“Ómicron es quizás menos grave en promedio, por supuesto, pero la
narrativa de que es una enfermedad leve es engañosa, perjudica la respuesta
general y cuesta más vidas”, dijo hace pocos días el titular de la OMS. Hay una buena respuesta para sus palabras:
el laboratorio Moderna informó que sus pruebas de fase 2 para una dosis de
refuerzo específica contra esa variante demuestran que es efectiva.
La variante Ómicron es la que más rápidamente se contagia, por lo
que es la predominante en el mundo. Hasta ahora sus efectos son menos graves
que las anteriores, especialmente Delta. Pero su gran velocidad de contagio
aumenta los casos de manera exponencial y lógicamente los casos de internación,
el gran peligro de la enfermedad. Hasta ahora, las vacunas han demostrado ser
eficientes en lo más importante: reducir el riesgo casos graves y muertes.
Un trabajo presentado en la ‘New
England Journal of Medicine’, una de las publicaciones científicas más
prestigiosas del mudo, proporciona una noticia muy alentadora. El trabajo dice que en un estudio piloto, “la
neutralización de la variante ómicron después del régimen primario de dos dosis
de la vacuna mRNA-1273 fue menor que la de las variantes D614G y beta”, pero la
clave está a continuación: “Aumentó sustancialmente después de una dosis de
refuerzo de la vacuna mRNA-1273”.
En un tuit del propio laboratorio, explicaron parte de ese artículo
científico. La primera línea de defensa contra la rápida propagación de la
variante Ómicron es una dosis de refuerzo. Además las pruebas avanzan en la
forma para evitar el mecanismo de ‘adaptación’ que tiene esta variante que le
permite un rápido contagio.
La opción efectiva del refuerzo
La
clave para seguir avanzando en la lucha contra la pandemia, y por lo menos
transformarla en una endemia como la gripe está en reducir al mínimo posible
las complicaciones de los contagios. El objetivo final, minimizar el riesgo
mortal.
Moderna
dice que los tranquiliza la persistencia de anticuerpos contra Ómicron seis
meses después del refuerzo aplicado en el estudio. Pero Ómicron es una amenaza
a largo plazo demostrada por su capacidad de ‘escape inmunitario’.
Es
por eso que el refuerzo específico es la llave para la tranquilidad. Las
vacunas de ARN mensajero son las más fáciles de adaptar a los nuevos desafíos
del coronavirus. Esto es igualmente promisorio para sí, definitivamente, el
Coronavirus pasa a ser una endemia. Un cambio de ingeniería genética permitirá
tener cada año, la adaptación de la vacuna para lograr el máximo posible de
inmunidad.
Desde
el laboratorio norteamericano dicen que estos ensayos demostraron que una dosis
de refuerzo de la vacuna ARN mensajero fue 20 veces más alto en su respuesta
inmunológica que los evaluados después de la segunda dosis.
Esto
reduce, por lo tanto, de manera sustancial el riesgo de una infección avanzada
sobre la variante que domina la pandemia en estos momentos. RAM
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