El
ibuprofeno es uno de los medicamentos más utilizados para tratar todo tipo de
dolor, inflamación o fiebre. Si bien ya se ha vuelto un miembro indiscutido de
muchos botiquines caseros, se debe tener cuidado al momento de consumirlo para
no padecer efectos secundarios. Aquí te contamos qué es el ibuprofeno, para qué
usarlo, como hacerlo y cuáles son sus contraindicaciones.
El
ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE). Los AINE son un grupo
variado y químicamente heterogéneo de fármacos: analgésicos, antiinflamatorios,
y antipiréticos. Son utilizados para disminuir los síntomas del dolor,
inflamación, y fiebre respectivamente, ejerciendo sus efectos a partir de
inhibir a la enzima ciclooxigenasa. En el mercado se puede encontrar al
ibuprofeno bajo diferentes marcas.
Para qué se usa
Es común que
el ibuprofeno con receta se use para aliviar dolores menstruales o el dolor,
inflamación y rigidez provocados por la osteoartritis o la artritis reumatoide.
El de venta libre puede utilizarse para bajar la fiebre, calmar las migrañas,
reducir el dolor muscular, dental y de espalda, o las molestias del resfriado
común.
¿Empeora la COVID-19?
En el
contexto de la pandemia de enfermedad por coronavirus surgió información,
muchas veces contradictoria, señalando que el ibuprofeno agravaría la COVID-19.
Sin embargo, los investigadores señalan que hasta la fecha no existe evidencia
científica que respalde ese riesgo. Se cree que esto se debe a que el
ibuprofeno podría enmascarara los signos de infección y retrasar así un posible
diagnóstico.
Dosis
Normalmente
se recomienda que los adultos tomen 1.200 mg diarios (tres dosis de 400 o dos
de 600) en intervalos de cuatro a seis horas. Sin embargo, bajo supervisión
médica, la cantidad máxima de ibuprofeno para adultos es de 800 mg por dosis
llegando incluso a los 3.200 mg diarios. En niños la dosis es 5 a 10 mg por kg,
en un intervalo de seis a ocho horas, con una dosis diaria máxima de 30 mg/kg.
Cuando se
excede el consumo diario recomendado de ibuprofeno puede ocurrir una
sobredosis. Esto puede provocar visión borrosa, movimientos rápidos e
incontrolables de los ojos, zumbido en los oídos, diarrea, acidez estomacal,
náuseas, dolor de estómago, respiración lenta o dificultad para hacerlo, dolor
de cabeza, confusión, convulsiones, mareos y coloración azul alrededor de los
labios, boca y nariz.
Ibuprofeno vs paracetamol
Aunque
muchas veces se consume ibuprofeno y paracetamol de forma indistinta, los
expertos advierten sobre su uso antiinflamatorio, analgésico y antitérmico.
Mientras que el ibuprofeno se metaboliza en el cuerpo a través del riñón, el
paracetamol lo hace desde el hígado.
Advertencias
Por la forma
de metabolización, los expertos advierten que el ibuprofeno tiene riesgo
gastrointestinal y no debe usarse en pacientes con úlcera o problemas
estomacales e intestinales (muchas veces se aconseja consumirlo junto con un
protector gastrointestinal). Sobre el paracetamol, la advertencia se extiende,
pero para las personas que sufran daño hepático.
Si bien el
ibuprofeno es ampliamente tolerado por grupos diversos de la población, su
consumo se ha asociado a ciertos efectos secundarios: gases o distensión
abdominal, estreñimiento, diarrea, mareos, nerviosismo, aumento de peso
inexplicable, respiración entrecortada, hinchazón de abdomen, pies, tobillos y
piernas o fiebre.
También se
ha informado la aparición de ampollas, sarpullido, comezón, urticaria,
ronquera, cansancio excesivo, pérdida del apetito, coloración amarillenta en la
piel o los ojos, palidez, latidos cardíacos irregulares, dolor o dificultad al
orinar, visión borrosa, rigidez, confusión y agresividad. Ante cualquiera de
estos síntomas, deberás consultar a un profesional de la salud. HD
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