En los últimos años se ha
propagado COVID-19 en todo el mundo. Entre las propiedades que tiene
la vitamina C, es que es un poderoso antioxidante y se ha visto que
mejora la inmunidad. La vitamina C juega un papel importante en el
fortalecimiento del sistema inmune y como parte del tratamiento. Así
mismo, puede ayudar en la prevención de COVID-19 al fortalecer el sistema
inmune.
Muchas investigaciones tienen como hipótesis que la
vitamina C o ácido ascórbico podría ayudar a prevenir la infección producida
por el SARS-Cov-2 (virus) al potencializar la respuesta del sistema inmune y
reducir la severidad de la respuesta inflamatoria debida al virus. Así mismo,
numerosos estudios clínicos han llegado a la conclusión de que una alta dosis
de vitamina C puede ayudar a potencializar el sistema inmune, como se muestra
en un estudio publicado en la revista J Basic Clin Physiol Pharmacol, en
2021.
La
Vitamina C como parte de la dieta
La vitamina C se encuentra en vegetales frescos
(brócoli, pimiento rojo) y frutas como naranjas, mandarinas, limones, guayabas,
fresas, mangos, entre otras.
Se ha visto que las infecciones virales son menos
severas y duran menos en personas que tienen suficiente vitamina C (200 mg) en
su alimentación diaria.
Propiedades
anti-virales: vitamina C
Numerosas investigaciones han mostrado la acción
antiviral de la vitamina C. La vitamina C tiene muchos roles en el cuerpo, se
recomienda un consumo diario de vitamina C de 200 mg que se puede obtener a
través de una dieta saludable.
Muchos estudios clínicos muestran que el consumo
regular de vitamina C ayuda a reducir los síntomas de resfriado común en el
invierno.
Los estudios han mostrado que consumir entre 1 a 2 gramos
de vitamina C al día puede ayudar a prevenir enfermedades del tracto
respiratorio y padecer con menos frecuencia un resfriado común.
En personas que están más expuestas a estrés físico y
que tienen mayor riesgo de tener un resfriado común se ha visto que tomar 1 g
de vitamina C más bien reduce el número de días de la enfermedad en comparación
de la población general pero no disminuye la incidencia de tener un resfriado
común.
Así mismo, se pueden disminuir los síntomas de
resfriado común al tomar diariamente 30 mg de zinc y 1 g de vitamina C. Sin
embargo, el zinc no reduce los síntomas de COVID.
Además, el tratamiento con vitamina C no
tiene efecto en la severidad y duración de un resfriado común una vez que han
empezado los síntomas.
La
Vitamina C y COVID-19
Ya que la vitamina C aumenta la respuesta inmune al
COVID, puede usarse como parte del tratamiento de COVID-19 (SARS-CoV-2) de
acuerdo a algunos estudios. En
personas hospitalizadas por COVID-19 se suele administrar la suplementación de
alta dosis de vitamina C, vía intravenosa en lugar de vía oral por tener menos
efectos secundarios ya sean leves o severos. Además la
vitamina C posee efectos antioxidantes y antiinflamatorios que ayudan a la
recuperación.
La dosis depende de cada caso, ésta debe ser
determinada por el equipo médico.
Numerosos estudios han mostrado que los suplementos de
antioxidantes pueden ser de gran ayuda para contrarrestar los efectos del virus
COVID-19.
A nivel clínico la terapia con grandes dosis de
vitamina C en pacientes hospitalizados ayuda a elevar el estado nutricio del
paciente y puede acortar el tiempo de hospitalización.
Un estudio publicado por la revista Front Inmunol, en 2020 encontró que la
administración de vitamina C en conjunto con glicirricinato de amonio y quercetina
propicia una reducción en los síntomas de covid-19 en pacientes no
hospitalizados.
Efecto
protector de la vitamina C y COVID-19
La vitamina C tiene efectos positivos en el impacto
que ocurre durante la infección y puede tener un papel importante como
protector en la prevención de COVID-19 al potencializar el sistema
inmune.
Por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias,
la vitamina C es ampliamente usada en el tratamiento de varias
enfermedades. La Vitamina C tiene funciones de ser un poderoso
antioxidante con numerosas funciones en el organismo. De ahí su potencial
efecto para aumentar la inmunidad contra el COVID-19.
Altas dosis de vitamina C se han visto que reducen la
inflamación, ayudan a mejorar el estado del soporte de oxígeno y puede ayudar
en reducir la mortalidad en algunos pacientes hospitalizados con
COVID-19.
Altas dosis de vitamina C administradas clínicamente
pueden ser efectivas como parte del tratamiento de COVID-19. También la
vitamina C puede ser un protector en la prevención de COVID-19 al potencializar
el sistema inmune.
Así mismo, una dieta saludable con 200 mg al día de
vitamina C puede ayudar en la prevención de enfermedades respiratorias como
resfriado común. O en personas con gran exposición a contraer un resfriado
puede ayudar un suplemento de 1 g de vitamina C al día, consulta a tu médico. HD
No hay comentarios.:
Publicar un comentario