corazón y sé que tú puedes ser lo que siempre quisisteis y sé que en tu corazón está el sentir más maravilloso porque tú puedes AMAR a tus hermanos, tú tienes AMOR y con eso todo cambio es posible. Autor Desconocido.
Dios tiene propósito para nuestra vida. Dios hace cosas nuevas de lo que es viejo e inservible. Eres hechura de Dios.
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. Efesios 2:10
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17

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