Presbítero, 13 de Marzo
Martirologio Romano: En
Oxford, en Inglaterra, beato Agnelo de Pisa, presbítero, que enviado por san
Francisco a Francia y después a Inglaterra, estableció allí la Orden de los
Hermanos Menores y promovió las ciencias sagradas. († c.1236)
Fecha de
beatificación: León
XIII el 4 de septiembre de 1892 aprobó su culto.
Agnelo de Pisa es
gloria no sólo de Pisa, su ciudad natal, sino de Oxford, donde murió en 1236. Recorrer,
tras sus pies descalzos su itinerario entre el Arno y el Támesis, es seguir una
de las etapas más importantes de la difusión del franciscanismo en
Europa.
El joven Agnelo
conoció a San Francisco en Venecia, y había sido uno de los muchos atraídos por
su palabra y por su ejemplo.
A los 17 años de
edad fue recibido en la Orden por el mismo San Francisco. Siguiéndolo descalzo
por amor de la Dama Pobreza, pronto mostró sus dotes de óptimo organizador y
realizador, a pesar de su modestia de verdadero franciscano, que conservó
durante toda su vida. Por esto, muy joven, tenía apenas 23 años, fue enviado a
Francia por el mismo San Francisco, con un grupo de hermanos destinados a
fundar los primeros conventos franciscanos en París.
Fray Agnelo fue el
primer custodio, o superior de las casas allí fundadas por él, dando pruebas de
gran celo y de ejemplar sabiduría. Por esto en el capítulo general de 1223, San
Francisco le encomendó una tarea todavía más exigente: la conquista espiritual
de todo un país, Inglaterra, fundando allí una Provincia Franciscana. Fray
Agnelo desembarcó en Dover con ocho compañeros, el 10 de septiembre de 1224.
Para finales de
aquel año, ya había fundado dos conventos: uno en Cornhill, cerca de Londres, y
el otro en Oxford. En los años siguientes las casas franciscanas se
multiplicaron en Inglaterra por sobre toda previsión. Fray Agnelo comprendió la
importancia de los estudios y de la enseñanza para el provenir de la Orden y de
su Provincia. Oxford, donde él fundó el segundo convento, era y es
todavía hoy el máximo centro universitario del país. Los
Dominicos ya habían abierto allí una casa de estudios; lo mismo hicieron pocos
años después los franciscanos con fray Agnelo, que invitó a enseñar teología
allí al mismo canciller de la Universidad, Roberto
Grossatesta. La escuela franciscana de Oxford pronto adquirió grandísima
importancia, y tal siguió siendo en los siglos siguientes.
Toda la provincia
franciscana de Inglaterra se hizo admirable por su virtud y su doctrina. Estos
éxitos sin embargo no disminuyeron la humildad de fray Agnelo, que no se
ensoberbeció ni siquiera cuando fue escogido como consejero del rey Enrique
III, ni cuando fue sabio mediador en las controversias políticas y
diplomáticas. Por obediencia aceptó la ordenación sacerdotal; como ministro
provincial fue a Asís para el capítulo de 1230; luego volvió a Inglaterra, por
petición de los obispos del país. Se estableció en el convento de Oxford, por
él mismo fundado. Poco después murió, a la edad de 42 años, en Oxford, en 1236.
La fama de santidad bien pronto rodeó a este inglés de Pisa, símbolo viviente
de la unidad espiritual de los dos países.
Su sepulcro en la
iglesia franciscana de Oxford fue destruido durante la persecución de Enrique
VIII.
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