Si quieres un alimento que
te aporte nutrientes, sea fácil de preparar y no
afecte tu presupuesto, las lentejas son la mejor opción. Estos granos reúnen
todas esas bondades y puedes disfrutarlos en diversidad de platos.
Las lentejas son una buena fuente carbohidratos
complejos (los que dan energía y son saludables), proteínas de origen
vegetal, cobre, magnesio, potasio, vitamina B6 y zinc, dice el análisis de
nutrientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su
sigla en inglés). También aportan fibra, ácido fólico, hierro, manganeso,
fósforo y tiamina.
Katherine Zeratsky, nutricionista de la Clínica Mayo,
explica que, además de ser ricas en proteínas y fibra, son bajas en
grasa, “lo que las convierte en un sustituto saludable de la carne”. Consumir
todos estos nutrientes se traducirá en efectos positivos en tu salud.
Consumir estos granos trae beneficios a la salud
del corazón; sus componentes se han vinculado con una presión arterial
baja. También hay investigaciones que indican que elegir sus
proteínas vegetales, en lugar de las animales, ayuda a prevenir el cáncer.
Verdes,
rojas o café: ¿cuál es la diferencia?
Hay muchos tipos de lentejas, pero los tres más
comunes son las marrones o café, verdes y rojas. La lenteja marrón o café
tiende a ser la menos costosa y mantienen su textura si se cocina
adecuadamente.
“Pueden sustituir a los frijoles negros como
guarnición o en una hamburguesa vegana. También funcionan bien en sopas”,
afirma la nutricionista.
Las verdes también se conocen como lentejas francesas
y tienen un sabor similar a la nuez. Cuando se cocinan, su textura es firme,
por lo que quedan muy bien en ensaladas. En algunos mercados se pueden
conseguir las lentejas beluga, que son de textura similar a las verdes, pero su
color es negro.
Las rojas son las que se cocinan más rápido, “estas
pierden su forma y se vuelven doradas cuando se cocinan. Son más suaves y
dulces que las lentejas verdes. Úsalos para purés y dals indios”, dice
Zeratsky.
Lentejas,
paso a paso
La mayoría de las lentejas vienen en forma seca,
aunque también las venden en paquetes ‘listos para comer’. La opción más
saludable para consumirlas es prepararlas en casa y resulta bastante
simple.
Clasifícalas para verificar si hay residuos pequeños y duros,
y luego enjuágalas para eliminar la suciedad. A diferencia de otros granos, las
lentejas se cuecen rápidamente sin remojarlas antes.
Cocínalas en una olla con agua, el líquido debe cubrir los
granos por un margen de media pulgada (1.5 centímetros).
Déjalas
hervir, luego cocínalas a fuego
lento sin la tapa de la olla. Si son rojas, necesitan 20 minutos de cocción;
las marrones, 30 minutos, y las verdes, 40.
Revísalas con frecuencia y agrega agua, si es necesario.
No
las cocines en exceso para aprovechar
sus nutrientes.
Dales
sabor con ajo, comino, tomillo
o cualquier otro condimento o especia que sea de tu agrado. También puedes
agregarles zanahoria o patata.
Cuando estén listas, puedes agregarlas a las sopas y a
los guisos o servirlas sobre arroz. Si las dejas enfriar, serán la base
perfecta para una ensalada. Su sabor es muy versátil y puede combinarse con
otros alimentos; usa tu imaginación y disfrútalas. MZ
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