Obispo, 15
de Noviembre
Elogio: En
Bretaña Menor, san Maclovio o Macuto, obispo de Alet, que, nacido en Cambria,
murió en Saintes.
País: Francia - †: c. 640
Los
hagiógrafos medievales cuentan que Maclovio nació en el sur de Gales, cerca de
Llancarfan y que se educó en el monasterio del lugar. Cuando terminó sus
estudios, sus padres querían que abandonase el monasterio, pero él se negó.
Después de pasar algún tiempo escondido en una de las islas del mar de Severn,
regresó para recibir la ordenación sacerdotal. Maclovio determinó partir de
Inglaterra, tal vez a causa de las grandes epidemias que asolaron al país a
mediados del siglo VI. Se embarcó con rumbo a Bretaña, se estableció en la isla
donde se encuentra actualmente la población de Saint-Malo (nombre puesto en su
honor) y empezó a evangelizar la región de Aleth (Saint-Servan). Construyó
iglesias y fundó monasterios, protegió a los pobres contra los abusos de los
ricos y convirtió a mucha gente. Cuando se dirigía de un sitio a otro en sus
viajes misionales, solía rezar los salmos en voz alta. San Maclovio se atrajo
la hostilidad de algunos personajes. Después de la muerte del jefe que primero
le había perseguido y después le había protegido, los enemigos del santo
empezaron a levantar cabeza. Maclovio decidió entonces partir. Así pues, se
embarcó con treinta y tres monjes, anatematizó solemnemente a sus enemigos
desde el navío y empezó a costear hacia el sur. Se estableció en Saintes y pasó
allí varios años, hasta que los habitantes de Aleth enviaron una embajada,
pidiéndole que regresase, pues había una gran sequía en toda la región y el
pueblo la consideraba como un castigo por la forma en que se había tratado al
obispo. San Maclovio hizo un viaje a Aleth y, en cuanto llegó, se desató un
copioso aguacero. Sin embargo, el santo no se quedó allí, sino que emprendió el
viaje de vuelta a Saintes y falleció en el curso del mismo.
Los biógrafos de san Maclovio refieren un buen número de leyendas y milagros inverosímiles. En particular, afirman que, siguiendo el ejemplo de san Brendan, partió en busca de la fabulosa isla de los Santos y que celebró la Pascua sobre el lomo de una ballena. Naturalmente, estos prodigios pasaron a la iconografía popular. Algunas biografías afirman que no sólo siguió el ejemplo de san Brendan, sino que fue bautizado por él y fue su discípulo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario