Ofrecemos estos
breves puntos con la intención de que puedan servir para la meditación
individual o comunitaria. Son tomados de las lecturas y de las oraciones de la
misa del domingo 2 de marzo de 2025.
Se dividen en tres
partes: lo que Dios nos dice (con un comentario que nos puede ayudar a
comprender el Evangelio); lo que nosotros podemos decirle a Él como respuesta;
y de qué modo podemos llevarlo a la vida cotidiana. Dios quiera que ayuden a
muchos a dedicarle, cada domingo, un tiempo especial a Dios, nuestro Señor.
Dios nos habla
•
“Jesús hizo esta comparación: «¿Puede un ciego guiar a otro
ciego? ¿No caerán los dos en un pozo? El discípulo no es superior al maestro;
cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro. ¿Por qué miras
la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?
¿Cómo puedes decir a tu hermano: «Hermano, deja que te saque la paja de tu
ojo», tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita, saca primero la
viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu
hermano. No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos
buenos: cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos
ni se cosechan uvas de las zarzas. El hombre bueno saca el bien del tesoro de
bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la
abundancia del corazón habla la boca” (Lc
6,39-45).
•
“El horno pone a prueba los vasos del alfarero, y la prueba
del hombre está en su conversación. El árbol bien cultivado se manifiesta en
sus frutos; así la palabra expresa la índole de cada uno” (Eclo 27,5-6).
•
Queridos hermanos, permanezcan firmes e inconmovibles,
progresando constantemente en la obra del Señor, con la certidumbre de que los
esfuerzos que realizan por Él no serán vanos” (1 Cor 15,58).
Reflexión
“Trata de
persuadirnos de que nos abstengamos de juzgar a los demás; examinemos más bien
nuestros corazones y tratemos de expulsar las pasiones que anidan en ellos,
implorando el auxilio divino. El Señor sana los corazones destrozados y nos
libra de las dolencias del alma. Si tú pecas más y más gravemente que los
demás, ¿por qué les reprochas sus pecados, echando al olvido los tuyos? Así
pues, este mandato es necesariamente provechoso para todo el que desee vivir
piadosamente, pero lo es sobre todo para quienes han recibido el encargo de
instruir a los demás” (San Cirilo de
Alejandría, Comentario sobre el
evangelio de san Lucas).
Nosotros le hablamos
•
“Es bueno dar gracias al Señor, y cantar, Dios Altísimo, a tu
Nombre; proclamar tu amor de madrugada, y tu fidelidad en las vigilias de la
noche” (Salmo 91).
•
“Concédenos Señor que los acontecimientos de este mundo se
orienten para nuestro bien, según tus designios de paz, y que tu Iglesia se
alegre de servirte con entrega y serenidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu
Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por
los siglos de los siglos” (Oración Colecta).
Nuestra vida cambia
•
¿Soy más exigente con los demás que conmigo?
•
¿Trato de ser coherente con la fe?
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