sábado, 28 de junio de 2025

Si el Corazón Insiste (Álbum Completo) - Bolero Romántico, Baladas y más... 2025

Ameno - Era - Eurodance...

El hábito que hay que reducir a los 50 años para prolongar la expectativa de vida...

La buena alimentación debe empezar desde la niñez, pero nunca es tarde para adoptar un estilo de vida saludable. Qué hay que tener en cuenta.
La genética es solo una parte de la ecuación para que una persona tenga más longevidad: el estilo de vida que pueda seguir desempeña un papel importante a la hora de vivir más, mantenerse sano y poder seguir haciendo las cosas que le gustan.
Investigadores de la Universidad de California en San Francisco, en los Estados Unidos, descubrieron que hay una relación entre seguir una dieta rica en vitaminas y minerales, especialmente sin agregar mucho azúcar, y tener una edad biológica más joven a nivel celular.
Lo publicaron en la revista JAMA Open Network. Analizaron cómo afectaban medidas distintas de alimentación sana a un ‘reloj epigenético’, que es una prueba bioquímica que puede aproximar tanto la salud como la esperanza de vida.
Así descubrieron que cuanto mejor comían las personas, sus células parecían más jóvenes. Incluso cuando las personas seguían dietas saludables, cada gramo de azúcar añadido que consumían se asociaba a un aumento de su edad epigenética.
Se sabe que el azúcar añadido está presente en el 74% de los alimentos envasados, incluso en alimentos que se consideran ‘saludables’ comunes como el yogur y las barritas energéticas.
Los investigadores examinaron la ingesta de azúcar por separado y descubrieron que el consumo de alimentos con azúcar añadido se asociaba con un envejecimiento biológico acelerado, incluso en presencia de una dieta saludable.
‘Como los patrones epigenéticos parecen ser reversibles, puede ser que la eliminación de 10 gramos de azúcar añadido al día sea similar a retrasar el reloj biológico en 2,4 meses, si se mantiene en el tiempo', dijo la coautora principal Barbara Laraia, profesora de la UC Berkeley en el programa de Alimentación, Nutrición y Salud de la Población.
“Centrarse en alimentos ricos en nutrientes clave y bajos en azúcares añadidos puede ser una nueva forma de ayudar a motivar a la gente a comer bien para la longevidad”, sostuvo.
¿Por qué el azúcar es malo para la salud?
“El consumo excesivo de azúcares es un problema de salud pública. Se ha comprobado que la ingesta de alimentos y bebidas pasa a ser fuente de azúcares libres que aportan calorías innecesarias en todas las etapas de la vida”, dijo a Infobae Gabriela Saad, licenciada en nutrición y coordinadora del grupo de investigación en alimentos de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN). En general, esos azúcares no contienen nutrientes esenciales como vitaminas y minerales.
Varios reportes científicos han concluido que una alta ingesta de azúcares libres, por arriba de las recomendaciones, sube el riesgo de aumento del peso corporal, la obesidad, la diabetes tipo 2 y sus complicaciones, como el ataque cerebrovascular y de tener una cardiopatía coronaria.
¿Dejar el azúcar a los 50 años puede aumentar la expectativa de vida?
Si se habla de los azúcares agregados, que pueden estar en golosinas, amasados de pastelería o gaseosas en niveles críticos, hay que moderar su consumo a cualquier edad.
Está bueno empezar con hábitos saludables desde la niñez. Pero por supuesto se debe moderar el consumo de azúcares agregados a los 50 años, como también la sal. Nunca es tarde para hacerlo, y es mejor prevenir que curar, sostuvo la licenciada. También tiene que ver con cuidar los excesos de nutrientes críticos como azúcar y sal.
Mucha gente se acerca a la consulta en nutrición por obesidad y otras enfermedades crónicas no transmisibles. Se nota que el ritmo de vida influye en que consumen opciones no tan saludables y son sedentarias. Se debería prestar atención al patrón alimentario, y no dejar de comer un alimento específico, como pasa con las harinas.
¿Cuánto azúcar se recomienda consumir como máximo por día?
La OMS recomienda limitar la ingesta de azúcares libres a menos del 10% del total de energía de la alimentación para prevenir el exceso de peso corporal y las caries dentales, y menos del 5% para obtener beneficios adicionales para la salud.
Los azúcares son hidratos de carbono. Pero no hay que confundirse: no se debería eliminar a todos los hidratos de carbono que están en alimentos como, cereales, frutas y verduras. El 50% de las calorías en una alimentación equilibrada deberían ser aportado por alimentos como cereales, legumbres, frutas y verduras.
¿Qué pasa si dejo de consumir azúcar?
No se puede generalizar la restricción para todas las personas, señaló Saad. “Pero vale aclarar que si una persona no consume azúcar es posible que no le pase nada. Incluso si tiene alguna enfermedad como diabetes, el azúcar simple no es conveniente”, añadió.
También debemos incluir el placer en las comidas, que está relacionado con la palatabilidad. Hay algunos alimentos y preparados que requieren la inclusión de azúcar. “El azúcar simple no es esencial, pero tampoco debe estar prohibido”, enfatizó.
¿Qué otros hábitos se recomiendan abandonar a partir de los 50 años?
Cuando se habla de longevidad y expectativa de vida, se debería tener en cuenta que no solo la comida es importante.
“Nunca es tarde para trabajar en una mejora en el estilo de vida. Lo ideal sería empezar desde niños y moderar el consumo de alimentos con excesos de nutrientes críticos, como sal, azúcar, grasas saturadas. El concepto de bueno o malo, permitido o prohibido no se relacionan con un patrón de alimentación saludable”, contó.
Por eso, se deberían agregar los alimentos que sí aporten nutrientes, incluso las grasas de los aceites esenciales.

¿Mi psicología o mi pereza?…

Hemos convertido a la ‘psicología’ en una excusa fácil, en una coartada para actuar según el capricho del momento.
Porque resulta muy fácil justificar la propia dejadez, o la avaricia, o la soberbia, o la envidia, o la crítica maldiciente, o tantas faltas graves, con la frase sencilla y confusa: “Es que mi psicología me lleva a esto”.
Nos hace falta valor para llamar a las cosas por su nombre. Porque si es verdad que existen fuerzas profundas que condicionan sentimientos e incluso algunos modos de actuar, también es verdad que muchas veces, con honradez y con un gesto de voluntad podríamos dar un cambio profundo en nuestras vidas.
El primer paso consiste precisamente en eso: reconocer que justificar nuestras malas acciones con la excusa de que “soy así” no nos lleva a nada bueno. Sobre todo cuando con esa justificación nos abandonamos a instintos bajos, a perezas egoístas o a hábitos mezquinos que nos impiden trabajar cada día por ser honestos, generosos y fieles a nuestros compromisos como seres humanos, como ciudadanos, como miembros de la Iglesia.
Una vez quitada la máscara fácil de la ‘psicología’, podremos dar el siguiente paso: identificar en qué aspectos necesitamos cambiar. Pensemos en lo pequeño. Podemos empezar por el orden en la propia habitación, la limpieza de la ropa, el aseo personal, la ayuda en las mil tareas de la casa. ¿No es hermoso dejar ese apego a la televisión o al periódico para ayudar a doblar calcetines y a limpiar platos? ¿No nos abrimos entonces a nuevas dimensiones de la vida que antes habíamos declarado ‘incompatibles’ con la propia ‘psicología’?
Pensemos luego en lo grande. Hay situaciones de pecados profundos que uno arrastra durante meses y meses. En realidad, bastaría algo tan sencillo y tan enorme como abrirse a Dios, reconocer el pecado por su nombre y recurrir al sacramento de la confesión, desde un arrepentimiento profundo y sincero, para que inicie un cambio radical. Así ha ocurrido en tantos santos que vivían muy atados al pecado. Así sigue ocurriendo en tantas vidas ‘normales’ que descubren que Dios ama al pecador y que repite sencillamente, profundamente, amorosamente: “Vete, y en adelante no peques más” (Jn 8,11).
Sepamos ser sinceros con nosotros mismos. La pereza nos ha acostumbrado a albergar, incluso a fomentar, vicios y miserias como si fuesen parte irrenunciable de una psicología enfermiza. La realidad es muy distinta. Porque mientras haya una pizca de libertad, mientras existan brasas de amor, siempre será posible en cambio.
Dios lo desea. Muchos familiares y amigos (los que me quieren de verdad) lo esperan. Incluso yo mismo, en el fondo, quisiera dar el paso... Quisiera, y hoy puedo empezar a darlo. Desde el amor extirparé la excusa fácil de ‘mi psicología’. Podré entonces iniciar el cambio, romper con el egoísmo, empezar a vivir según el Evangelio del amor y la esperanza. FP

Gracias Dios... 08

Inmaculado Corazón de María... 02

28 de Junio...

Buenos días... 2025-163

viernes, 27 de junio de 2025

Día litúrgico: El Corazón Inmaculado de María

Texto del Evangelio (Lc 2,41-51): Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.
Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando». Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
 
Comentario del Evangelio
 
Hoy celebramos el Corazón Inmaculado de María. Un corazón sin mancha, lleno de Dios, abierto totalmente a obedecerle y escucharle. El corazón, en el lenguaje de la Biblia, se refiere a lo más profundo de la persona, de donde emanan todos sus pensamientos, palabras y obras. ¿Qué sale del corazón de María? Fe, obediencia, ternura, disponibilidad, espíritu de servicio, fortaleza, humildad, sencillez, agradecimiento, y toda una estela inacabable de virtudes.
— Jesús, te pedimos tener el gozo de amarte cada día de un modo más perfecto, con todo el corazón, como buenos hijos de la Virgen.

Sagrado Corazón de Jesús… (Un día de retiro en casa)

Propuesta
Querido Teófilo: (Utilizo este nombre simbólico, que significa ‘amigo de Dios’ para dirigirme a todos los que desean conocer y amar más al Señor).
Todo tiempo es bueno para rezar, pero algunos días son muy especiales. La solemnidad del Sagrado Corazón es un día muy particular para reflexionar, con más tiempo, en el amor del Señor.
Sabiendo que la vida actual no siempre nos facilita la oración, quisiera proponerte algunas líneas para que te sirvan y estimulen a rezar más y mejor. Incluso me animo a proponerte hacer una especie de retiro en casa, una forma adaptada de jornada de oración más profunda sin descuidar tus ocupaciones habituales.
Por eso te propongo un texto breve con algunas ayudas hablar con Dios y dejar que Él transforme tu vida. Busca el momento y el lugar más propicios que encuentres para rezar con tranquilidad. La propuesta consiste en:
•                  Pensamientos breves para la noche anterior.
•                  Durante el día, breves textos tomados de la encíclica Dilexit Nos del Papa Francisco.
•                  Preguntas orientadoras para la meditación. Comienza cada momento con una oración, un momento de silencio, recordando que estamos en la presencia de Dios. 
Pensamientos para la noche anterior
•                  “Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores” (Rm 5,8).
•                  “Así habla el Señor: «¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él” (Ez 34,11).
•                  “El Señor es mi pastor, nada me puede faltar” (Salmo 22).
Momentos de meditación para el día del Sagrado Corazón
Primer momento: Dios nos ama
Textos seleccionados
Texto 32: Manantial divino de amor
El Corazón de Cristo, que simboliza su centro personal, desde donde brota su amor por nosotros, es el núcleo viviente del primer anuncio. Allí está el origen de nuestra fe, el manantial que mantiene vivas las convicciones cristianas.
Texto 90: Amor que inspira confianza
Ante el Corazón de Cristo es posible volver a la síntesis encarnada del Evangelio y vivir aquello que propuse poco tiempo atrás recordando a la entrañable santa Teresa del Niño Jesús: «La actitud más adecuada es depositar la confianza del corazón fuera de nosotros mismos: en la infinita misericordia de un Dios que ama sin límites y que lo ha dado todo en la Cruz de Jesucristo». Ella lo vivía con intensidad porque había descubierto en el Corazón de Cristo que Dios es amor: «A mí me ha dado su misericordia infinita, y a través de ella contemplo y adoro las demás perfecciones divinas». Por eso la oración más popular, dirigida como un dardo al Corazón de Cristo, dice simplemente: «En Ti confío». No hacen falta más palabras.
Texto 101: Amor que vivifica
En el Corazón traspasado de Cristo se concentran escritas en carne todas las expresiones de amor de las Escrituras. No es un amor que simplemente se declara, sino que su costado abierto es manantial de vida para los amados, es aquella fuente que sacia la sed de su pueblo.
Puntos de reflexión
•                  ¿Pienso habitualmente en el amor que Dios me tiene?
•                  ¿Puedo relacionar mi vida de fe, mi vida cristiana, con el amor de Cristo por mí?
•                  ¿Mi vida es una respuesta de amor al Señor?
•                  Un lindo propósito podría ser habituarme a rezar durante el día esta sencilla pero significativa oración: “Jesús, en Vos confío.”
•                  Testimonio de San Pablo: Hch 26,12-18
“Una vez, cuando me dirigía a Damasco con plenos poderes y con la orden de los sumos sacerdotes, en el camino, hacia el mediodía, vi una luz más brillante que el sol, que venía del cielo y me envolvía a mí y a los que me acompañaban. Todos caímos en tierra, y yo oí una voz que me decía en hebreo: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Te lastimas al dar coces contra el aguijón». Yo respondí: «¿Quién eres, Señor?». Y me dijo: «Soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate y permanece de pie, porque me he aparecido a ti para hacerte ministro y testigo de las cosas que has visto y de aquellas en que yo me manifestaré a ti. Te libraré de los judíos y de las naciones paganas. A ellas te envío para que les abras los ojos, y se conviertan de las tinieblas a la luz y del imperio de Satanás al verdadero Dios, y por la fe en mí, obtengan el perdón de los pecados y su parte en la herencia de los santos»”.
Podemos escribir algún pensamiento, reflexión, propósitos personales o alguna oración al Señor y a su Madre.
Segundo momento: nuestra respuesta de amor
Textos seleccionados
Texto 91: Devoción al Sagrado Corazón
Dos aspectos fundamentales que hoy debería reunir la devoción al Sagrado Corazón para seguir alimentándonos y acercándonos al Evangelio: la experiencia espiritual personal y el compromiso comunitario y misionero.
Texto 106: Encuentro con Cristo
San Buenaventura une las dos líneas espirituales en torno al Corazón de Cristo: al mismo tiempo que lo presenta como la fuente de los sacramentos y de la gracia, propone que esta contemplación se convierta en una relación de amigos, en un encuentro personal de amor…
Texto 166: Jesús quiere que correspondamos a su amor
Jesús habla de su sed de ser amado, nos muestra que no es indiferente a su Corazón la reacción que nosotros tengamos ante su deseo: «Tengo sed, pero una sed tan ardiente de ser amado de los hombres en el Santísimo Sacramento, que esta sed me consume; y no hallo nadie que se esfuerce, según mi deseo, en apagármela, correspondiendo de alguna manera a mi amor». El pedido de Jesús es amor.
Texto 167: Amor al prójimo
Necesitamos volver a la Palabra de Dios para reconocer que la mejor respuesta al amor de su Corazón es el amor a los hermanos, no hay mayor gesto que podamos ofrecerle para devolver amor por amor. La Palabra de Dios lo dice con total claridad: «Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo» (Mt 25,40).
Puntos de reflexión
•                  Nuestra devoción al Sagrado Corazón de Jesús debería tener varios elementos: encuentro personal con Jesús, práctica de los sacramentos, amor al prójimo, iniciativas apostólicas.
•                  ¿Busco momentos de oración y cercanía a Jesús, especialmente en la Eucaristía?
•                  ¿Mis encuentros con Jesús me hacen más paciente, comprensivo, bondadoso con los demás? ¿Soy generoso con los otros?
•                  ¿Me interesa que los demás conozcan y amen a Jesús? ¿Qué hago para ayudarlos en eso?
Podemos terminar escribiendo algún pensamiento, reflexión, propósitos personales o alguna oración al Señor y a su Madre
Oración Final
Señor Jesús, que nos amas con un amor eterno, que buscas nuestra felicidad más que nosotros mismos, confiamos en tu amor, depositamos en él toda nuestra esperanza, queremos dejarnos guiar por ese Corazón que tanto nos ha amado, queremos ser testigos de tu misericordia ante los demás.
Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros.