Texto
del Evangelio (Lc 9,22-25): En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «El Hijo del hombre debe sufrir
mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas,
ser matado y resucitar al tercer día». Decía a todos: «Si alguno quiere venir
en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque
quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése
la salvará. Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si
él mismo se pierde o se arruina?».
Comentario del Evangelio
Hoy Jesús nos explica su misión: el Hijo de Dios ha
venido a este mundo para salvarnos. Lo ha querido hacer desde un lugar
incómodo, muy doloroso: la Cruz, a las afueras de Jerusalén. Sí, Jesucristo
está ahí, sin enfadarse, ofreciendo ese sacrificio al Padre por el perdón de
nuestras faltas. ¡Es un Amor insuperable!
—«Si alguno quiere venir en pos de mí tome su cruz
cada día, y sígame». ¡En el amor no hay atajos!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario