El Servicio Meteorológico Nacional prevé que durante
toda la semana se experimentarán altas temperaturas en gran parte del
territorio nacional. Son un total de 17 provincias y CABA que se encuentran con
alertas amarilla o naranja por temperaturas extremas.
Una ola de calor es un período excesivamente cálido
en el cual las temperaturas máximas y mínimas superan, por lo menos durante 3
días consecutivos y en forma simultánea, ciertos valores que dependen de cada
localidad. Éstas pueden traer efectos en la salud como deshidratación, golpes
de calor o complicaciones a personas con enfermedades crónicas
(cardiovasculares, respiratorias, diabetes y obesidad), incluso con incrementos
en la mortalidad.
El Ministerio de Salud de la Nación recomienda especial cuidado con
personas mayores, bebés, niños y niñas, personas embarazadas y en lactancia,
personas con alguna enfermedad crónica o con sobrepeso, personas expuestas al
calor en su ambiente laboral, quienes viven en situación de calle, y aquellas
personas que consideren que pueden estar más expuestos por el impacto de la ola
de calor, y se tomen algunas precauciones.
Las recomendaciones en lugares cerrados (casa, trabajo, otro) para
evitar un golpe de calor son: hidratarse, tomar agua con mayor frecuencia (aun
cuando no se sienta sed), y procurar siempre consumir agua segura, evitar
bebidas con cafeína o con azúcar en exceso, muy frías o muy calientes. También
es recomendable incorporar frutas y verduras a la alimentación y evitar las
comidas abundantes y así como realizar actividad física intensa.
Para el cuidado de la salud en la vía pública es recomendable evitar la
exposición directa al sol en los horarios de mayor temperatura (de 10 a 16
horas), en especial bebés, niñas y niños pequeños. Además, es importante
utilizar protección solar, mantenerse hidratado y consumir agua segura con
mayor frecuencia (aun cuando no se sienta sed).
Asimismo, se recomienda prestar atención a signos como: sed intensa y
sequedad en la boca, temperatura corporal mayor a 39° C, sudoración excesiva,
sensación de sofocación, piel seca, agotamiento, mareos o desmayo, dolores de
estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos, dolores de cabeza, entre otros.
Con respecto a las niñas y los niños es conveniente ofrecerles
continuamente líquidos, preferentemente agua o jugos naturales, sin esperar a
que los pidan. En el caso de lactantes es recomendable darles el pecho de
manera más frecuente. Respecto a la vestimenta, procurar que vistan con ropa
holgada, liviana, de algodón y de colores claros, bañarlos y/o mojarles el
cuerpo con frecuencia, evitar que se expongan al sol, especialmente de 10 a 16
horas. En todo momento es recomendable colocarles gorro y protector solar y
mantenerlos en lugares bien ventilados o con aire acondicionado (ya sea en una
casa o en lugares públicos).
En bebés, es importante asegurarse de que la piel no se encuentre muy
irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona
del pañal.
En relación a las personas adultas mayores, mientras dure la ola de
calor se sugiere no salir a la calle sin compañía y en caso de sentirse mareado
o muy afectado por las altas temperaturas se debe prescindir de salir al
exterior para que el calor no refuerce negativamente la sintomatología. BP
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