Como puede verse, las versiones varían sobre aproximadamente un mismo tema: la “massa” sería la mezcla de la cantidad de mártires, 300 según Prudencio, 153, según san Agustín. No obstante, se trata de descripciones poéticas que no terminan de encajar los escasos datos que se poseen; como lo hace notar el P. Delehaye en su comentario al Hieronymianum, «Massa Candida» es en realidad el nombre del sitio en el que fueron sepultados los mártires. No existe ninguna prueba de que hayan muerto en la persecución de Valeriano. Probablemente fueron decapitados, ya que un sermón, que se atribuía antiguamente a san Agustín sin razón suficiente, habla de ríos de sangre y de la generosidad con que los mártires presentaron el cuello al verdugo. En cuanto al número, no existen pruebas de que hayan sido 300 o 153, ya que san Agustín citó ese número simplemente para compararlo con el de los peces de la pesca milagrosa (Jn. 21,11). No la historicidad del número, que se ignora, pero sí la manera agustiniana de considerar este martirio, e incluso la localización en Utica, a 40 Km de Cartago, es la forma de ver el hecho que ha primado en el elogio del Martirologio actual.
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martes, 17 de agosto de 2021
Mártires de la «Masa Cándida», Santos
Mártires, 18 de Agosto.
Elogio: En Útica, santos mártires llamados de
la «Masa Cándida», que, más numerosos que los peces recogidos en sus redes por
los apóstoles, aceptaron la muerte con gran fortaleza de fe por permanecer
fieles a su obispo Cuadrado y confesar, a la vez, a Cristo como Hijo de Dios.
País: África Septentrional - †: s.
III/IV
El poeta
Prudencio popularizó en uno de sus himnos, en el Peristephanon XIII, dedicado
al martirio de san Cipriano, la historia de estos mártires, tal como había
llegado a sus oídos. Según el poeta, prefirieron ser arrojados a la cal viva,
que disolvió sus cuerpos, antes que sacrificar a los ídolos, y por ello «Corpora
candor habet, candor vehit ad superna mentes, ‘candida massa’ dehinc dici
meruit per omne saeclum», es decir: la blancura [esto es: la cal] envuelve los
cuerpos, la blancura [de la santidad] transporta las almas a lo alto, por eso
‘massa candida’ merecieron llamarse desde ese momento para siempre. Sin embargo
san Agustín, en sus sermones sobre los mártires llamados «Massa Candida» adopta
otra interpretación: «Si la causa es cándida, también la Masa es cándida. Se
habla de Masa en atención a la grande muchedumbre; Cándida, en atención al
resplandor de la causa.» (Sermón 306,2).
La anterior redacción del Martirologio Romano, basada en el poema de Prudencio,
decía: «En Cartago, la pasión de trescientos santos mártires en la época de
Valeriano y Galieno. El gobernador, entre otros tormentos, mandó preparar un
horno de cal viva. Después dijo a los mártires: ‘Escoged entre ofrecer incienso
a Júpiter o ser arrojados a la cal’. Los mártires, armados con la fe y
confesando que Cristo era el Hijo de Dios, se arrojaron espontáneamente a las
llamas y entre los vapores de la cal quedaron reducidos a cenizas. En esa forma
los blancos confesores de Cristo ganaron el título de Massa candida».
Etiquetas:
Santoral
Ubicación: La Pampa, Argentina
La Pampa, Argentina
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