János Brenner, Siervo de Dios
Sacerdote y Mártir,
15 de Diciembre
El 8 de noviembre de 2017 el Santo Padre Francisco recibió en audiencia a Su Eminencia el cardenal Ángelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Sumo Pontífice autorizó a la misma Congregación a promulgar el Decreto relativo al martirio del P. János Brenner.
El 8 de noviembre de 2017 el Santo Padre Francisco recibió en audiencia a Su Eminencia el cardenal Ángelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Sumo Pontífice autorizó a la misma Congregación a promulgar el Decreto relativo al martirio del P. János Brenner.
Fecha de beatificación: Aún
no señalada
János Brenner nació el 27 de diciembre de 1931 en Szombathely (Hungría), en una familia profundamente religiosa. Tanto él como sus dos hermanos se hicieron sacerdotes.
János Brenner nació el 27 de diciembre de 1931 en Szombathely (Hungría), en una familia profundamente religiosa. Tanto él como sus dos hermanos se hicieron sacerdotes.
Asistió a la Escuela
Primaria Episcopal, luego a la escuela primaria de los monjes cistercienses en
Pécs, y por último a la escuela primaria de los canónigos premonstratenses
regulares en Szombathely.
Tras la nacionalización
de las escuelas, pasa los exámenes de egreso en Zirc como oblato cisterciense,
y después es admitido en el noviciado, donde recibe el nombre de Anasztáz.
Después de la disolución
de las órdenes religiosas, estudió durante un año en la Academia Teológica de
Budapest como laico, y luego estudió en el seminario de Szombathely como
seminarista de la diócesis. Cuando el seminario fue cerrado, continuó sus
estudios teológicos en Györ.
Fue ordenado sacerdote
el 19 de junio de 1955. El joven sacerdote comenzó su ministerio como capellán
en Rábakethely. Llevó a cabo una actividad pastoral dinámica, especialmente
entre los jóvenes. Las autoridades, que perseguía a la Iglesia, desaprobaron su
actividad, sobre todo por medio de las represalias que siguieron a la
revolución de 1956.
Durante la noche del 15
de diciembre de 1957, cuando preparaba su homilía dominical para el día
siguiente, János Brenner recibió una llamada para que visitara un enfermo, la
llamada era falsa. Tomó su portaviático -donde llevaba el Santísimo Sacramento-
que usaba para visitar a los enfermos, y se fue a la aldea de Zsida por el
camino que cruza las colinas. Fue atacado y brutalmente apuñalado. La gente que
vivía cerca llamó al médico, pero ya era demasiado tarde: el joven capellán
había fallecido. Incluso mientras sufría las puñaladas, defendió con su mano
izquierda la Eucaristía.
Fue enterrado el 18 de
diciembre en la cripta familiar de la iglesia salesiana de San Quirinus en
Szombathely. Las autoridades trataron de confundir a la multitud de fieles
reunidos para su funeral, por lo que el funeral fue autorizado para una hora
más tarde de lo que se publicó originalmente. Su lema sacerdotal estaba
inscrito en su tumba: “Todas las cosas obran juntas para el bien de los que
aman a Dios”.
En el curso de la
investigación que siguió a su muerte, las autoridades intentaron intimidar a
los habitantes de las aldeas cercanas, y probablemente el asesinato servía al
mismo objetivo. Sin embargo, resultó imposible borrar la memoria del joven
sacerdote, por el contrario, su veneración aumentaba continuamente. En el lugar
del martirio del “Tarsisius húngaro”, entre los pueblos de Rábakethely y Zsida,
fue construida la capilla del Buen Pastor en 1989.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario