La Sociedad Argentina de Nutrición elaboró un
documento para advertir sobre los efectos que el exceso de peso tiene sobre la
salud. La obesidad es una enfermedad que impacta en prácticamente todos los
sistemas del organismo y que debe ser abordada para prevenir que afecte la
calidad de vida y el desarrollo de enfermedades que aumentan el riesgo de
mortalidad. Los índices de sobrepeso y obesidad en la Argentina vienen en
aumento desde hace varios años, tanto entre los adultos, pero también entre los
niños. En nuestro país, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo
(2013), 6 de cada 10 adultos tienen algún grado de sobrepeso. Además, la
Argentina tiene la segunda tasa más alta de sobrepeso en menores de 5 años de
Latinoamérica y el Caribe, con un 9,9% según el Panorama de Seguridad
Alimentaria y Nutricional elaborado por la OPS, en conjunto con la OMS y la
FAO.
“Debemos tener en cuenta que la obesidad es una
enfermedad en sí misma y ello conlleva dejar de lado la culpabilidad de las
personas que la padecen, ya que no es un problema de falta de voluntad, sino
que es una patología ligada al estilo de vida y su tratamiento es complejo, ya
que vivimos en un ambiente obesogénico que favorece el sobrepeso”, afirmó la
Dra. Mónica Katz, especialista en obesidad y miembro titular de la Sociedad
Argentina de Nutrición. “Mantener un peso saludable contribuye a prevenir el
desarrollo de múltiples enfermedades. Sabemos que no es fácil, pero es
importante empezar a tomar medidas para cuidar la salud”, señaló la Dra. Ana
María Cappelletti, directora de posgrados en obesidad de la Universidad
Favaloro y miembro de la SAN. “La obesidad no es simplemente exceso de peso
corporal. Es una enfermedad inflamatoria caracterizada por aumento de grasa
corporal (tejido adiposo). Las enfermedades asociadas a la obesidad están
causadas, precisamente, por este órgano adiposo patológico”, agregó la
especialista.
Por eso, las especialistas elaboraron un listado de
20 consecuencias que pueden desatar el sobrepeso y la obesidad. Algunas
asociaciones son más conocidas, como el caso de la diabetes tipo 2, el listado
es mucho más amplio. “Si bien el riesgo de diabetes tipo 2, trastornos en los
lípidos, enfermedades pulmonares e hipertensión arterial resulta altamente
incrementado en la obesidad, las otras asociaciones deben ser conocidas y
consideradas”, explicó la Dra. Katz. El objetivo es “contribuir a la toma de
conciencia respecto de la obesidad”, señaló la Dra. Cappelletti. “Es mucho más
que un tema estético –agrega-, es una enfermedad compleja que merece ser
atendida”.
20 RAZONES PARA BAJAR DE
PESO
1. Resistencia a la insulina
El aumento de grasa corporal que caracteriza a la
obesidad invade los músculos, el hígado y el páncreas. De este modo, se agota
la capacidad de producción de insulina por lo que la obesidad es considerada el
camino hacia la diabetes.
2. Diabetes tipo 2
Es la forma más común de diabetes. En esta
enfermedad la característica es que la glucosa (azúcar) en sangre es elevada.
Esto se denomina hiperglucemia y genera graves complicaciones que pueden
evitarse con el tratamiento correcto.
3. Dislipemias (triglicéridos altos, baja el
colesterol bueno y sube el malo)
Todas estas alteraciones se producen especialmente
a partir del aumento de grasa intraabdominal que se evalúa por la
circunferencia de la cintura a nivel del ombligo. Si es mayor a 88 cm en la
mujer o a 102 cm en el hombre, el riesgo de enfermedad cardiovascular está muy
aumentado.
4. Hipertensión arterial
Junto a las dos anteriores, la hipertensión
arterial (presión arterial elevada - mayor a 130/80 mmHg según las guías más
recientes, aún discutidas) es una de las asociaciones más frecuentes a la
obesidad.
5. Enfermedad coronaria – infarto de miocardio
Consiste en la afectación de las células del
corazón (miocardio) debido a la repentina obstrucción de una de las arterias
que lo nutren con sangre. Dicha obstrucción y el proceso de taponamiento
paulatino de las arterias (agregación plaquetaria) en gran medida son una
consecuencia de la obesidad, las alteraciones en los lípidos y la hipertensión
arterial.
6. Accidente Cerebrovascular (ACV)
Es el resultado de un proceso asociado a las
alteraciones descriptas como principales consecuencias de la obesidad, que
genera la reducción o interrupción del suministro de sangre a una parte del
cerebro, lo que impide que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes. Esto
produce daño de las neuronas.
7. Enfermedad degenerativas cerebrales (Enfermedad
de Alzheimer y Parkinson)
La evidencia muestra que el deterioro cognitivo
–principalmente el deterioro de la memoria- y las enfermedades cerebrales en
general, se relacionan con la inflamación que causa la obesidad a nivel de las
neuronas.
8. Depresión
La baja autoestima que presentan muchas personas
con obesidad puede conducir a un estado depresivo. Lamentablemente, algunos
fármacos utilizados para tratarla producen mayor aumento de peso.
9. Ansiedad
Los trastornos de ansiedad y el estrés alteran las
vías de regulación de la conducta alimentaria, por lo que resultan, en
realidad, causa y consecuencia del aumento de peso.
10. Problemas Psico-sociales
La propia creencia de que la obesidad es culpa de
quien la padece y el estigma social de la obesidad parten del desconocimiento
de los múltiples determinantes de esta enfermedad. Existe fuerte discriminación
hacia las personas con exceso de peso. La peor consecuencia de esta falsa
creencia es la búsqueda de tratamientos mágicos o dietas extremas que conducen
a más obesidad.
11. Disfunción sexual
La sexualidad puede verse afectada por problemas
orgánicos, psicológicos o vinculares, tanto en hombres como en mujeres. La
obesidad juega un rol importante en la mayoría de estos problemas.
12. Trastornos de la conducta alimentaria
El más común de los trastornos alimentarios ligado
a la obesidad es el llamado “trastorno por atracones”. Este trastorno es
padecido por 1 hombre cada 2-3 mujeres.
13. Enfermedad pulmonar (función anormal,
disminución de la ventilación, asma bronquial), trastornos del sueño y apnea
obstructiva del sueño
No siempre diagnosticados, casi un 80 % de las
personas obesas padece algún trastorno del sueño. La obstrucción parcial o
completa de la vía aérea durante el sueño se manifiesta con el ronquido y la
interrupción de la respiración. Se asocia a trastornos neurocognitivos y en
casos extremos provoca somnolencia diurna. Es peligrosa en conductores.
14. Fatiga, cansancio
La obesidad limita las actividades cotidianas y la
calidad de vida de las personas. A mayor grado de obesidad mayores limitaciones
y peor calidad de vida.
15. Problemas articulares (artrosis, artritis,
gota)
El peso que soportan las articulaciones puede
causar daño invalidante. Los principales sitios son rodillas, tobillos, caderas
y columna lumbar. Además, existe asociación entre las enfermedades reumáticas y
la obesidad (ambas enfermedades inflamatorias) y el aumento del ácido úrico que
no solo daña las articulaciones sino también el riñón.
16. Enfermedades del hígado (hígado graso,
hepatitis no alcohólica, cirrosis)
El hígado es uno de los órganos primariamente
afectados por la alteración del metabolismo de la grasa abdominal asociada a la
obesidad. El hígado graso puede evolucionar hasta la cirrosis y el cáncer
hepático.
17. Cálculos de vesícula
Si bien son más frecuentes en mujeres obesas
después de la menopausia, también pueden ser consecuencia del adelgazamiento
rápido o pronunciado en ambos sexos.
18. Cáncer (colon, útero, mama, riñón, ovario,
páncreas, próstata, esófago, hígado y algunos tipos de linfoma)
La asociación entre obesidad y distintos tipos de
cáncer tiene cada vez mayor evidencia. El mantenimiento de un peso corporal
normal y una alimentación saludable lo previenen.
19. Várices – flebitis
Estas afecciones comparten con la obesidad su
carácter inflamatorio además del componente mecánico que implica el exceso de
peso.
20. Problemas ginecológicos (trastornos
menstruales, infertilidad)
El aumento de grasa corporal en las mujeres afecta
los ciclos hormonales y disminuye la fertilidad. También se asocia a
complicaciones en el embarazo para la madre y el niño. Los hijos de padres
obesos tienen alta probabilidad de padecer obesidad. BP
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