El trastorno
del espectro autista (TEA) es una enfermedad neurológica y de desarrollo que
comienza en la niñez y dura toda la vida. Afecta la forma en que una persona se
comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende. Conocer los síntomas es
importante para diagnosticarlo en forma temprana y comenzar el tratamiento
médico lo antes posible.
Luz roja antes del año
La
organización Speaks Autism en todas sus campañas ha insistido en la importancia
de la detección temprana para recurrir a un especialista cuanto antes.
Investigaciones recientes confirman que un examen adecuado puede determinar si
un niño está en riesgo de ser autista antes del año de vida. Como padre debes
aprender a familiarizarte con las señales tempranas del autismo.
1. No reacciona cuando dicen
su nombre
Según indica
el listado de señales de alerta de los CDC, los niños a los 12 meses ya tienen
la capacidad de responder con un gesto a su nombre. Si esto no ocurre con el
paso del tiempo, conviene consultar con el pediatra. Los CDC aclaran que en
muchas ocasiones se trata sólo de un pequeño retraso en el desarrollo.
2. No señala objetos de su
interés
Hacia los 14
meses, los pequeños ya tienen la capacidad de señalar cosas que les llaman la
atención o que desean, un avión en el cielo, un perro ladrando, un dulce que
quieren comer. Si esto no ocurre, puede ser una señal de atraso en el
desarrollo.
3. No juega con situaciones
imaginarias
Darle de
comer a un juguete es un típico juego infantil que indica el desarrollo y que
comienza hacia los 18 meses del niño. Que no ocurra puede ser una señal de
Trastornos del Espectro Autista (TEA).
Tres tipos de trastornos
Se reconocen
tres tipos: el trastorno autista (conocido como el autismo clásico), en el que
el niño presenta atraso en el lenguaje y desarrollo intelectual; el síndrome de
Asperger, que suele presentarse con algunos de los síntomas del autismo, pero
en forma más leve y el ‘trastorno generalizado del desarrollo no especificado’
o autismo atípico, niños que no tienen un diagnóstico de autismo o Asperger
pero sí tienen problemas de socialización.
4. Evita el contacto visual y
juega solo
Que el niño
no mire a los ojos cuando se le habla, es una típica señal de alerta. El auto
aislamiento también es otro rasgo de estos trastornos. Una nueva encuesta del
gobierno en EEUU indica que 1 de cada 45 niños, de 3 a 17 años de edad, ha sido
diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA). Esto es más alto que el
estimado dado por los CDC, 1 en 68 niños estadounidenses con autismo.
5. Tiene dificultad para
expresar sentimientos
El niño con
un trastorno autista tiene dificultad para comprender los sentimientos ajenos y
para expresar los propios. En muchos de los casos, se desarrollan bien hasta
los 24 meses, para luego dejar de adquirir destrezas como la capacidad de
comunicarse, revelan estudios.
6. Tiene retrasos en el
lenguaje y habla
Es un
síntoma que suele afectar a todo el espectro de TEA. Las terapias tempranas
logran salvar esta barrera de comunicación en la mayoría de los casos,
advierten los CDC. Expertos explican que uno solo de estos síntomas no define a
un niño autista, sino una combinación de gran parte de ellos.
7. Se irrita fácil por cambios
mínimos
El niño
afectado por estos trastornos suele ser irritable y los cambios mínimos cambian
rápidamente su humor. Los padres comienzan a observar que no se trata de los
típicos malestares o perretas sino de cambios de humor ‘distintos’: el niño
autista es difícil de confortar. Es una señal de alerta para hablar con el
pediatra.
8. Mece su cuerpo como
autómata
Otros rasgos
muy típicos de los trastornos TEA son cuando el niño se mece como autómata,
realiza un movimiento de aleteo con sus manos o gira en círculos. No se trata
de un movimiento aislado, aclara la Autism Society, sino de una conducta a
repetición, que llama rápidamente la atención de los padres o personas
cercanas.
9. Reacciona de forma extraña
Por ejemplo,
gritar o angustiarse exageradamente frente a un ruido, o reírse a gritos en
momentos inoportunos. También temerle a cosas inofensivas pero no tener
conciencia de peligros reales. Los niños con trastornos TEA graves pueden
llegar a dañarse a sí mismos. Se irritan si se los saca de la rutina diaria.
10. Tiene conductas obsesivas
Los CDC
explican que muchos de los pequeños con estos trastornos tienen conductas
obsesivas: querer ver un video de principio a fin (incluidos anuncios y
créditos) decenas de veces, apilar o poner en fila objetos. Si no se les
permiten estas rutinas, tienen una rabieta.
11. No contesta lo que se le
pregunta
El niño
autista usa pocas palabras y suele monologar: no escucha lo que los demás le
dicen. La ciencia aún investiga las causas de estos males, pero se sabe que el
secreto está en los genes, en trastornos congénitos y en el medio ambiente,
pero no en la forma de educar de los padres.
12. Repite siempre la misma
palabra
La
repetición de palabras es un rasgo que cruza todos los TEA, habitualmente es la
palabra ‘mamá’ o ‘papá’, la que dicen una y otra vez, informa la Autism Society.
La campaña ‘Aprenda los signos, reaccione pronto’, de los CDC, ayuda a detectar
a tiempo síntomas que se alejen del desarrollo normal de un pequeño. HD
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