Si
bien esta enfermedad puede no presentar sintomatología en el inicio, hay
determinadas señales habituales y otra que no es común que deben tenerse en
cuenta. Cuándo hay que consultar a un médico.
“El
cáncer colorrectal es un tipo de cáncer que afecta al colon (intestino grueso)
o al recto. Es uno de los tipos más frecuentes de cáncer en todo el mundo y
puede causar daños graves y la muerte”, indica la OMS.
Particularmente
el cáncer de colon, según la OMS, “es la segunda causa de muertes relacionadas
con el cáncer en el mundo”. Por lo tanto, como ante cualquier enfermedad de
esta índole, es fundamental conocer cuáles son los signos de alerta y en qué
casos hay que consultar a un profesional.
Es
que, por ejemplo, de acuerdo a lo planteado por la Sociedad Americana del Cáncer,
es posible que este cuadro ‘no cause síntomas enseguida’. Entre los síntomas
más comunes, ‘los cánceres colorrectales pueden sangrar en el tracto digestivo.
A veces la sangre se puede ver en las heces o causar que estas se vean más
oscuras, pero a menudo las heces se ven normales’, indican desde la entidad
estadounidense.
Justamente
en lo que respecta a la apariencia de las heces, en algunos casos poco
habituales, este puede ser un síntoma de preocupación.
Así
lo postulan los especialistas de Mayo Clinic: ‘En algunos casos, las heces
estrechas, especialmente si son de muy poco espesor, pueden ser un signo de
estrechamiento u obstrucción del colon debido al cáncer de colon’. De todos
modos, aclaran que el síndrome de colon irritable ‘es otra afección que puede
causar cambios en el tamaño de las heces, de manera que sean más pequeñas, más
grandes o más estrechas de lo habitual’.
‘Consulta
con el médico si notas cambios en el aspecto de las heces, como heces más
estrechas de lo normal, que dura más de 1 a 2 semanas. Acude a un profesional
inmediatamente si tus cambios intestinales están acompañados de sangrado rectal
o dolor abdominal intenso’, agregan desde el centro de salud estadounidense.
“El
cáncer de colon se produce cuando las células del colon sufren cambios en el
ADN. El ADN de las células contiene las instrucciones que le indican a la
célula lo que debe hacer. Los cambios les indican a las células que se
multipliquen rápidamente. Los cambios les permiten a las células seguir
viviendo cuando las células sanas mueren como parte de su ciclo natural de
vida. Esto provoca un exceso de células, lo que podría formar una masa llamada
tumor. Las células pueden invadir y destruir los tejidos sanos del cuerpo”,
explican en Mayo Clinic.
El
31 de marzo se conmemoró el Día Mundial del Cáncer de Colon, una oportunidad
para recordar las cifras de esta enfermedad y las pautas de prevención y
cuidados que constituyen las principales herramientas para crear conciencia,
frenar el avance y reducir su impacto en la sociedad.
“El
90% de los casos pueden prevenirse si se realizan los controles a tiempo. Como
suele ser asintomático en su fase inicial, es primordial consultar al médico y hacerse
los estudios de chequeo”, remarcó el médico gastroenterólogo Luis Caro,
referente en la región, director de la carrera de Endoscopía Digestiva de la
Universidad de Buenos Aires (UBA) y presidente de la Fundación Gedyt
(Gastroenterología Diagnóstica y Terapéutica).
En
el mismo sentido, desde MedlinePlus, el sitio de la Biblioteca Nacional de
Medicina de los Estados Unidos, informan que a través ‘de los exámenes de
detección, el cáncer de colon se puede detectar antes de que los síntomas se
presenten. Este es el momento cuando es más curable. Las pruebas de detección
de heces anormales deben ir seguidas de una colonoscopia, que puede observar
todo el colon. Muchos casos de cáncer de colon no presentan síntomas, pero si
hay síntomas, lo siguiente puede indicar cáncer de colon: sensibilidad y dolor
abdominal en la parte baja del abdomen; sangre en las heces; diarrea,
estreñimiento u otros cambios en las deposiciones; heces delgadas; y pérdida de
peso sin ninguna razón conocida’, repasan en MedlinePlus.
El
gastroenterólogo argentino, quien se desempeña como presidente para
Latinoamérica de screening de cáncer de colon en la Asociación Mundial de Endoscopía
(WEO), señaló que el ‘task force’ contra esta patología —integrado por la
Sociedad Americana de Endoscopia Digestiva, la Sociedad Americana de
Gastroenterología, la Sociedad Americana de Cirugía y la Asociación Americana
de Oncología— analizó de manera exhaustiva las estadísticas y observó una
tendencia en aumento en los diagnósticos de cáncer de colon a edades tempranas.
Dado
que no se identificaron cambios en la herencia genética que puedan explicar el
incremento de estos diagnósticos, el notable aumento de la obesidad, producto
de hábitos de alimentación poco saludables en niños y adolescentes, podría ser
un factor clave detrás del aumento. Sin embargo, no es el único factor que
podría explicar la aparición de cáncer en personas cada vez más jóvenes y los
científicos siguen investigando las razones desencadenantes.
Factores de riesgo de cáncer
de colon
El
primer paso para hacerle frente a esta y a cualquier enfermedad es conocer
cuáles son los factores de riesgo que predisponen a su desarrollo o favorecen
su incidencia. En el caso del cáncer colorrectal, pueden dividirse en
ambientales y no ambientales. Entre los segundos se encuentra, por ejemplo, la
edad, que es un elemento destacado, ya que el riesgo de desarrollar tumores
aumenta con el envejecimiento, más allá de que las tendencias actuales dejan en
evidencia que no es el único elemento que se debe tomar en consideración.
“La
historia familiar de cáncer colorrectal, así como ciertas condiciones de salud
como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn también pueden aumentar
significativamente el riesgo de padecer esta enfermedad. Asimismo, haber tenido
cáncer colorrectal previamente resecado o la presencia de pólipos en el colon
también se consideran factores de riesgo para su desarrollo”, afirmó el
oncólogo clínico Federico Esteso, subjefe de Tumores Digestivos del Instituto
Alexander Fleming (IAF).
¿Cuáles
son los factores de riesgo ambientales? El doctor Esteso respondió que en este
grupo figuran el consumo excesivo de calorías y de carnes rojas, el alto nivel
de grasas saturadas, el consumo de alcohol, el tabaquismo, la falta de
actividad física y la obesidad. Muchos de estos factores han aumentado debido a
los hábitos sedentarios y una dieta poco saludable. “Por otro lado, un consumo
adecuado de frutas y verduras que puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer
colorrectal. Además, se ha observado que aquellos pacientes que mantienen una
ingesta adecuada de calcio en su dieta tienen un factor de protección adicional
contra esta enfermedad”, agregó Esteso.
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