martes, 26 de enero de 2016

Los cólicos del lactante se alivian con osteopatía


Alivio de los cólicos del lactante
El cólico del lactante es la aflicción más común y, a veces, más dolorosa en nuestros bebés. El llanto continuo del bebé supone una gran carga emocional, psicológica y física a los papás. Gracias a la Medicina Manual Osteopática se puede aliviar este problema a través de los masajes.
El cólico del lactante, es una patología que afecta a entre el 6 y el 30 por ciento de los lactantes. Un problema que se corrige solo a los 4 o 5 meses de vida, pero que hace sufrir mucho a quien lo padece.

La osteopatía contra el llanto de los cólicos del bebé
La definición del cólico del lactante data de los años 50, cuando Wessel estableció los criterios que se utilizan hasta la fecha. Según este autor, son un síntoma complejo que se definen como crisis de llanto paroxístico o irritabilidad del bebé, que se presentan en un niño previamente sano, incluyendo además signos de incomodidad gástrica, junto a la distensión o hinchazón de estómago, se lleva las rodillas a la tripa, exceso de gas, y una expresión facial del bebé indicando un gran descontento e incomodidad. 
La duración y la calidad del llanto del bebé son el sello de los cólicos. La duración de los síntomas sigue la regla de los 3:3, que responde a 3 horas de llanto al día, durante al menos 3 días a la semana, durante 3 semanas. Los cólicos del lactante comienzan en el primer mes de vida, tienen un pico a los dos meses, y se resuelven al 4º-5º mes de vida. Se han asociado a la ansiedad materna prenatal, al humo del tabaco de madres fumadoras y a la sensibilidad a la proteína de la leche de vaca. 
Existen diferentes hipótesis para justificar la aparición de los cólicos, desde las intolerancias alimentarias, a la inmadurez tanto del sistema digestivo como del nervioso, a la presencia de disfunciones en la columna vertebral, unidas a la irritación del nervio vago en la base del cráneo. Por un lado, tenemos un sistema nervioso y digestivo (íntimamente unidos) inmaduro y sobreestimulado tras el parto. 
A estas molestias tenemos que añadir tensiones en el tórax, columna vertebral, base del cráneo y primeras cervicales del bebé, que interfieren en la correcta función del organismo (como ocurriría en un adulto). Estas disfunciones hacen que la leche materna no se procese bien, fermente y genere más gas. Si además la mamá padeció estrés, fuma, toma verduras como las coles, repollo…, cafeína en exceso, plátanos o comidas muy picantes, es muy probable que el bebé desarrolle los cólicos. 
El tratamiento osteopático consiste en evaluar las zonas de tensión en el cuerpo del bebé, y en aplicar técnicas muy suaves y precisas en esas disfunciones, para eliminar esa tensión, haciendo especial hincapié en la cabeza, sometida a grandes presiones durante el parto, el diafragma, para permitir la expulsión del aire y relajar el estómago, y el intestino, relajando los músculos de su pared y calmando así la irritación. En 2-3 sesiones de 30 minutos el bebé vuelve a estar feliz y sin cólicos.

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