martes, 25 de agosto de 2015

¿Qué es lo que realmente quieres?


“Si sabes que quieres lo obtendrás o si no sabes que quieres, cualquier cosa puedes tener, es tu elección” PS
Una de las preguntas que les hago a la mayoría de las personas que me escriben buscando consejo es la mencionada arriba. Todos esperan que les diga lo que tienen que hacer, pero a mí me encanta responder con preguntas y cuando hago esa pregunta lo que busco es que la persona se plantee y replantee su opinión y sus sentimientos y emociones a lo que está pasando. Esta pregunta poderosa “¿Qué es lo que realmente quieres?” te permite pensar, y también sentir.
Es probable que estés preocupado por tu futuro, que estés todo lleno de incertidumbre y comiences a dudar de ti mismo y hasta de Dios. Son esas situaciones que no aguantas y donde empiezas a buscar responsables de tu estado anímico, y dices es que mi conyugue, mi mamá, mi papá, mi jefe, mi hermano, mi perro, dijo, hizo, no dijo, no hizo. A veces es más fácil responsabilizar a otro y caer en el síndrome del “pobrecito yo” que comenzar a ver qué es lo que me está faltando para lograr la vida que tanto anhelo.
¿Qué es lo que realmente quieres? Es una pregunta que me hago en el presente y me lleva al futuro. Cuando tú sabes lo que quieres de la vida, de tu pareja, de otros vas a poder alcanzar lo que andas buscando, sino lo sabes nunca podrás esperar. Muchos sabemos lo que no queremos pero no sabemos lo que queremos.
¿Sabes en lo que te quieres convertir?
¿Sabes lo que quieres lograr en tu matrimonio? ¿Con tus hijos?
¿Sabes a qué te quieres dedicar?
¿Qué es lo que realmente quieres?
Recuerdan el pasaje donde Jesús le dice a Bartimeo: “¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado. Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios”. Puede ver la historia en Marcos 10:46-52
Podemos aprender de Bartimeo que sabía lo que quería, él lo que quería era recobrar la vista. Él no se anduvo por las ramas o por las nubes a ver qué pasaba, él fue protagonista de su vida. Él pidió lo que quería. El pedir es un acto de fe. Nadie pide algo si no cree que lo vaya a recibir. Si no pides es porque realmente no deseas recibir. Si quieres algo debes pedirlo a Dios primeramente y a confiar que Él responderá.
“Para lograr lo que deseas, es necesario primero saber qué quieres”.
Cuenta la historia que alguien encontró una vez una lámpara como la de Aladino y, por las dudas, la frotó. De inmediato apareció el genio y le dijo “¡Pídeme tres deseos, y te los concederé!”. El hombre, que no tenía claros sus deseos más importantes, exclamó: “¡Espera un segundo! ¡Dame tiempo! ¡Déjame pensar!”. Un segundo más tarde el genio dijo “¡Concedidos!”, y desapareció para siempre, dejándolo con todo el tiempo del mundo para pensar.
Si tú quieres lograr el éxito en tu matrimonio, en tu hogar, en tus finanzas y en tu trabajo es necesario que te contestes a ti mismo: ¿Qué es lo que quiero realmente?
Una vez que sepas con seguridad qué es lo que quieres lograr en la vida estarás cerca de un resultado extraordinario y lo siguiente es pagar el precio para que esto ocurra. Saber lo que usted realmente desea es muy importante porque habrá momentos en que parece que todo en la vida se confabula para arruinar sus metas y sus sueños. Habrá semanas o incluso meses, cuando usted siente que está caminando en un túnel sin salida. Si usted no sabe lo que quiere, entonces no siga caminando porque no llegará. Pero si usted sabe lo que realmente quiere, debe estar dispuesto a pagar el precio para que esto ocurra y así su visión será prosperada.
Hay que esforzarse y ser valiente para lograr el éxito en aquello que escogimos. El esfuerzo tiene que ver con ánimo y requiere disciplina y constancia. Esfuérzate y toma responsabilidad de tu vida y en tu vida.
No te desalientes ante el fracaso o las equivocaciones, se valiente ya que es un tiempo de aprendizaje, de volver a comenzar. No temas a los problemas, no dejes que ellos te paralicen. Tus sueños son los que te llevan a tu futuro. No pienses en la suerte porque ella no te resolverá el problema. Dios espera que nosotros nos esforcemos, hay unas 15 referencias bíblicas para la palabra esforzar y una de mis favoritas está en 1 Crónicas 19:13  “¡Ánimo! Luchemos con valor por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios (nuestro matrimonio, nuestras finanzas y por nuestros sueños). ¡Y que el Señor haga lo que bien le parezca!”
“Todos los hombres tienen temores, pero los valien­tes los olvidan y van adelante, a veces hasta la muerte, pero siempre hasta la victoria”. Lema de la Guardia Real en la antigua Grecia.
¿Te estás esforzando para lograr lo que realmente quieres? ¿Qué es lo que realmente quieres?
Es tiempo de dejar de mirar a otros, para mirar dentro de ti y hacerte la pregunta. Estos tiempos difíciles requieren de usted lo mejor y para que salga lo mejor de usted debe decidir qué es lo que realmente quiere. Hoy es el mejor día para decidir lo que realmente quiere. PS

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