El
sangrado nasal, o epistaxis en la terminología médica, es un problema que puede
parecer a algunos como indicativo de una enfermedad más grave, pero no siempre
es así. Sin embargo, no es algo que se deba tomar a la ligera, ya que no es
algo natural para el cuerpo y además es bastante molesto. Pero, ¿cómo se puede
saber si es motivo de preocupación o no? Lo cierto es que no hay una forma
definitiva de determinarlo a menos que acudas a un médico y compruebes qué está
causando el sangrado nasal. Sin embargo, debes saber que el 60% de las personas
experimentará este fenómeno al menos una vez en su vida, y solo alrededor del
10% de los casos realmente requieren intervención médica. Para ayudarte a comprender
mejor el tema, hemos preparado el siguiente artículo, donde también descubrirás
algunas formas de prevenir el sangrado o tratarlo cuando comience.
Tipos
de sangrado nasal
En
primer lugar, es importante distinguir entre dos tipos principales de sangrado
nasal:
Hemorragia
nasal anterior: es el tipo de sangrado nasal más común, que
se produce en la parte inferior del tabique nasal. Los pequeños vasos
sanguíneos de esta parte de la nariz son muy delicados y pueden lesionarse
fácilmente, lo que provoca sangrado. Esta situación no debería preocuparte en
absoluto, incluso si le sucede a los niños, y de hecho, es bastante común entre
ellos. Puedes tratar este tipo de sangrado en casa.
Hemorragia
nasal posterior: este tipo de hemorragia nasal se produce en
la parte más profunda de la nariz, donde se encuentran los vasos sanguíneos más
grandes. La lesión de estos vasos sanguíneos puede provocar un sangrado
relativamente abundante que también puede fluir hacia atrás hasta la garganta.
Es posible que debas buscar asistencia médica inmediata si sufres este tipo de
sangrado, que es más común en adultos que en niños.
¿Cuáles
son las causas de los sangrados nasales?
En
general, la causa más común de los sangrados nasales es el aire cálido y
seco, que caracteriza, entre otras cosas, los días de otoño y principios de
invierno. Sin embargo, cualquiera de estas condiciones climáticas por separado
también puede causarla. Por lo general, el sangrado comienza después de
hurgarse la nariz o sonarse la nariz con frecuencia y fuerza, o incluso
estornudar excesivamente. Esta es otra razón por la que el problema es
particularmente común durante el otoño y el invierno. También existen
sustancias que pueden provocar hemorragias nasales, como la inhalación de
vapores de agentes limpiadores fuertes. Si sueles utilizar aerosoles nasales
con frecuencia, estos podrían ser la causa de tus hemorragias nasales, ya que
resecan la mucosa nasal y aumentan el riesgo de lesiones en los vasos
sanguíneos.
Cualquiera
puede sufrir hemorragias nasales, pero algunas personas las experimentan con
más frecuencia que otras, como:
·
Niños de 2 a 10
años: el aire seco, los resfriados, las alergias o
hurgarse la nariz pueden provocar hemorragias nasales en los niños.
·
Adultos de 45 a 80
años: a estas edades, la sangre tarda más en
coagularse y la probabilidad de hemorragias nasales aumenta con problemas
relacionados con la hipertensión y la arteriosclerosis.
·
Mujeres embarazadas: durante el embarazo, los vasos sanguíneos de la nariz se expanden,
lo que ejerce presión sobre ellos y puede provocar lesiones.
·
Personas que toman
medicamentos anticoagulantes: los
anticoagulantes tienen como objetivo evitar la coagulación de la sangre, lo que
puede impedir que el cuerpo detenga la hemorragia nasal rápidamente.
·
Personas con problemas
de coagulación sanguínea:
afecciones como la hemofilia o la enfermedad de von Willebrand interfieren en
los procesos de coagulación de la sangre, lo que provoca un sangrado excesivo,
incluso por la nariz.
Las
causas menos comunes de las hemorragias nasales incluyen:
·
Consumo de alcohol
·
Tumor o pólipo nasal
·
Cirugías nasales
·
Leucemia
·
Enfermedades autoinmunes
¿Cómo
prevenir las hemorragias nasales?
·
Utiliza un espray
de solución salina para la nariz 2 o 3
veces al día en cada fosa nasal para mantener la mucosa nasal húmeda. Puedes
comprar este espray en una farmacia o prepararlo tú mismo en casa con 1
cucharadita de sal y 1 litro de agua, hierve durante 20 minutos y utiliza la
solución preparada una vez que se haya enfriado a una temperatura tibia.
·
Utiliza un
humidificador en casa o duerme cerca de un humidificador en
el dormitorio.
·
Aplica vaselina en
un hisopo de algodón y aplícalo dentro
de las fosas nasales hasta una profundidad de unos 6 mm.
·
Evita sonarte la
nariz con fuerza y hurgarte la nariz.
·
Mantén tus uñas
cortas si de todos modos tiendes a hurgarte la nariz.
·
Estornuda con la
boca abierta en lugar de hacerlo por la nariz.
·
Deja de fumar: este hábito reseca e irrita la nariz.
¿Qué
hacer cuando empieza a sangrar la nariz?
Si ya
ha comenzado el sangrado, esto es lo que debes hacer para tratarlo y detenerlo
lo más rápido posible:
1. Siéntate derecho e inclínate hacia adelante: mantén la cabeza
elevada, pero no la inclines hacia atrás, ya que esto solo hará que la sangre
fluya hacia la garganta, lo que podría provocar asfixia.
2. Suénate suavemente la nariz: el objetivo es limpiarla de cualquier
coágulo de sangre que pueda estar presente, pero ten cuidado de no sonarte
demasiado fuerte, ya que esto solo empeorará el sangrado.
3. Aprieta tu nariz: usa el pulgar y el índice para cerrar las fosas
nasales, respira por la boca y continúa durante 10 a 15 minutos. Esto aplicará
presión a los vasos sanguíneos, lo que ayudará a detener el flujo de sangre. Si
esto no ayuda, repite durante otros 15 minutos y no sueltes durante al menos
los primeros 5 minutos, incluso si deseas verificar si el sangrado se ha
detenido.
¿Cuándo
debes consultar a un médico?
Como ya
hemos mencionado, es probable que el sangrado que estás experimentando no
requiera intervención médica, pero hay varias situaciones en las que no debes
demorar la visita al médico:
·
Te sucede con mucha frecuencia
·
Tienes síntomas de anemia (debilidad, desmayos,
fatiga, sensación de frío frecuente, dificultad para respirar o piel pálida)
·
Se trata de un niño menor de dos años
·
Estás tomando medicamentos anticoagulantes que
impiden que el sangrado se detenga
·
Comenzaste a tener hemorragias nasales después
de comenzar a tomar un medicamento determinado
·
Tienes hemorragias nasales junto con hematomas
inexplicables en el cuerpo: esta combinación puede indicar un problema con los
procesos de coagulación de la sangre o incluso leucemia o tumores.
A
continuación, se incluye información que debes compartir con tu médico para
ayudarlo a proporcionar el diagnóstico más preciso posible:
·
La duración habitual del sangrado (en minutos)
·
La cantidad de sangre que sale por la nariz
·
La frecuencia con la que se produce el problema
·
Si el sangrado proviene de ambas fosas nasales
o solo de una
·
Qué medicamentos estás tomando habitualmente o
cuándo ocurre esto
·
Si hay miembros de la familia que hayan sufrido
problemas de vasos sanguíneos en el pasado
·
Si consumes drogas o alcohol habitualmente
Resumen
Los
sangrados nasales generalmente no son un problema grave y se pueden resolver en
casa o incluso prevenir con los hábitos adecuados. Sin embargo, en ciertos
casos, es muy recomendable visitar a un médico para verificar la causa: puede
ser la medicación que estás tomando o un problema más grave que requiera
atención médica. Si conoces a alguien que tiende a sufrir hemorragias nasales,
comparte este artículo con él, estamos seguros de que esta información le será
muy útil. JQR
No hay comentarios.:
Publicar un comentario