Mantener una buena salud
implica, en muchos casos, reaccionar con rapidez ante emergencias médicas para
garantizar una atención inmediata. La prevención es clave para reducir riesgos,
mientras que un enfoque integral de rehabilitación resulta esencial para
recuperar el bienestar. Estas acciones son fundamentales ante un accidente
cerebrovascular (ACV), una emergencia neurológica causada por alteraciones en
la circulación cerebral. En Argentina, Fleni se destaca por ofrecer atención de
excelencia en la prevención, tratamiento y rehabilitación del ACV.
“El ACV es una patología
tiempo-dependiente”, definió la Dra. Virginia Pujol Lereis, subjefa del Centro
Integral de Neurología Vascular de Fleni. Eso significa que “ante un síntoma
compatible se debe consultar lo antes posible en un centro de referencia que
tenga la capacidad de tratar patología cerebrovascular”, explicó.
Los síntomas de alarma de un
ACV requieren acción inmediata. Entre ellos se incluyen la aparición repentina
de debilidad o pérdida de sensibilidad en un lado del cuerpo, dificultad para
hablar o comprender el lenguaje, alteraciones en la visión, problemas para
caminar o mantener el equilibrio, o dolor súbito y muy fuerte de cabeza.
Reconocer estos síntomas a tiempo y buscar atención médica de urgencia es
fundamental para minimizar el daño neurológico y mejorar las posibilidades de
recuperación.
Después del ACV
A partir de un reconocimiento
temprano y la rápida atención en un Centro preparado para la atención del ACV,
se puede limitar el daño neurológico. “Disponemos de tratamientos como los
fármacos fibrinolíticos y los procedimientos endovasculares que nos permiten
ofrecer a los pacientes la posibilidad de afrontar el ACV con la menor cantidad
de secuelas posible o incluso sin ellas”, explicó la Dra. Pujol Lereis. Este
enfoque temprano es fundamental para mejorar el pronóstico, y requiere no solo
contar con los fármacos y la tecnología, sino también con el recurso humano
adecuadamente preparado.
En Fleni se brinda atención de
calidad, con protocolos actualizados y una perspectiva interdisciplinaria de la
atención del ACV, de la que son parte especialistas en neurología, clínica
médica, cardiología, enfermería, kinesiología, fonoaudiología y rehabilitación,
entre otras áreas.
La etapa de rehabilitación es
más efectiva cuando se inicia de manera temprana, ya que permite proporcionar
herramientas para que la persona afectada recupere sus capacidades y desarrolle
estrategias que faciliten su adaptación a los cambios físicos y funcionales que
enfrenta. Aunque los efectos de la rehabilitación son más evidentes en los
periodos iniciales, es fundamental concebirla como un proceso longitudinal que
acompañe a la persona a lo largo de los distintos momentos de su vida después
de un ACV, promoviendo su bienestar continuo y la prevención de complicaciones.
Es importante recordar que un
tratamiento integral no se limita a la fase inicial, sino que también incluye
el control médico continuo para prevenir nuevos ACV. Este seguimiento es
esencial para garantizar la salud a largo plazo y mantener la calidad de vida. BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario