La infección urinaria es uno de los tipos más comunes
de infección en los seres humanos.
Los síntomas que provoca dependen de la parte de las
vías urinarias afectada, siendo los más comunes orina con color oscuro u olor
fuerte, y dolor o ardor durante la micción. Estos signos pueden empeorar si
durante la infección urinaria se consumen ciertos alimentos. Conoce aquí cuáles
y por qué debes evitarlos.
¿Qué
es una infección urinaria?
Una infección urinaria es una infección que afecta
cualquier parte del sistema urinario: riñones, uréteres, vejiga y uretra.
La mayoría de los casos ocurren en las vías urinarias
inferiores (vejiga y uretra), y son provocados por microbios, normalmente
bacterias, aunque también existen infecciones por hongos o virus. Entre sus
principales síntomas se encuentra:
·
Dolor y ardor: se caracteriza por una dificultad para iniciar la
micción, la necesidad de esforzarse y una eliminación débil e irregular de
orina, que suele ser acompañada por un goteo final.
·
Orina escasa y frecuente: a
pesar de ser constante, no se aprecia un incremento del volumen diario de
líquido eliminado, pero si la persona no orina de inmediato puede perder el
control de su vejiga.
·
Dolor en el vientre o la espalda:
puede sentirse debajo de la caja torácica y por encima de la cintura. Puede
hacerse presente en uno o ambos lados de la espalda.
·
Orina turbia o con mal olor: la
orina está formada en un 95% por agua, por lo tanto, un color oscuro significa
que existe un menor porcentaje en el que se diluyen el resto de los
componentes. También puede existir hematuria o sangre en la orina.
Todos pueden tener una infección urinaria, aunque las
mujeres tienen 4 veces más posibilidades de padecerlas que los hombres, debido
a que su uretra es más corta y está más cerca del ano.
Muchos factores, especialmente aquellos que reducen el
vaciado de la vejiga o irritan el tracto urinario, pueden provocar infecciones
urinarias. Entre los principales se encuentran:
·
Actividad sexual regular o
tener múltiples parejas sexuales.
·
Agrandamiento de próstata.
·
Cálculos renales.
·
Diabetes.
·
Edad.
·
Embarazo.
·
Forma o función anormal del
tracto urinario.
·
Movilidad reducida o reposo
tras un accidente o cirugía.
·
Necesidad de usar catéter.
·
Obstrucción renal.
·
Posmenopausia.
·
Predisposición genética.
·
Sistema inmunitario
debilitado.
·
Infección urinaria anterior.
¿Qué
alimentos y bebidas se deben evitar?
Además de los factores anteriores, los expertos
señalan que se debe prestar especial atención a lo que comemos, ya que
distintos alimentos o bebidas pueden irritar la vejiga y empeorar los síntomas
de la infección urinaria.
Bebidas
alcohólicas
Una bebida alcohólica es toda aquella que en
su composición se presenta etanol, también conocido como alcohol etílico. Este
puede encontrarse de forma natural o adquirida, lo importante es que sea igual
o superior al 1% del volumen de la bebida. Al igual que sucede con el estómago
cuando se tiene reflujo o úlceras, consumir alcohol puede dañar la vejiga
durante una infección urinaria, potenciando muchos de sus síntomas. Esto se
debe a que este tipo de bebidas aumentan la concentración de toxinas y causan
deshidratación (ya que aumenta la frecuencia para orinar y la pérdida excesiva
de líquidos).
Café
y té
Tanto el café como el té poseen cafeína, un
alcaloide, es decir, una sustancia que puede estimular el sistema nervioso
central. Aunque tiene propiedades beneficiosas para la salud, como energizante
y diurético, su consumo en exceso puede ser perjudicial, especialmente si se
atraviesa una infección urinaria. Los investigadores señalan que beber té o
café en esas condiciones puede aumentar la irritación de la vejiga, dificultar
el control de la micción y causar molestias al orinar.
Carnes
La carne de cerdo y de ave pueden actuar como
‘reservorios de alimentos’ para las cepas bacterianas de Escherichia coli llamadas E. coli patógenas
extraintestinales. Estas representan entre 65 y 75 % de todas las infecciones
urinarias. Además, la carne roja y otras proteínas animales tienen un
alto potencial de carga de ácido renal, lo que significa que hacen que la orina
sea más ácida, agravando los síntomas de la infección urinaria.
Comida
picante
Los expertos advierten que, aunque deliciosa, la
comida picante, como chiles, embutidos, salchichas o salsas, se debe evitar
cuando se atraviesa una infección urinaria. Esto se debe a que sus ingredientes
pueden aumentar el riesgo de irritación en la vejiga y aumentar el pH ácido del
cuerpo.
Edulcorantes
artificiales
Los edulcorantes son sustancias que sirven
para dotar de un sabor dulce a un alimento o producto que tiene sabor amargo.
Los hay naturales, muchos recomendados como sustitutos del azúcar, como
estevia, eritritol, jarabe de agave, jarabe de arce, lúcuma, miel o xilitol. Sin
embargo, los expertos advierten sobre el consumo de los edulcorantes
artificiales, como aspartamo, sucralosa o sacarina. Estos, a la larga, pueden
ser dañinos para los riñones, y agravar los síntomas durante una infección
urinaria.
Frutas
ácidas
La fruta suelen ser una parte esencial de las dietas
saludables, sin embargos, algunas de ellas, especialmente las que tienen mucho
ácido, como limón, naranja o toronja, pueden irritar la vejiga y empeorar los
síntomas de una infección urinaria. Los expertos también recomiendan limitar o
evitar el consumo de manzanas, uvas, ciruelas, fresas o piñas, cuando se
atraviesa este tipo de infección.
Refrescos
Los refrescos o gaseosas son bebidas que se fabrican
con agua carbonatada, edulcorantes (naturales o sintéticos), colorantes, y
conservantes, entre otros aditivos. Estos ingredientes, así como la presencia
de cafeína, hace que su consumo regular se vincule a distintas afecciones, como
caries, pérdida de densidad ósea, o niveles de azúcar en sangre elevados.
También pueden agravar los síntomas de las infecciones
urinarias, al irritar la vejiga y dificultar el control de la micción.
Cómo
tratar una infección urinaria
Si presentas algún síntoma de infección urinaria
deberás recurrir a un médico cuanto antes para despejar cualquier tipo de duda.
En primer lugar, el profesional identificará si la
infección se encuentra simplemente en la vejiga o si se ha extendido hacia los
riñones, para luego determinar su gravedad.
En caso de una infección urinaria común (causada por bacterias),
puede recetarte antibióticos por vía oral. Éstos son necesarios durante tres
días a dos semanas. Aunque comiences a sentirte mejor, debes tomarlos todos, de
no ser así, la infección podría retornar y sería más difícil de tratar.
Recuerda, si llegas a padecer algún efecto secundario, infórmale a tu médico.
También se puede optar por una cirugía, aunque esto
solo ocurre en raros casos y suele estar destinado para infecciones que están
causadas por problemas en la estructura del tracto urinario.
Puede recurrirse a una urostomía (abertura de la pared
abdominal), para desviar la orina fuera de la vejiga que está enferma o que no
funciona como debería.
Lo
mejor es la prevención
Aunque existen muchos tratamientos efectivos para
terminar con una infección urinaria, los expertos aseguran que lo mejor es
trabajar en la prevención. Para ello, se recomienda:
·
Mantener la zona genital
limpia.
·
Orinar antes y después de la
actividad sexual.
·
Evitar las vestimentas
ajustadas en la zona de la ingle.
·
Evitar el uso de productos en
la zona genital que contengan perfumes.
·
A la hora de bañarte, recurrir
a la ducha en lugar de la tina.
·
Beber mucha agua,
aproximadamente de dos a cuatro litros cada día. HD
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