En el momento de la Ascensión de Jesucristo al Cielo, cuando los Apóstoles
y discípulos se quedaron extasiados viendo hacia donde había desaparecido el
Señor entre las nubes, sucedió que dos Ángeles se aparecieron para decirles:
“Hombres de Galilea, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este que ha sido llevado,
este mismo Jesús, vendrá como lo han visto subir al Cielo” (Hech. 1, 9-11).
Para saber cómo será y cómo no será la Segunda Venida de Cristo, debemos
detallar bien cómo fue la Ascensión de Jesucristo al Cielo. ¿Cómo lo vieron
subir? Con todo el poder de su divinidad, glorioso, fulgurante y, ascendiendo,
desapareció entre las nubes. ¿Cómo vendrá? El anuncio de los Ángeles es
clarísimo y corrobora anuncios previos hechos por Jesús mismo. Al responder a
Caifás en el momento de su injustísimo juicio antes de su Pasión y Muerte dijo
lo siguiente: “Verán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Poderoso
y viniendo sobre las nubes” (Mt. 26, 64).
Ya anteriormente lo había anunciado a sus discípulos: “Entonces aparecerá la
señal del Hijo del Hombre. Verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del
cielo, con el Poder Divino y la plenitud de la Gloria. Mandará a sus Ángeles,
los cuales tocarán la trompeta y reunirán a los elegidos de los cuatro puntos
cardinales, de un extremo al otro del mundo” (Mt. 24, 30-31).
Sin embargo ha habido, hay y habrá muchos que querrán hacerse pasar por
Cristo. Y hay uno en especial, el Anticristo, que hará creer que él es Cristo.
Entonces hay que estar prevenidos, pues Cristo vendrá glorioso con todo el
poder de su divinidad, como los Apóstoles lo vieron irse. Tengamos en cuenta
que el Anticristo será un hombre que se dará a conocer como Cristo y con la
ayuda de Satanás realizará milagros y prodigios, y engañará a muchos, pues
desplegará un gran poder de seducción. He aquí la descripción que nos hace San
Pablo: “Entonces aparecerá el hombre del pecado, instrumento de las fuerzas de
perdición, el rebelde que ha de levantarse contra todo lo que lleva el nombre
de Dios o merece respeto, llegando hasta poner su trono en el Templo de Dios y
haciéndose pasar por Dios... Al presentarse este Sin-Ley, con el poder de
Satanás, hará milagros, señales y prodigios al servicio de la mentira. Y usará
todos los engaños de la maldad en perjuicio de aquéllos que han de perderse,
porque no acogieron el amor de la Verdad que los llevaba a la salvación... así
llegarán hasta la condenación todos aquéllos que no quisieron creer en la
Verdad y prefirieron quedarse en la maldad” (2
Tes 2, 3-11).
Entonces, ¿qué hacer? Siguiendo, el consejo de la Sagrada Escritura, no
debemos dejarnos engañar. Los datos sobre la Segunda Venida de Cristo son muy
claros: Cristo vendrá en gloria y de manera sorpresiva e instantánea… como un
relámpago. El Anticristo no. Hará grandes prodigios, pero no puede presentarse
como tenemos anunciado que vendrá Cristo en su Segunda Venida. De allí que
Jesús nos advierta: “Llegará un tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de
los días del Hijo del Hombre, pero no lo verán. Entonces les dirán: está aquí,
está allá. No vayan, no corran. En efecto, como el relámpago brilla en un punto
del cielo y resplandece hasta el otro, así sucederá con el Hijo del Hombre
cuando llegue su día” (Lc 17, 22-24).
Jesús nos advierte clarísimamente y nos explica aun más cómo será de sorpresiva
y deslumbrante su Segunda Venida: “Si en este tiempo alguien les dice: Aquí o
allí está el Mesías, no lo crean. Porque se presentarán falsos cristos y falsos
profetas, que harán cosas maravillosas y prodigios capaces de engañar, si fuera
posible, aun a los elegidos de Dios. ¡Miren que se los he advertido de
antemano! Por tanto, si alguien les dice: En el desierto está. No vayan. Si
dicen: Está en un lugar retirado. No lo crean. En efecto, cuando venga el Hijo
del Hombre, será como relámpago que parte del oriente y brilla hasta el
poniente” (Mt. 24, 23-28). B.net
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