Obispo y
Mártir, 06 de Junio
Martirologio Romano: En Udine, Venecia, Italia, beato Bertrando,
obispo de Aquilea y mártir, trabajó en la formación del clero, alimentó con sus
bienes a los pobres en tiempo de escasez, defendió con tesón los derechos de la
Iglesia y, ya nonagenario, fue víctima de unos sicarios († 1350).
Fecha de beatificación: El papa Clemente XIII autorizó su culto en
1760.
Nació hacia el año 1260 en Saint Geniès en
Quercy (Aquitania, Francia), otros autores dicen que nació en la región de
Venecia. Estudió Derecho Civil y Canónico en la universidad de Toulouse, y en
el 1316 fue nombrado “utriusque iuris profesor”. En el 1316, fue nombrado por
el papa Juan XXIII, canónigo de Angulema y en el 1318, canónigo cantor de San
Félix en Toulouse; después archidiácono de Noyón y capellán papal.
Desde Aviñón, donde residía la corte pontificia,
fue enviado tres veces a Italia, la última fue a Roma, más larga y compleja,
para dirimir los litigios entre los Colonna y los Orsini, decidiendo confiar el
gobierno de la ciudad a dos senadores uno por familia; al mismo tiempo trató
los problemas con Roberto de Anjou, rey de Nápoles.
En 1334, regresó a Aviñón y pocos días después fue
nombrado patriarca de Aquilea por el papa Juan XXII, esa sede estaba vacante
desde hacía dos años; Bertrando tenía 74 años. Como obispo trabajó por el bien
de su clero, provisor de los pobres con sus propios bienes, defensor de los
derechos de la Iglesia. Trabajó para la canonización de santo Tomas de Aquino,
y de una forma menos evangélica por la guerra contra Venzone y otros enemigos
de su vasta diócesis. Convocó el primer concilio de obispos de su provincia
eclesiástica contra la usura en el 1335; en el 1339 el segundo concilio de
Aquilea y dos sínodos diocesanos en Cividale en Aquilea. Favoreció la expansión
de los dominicos, franciscanos, benedictinos y celestinos. Organizó el clero.
En 1346, con 86 años tuvo que viajar a Hungría con
la misión de pacificar la relación entre Luis el Grande, rey de Hungría y la
corte de Anjou de Nápoles. Durante su ausencia los condes de Gorizia intentaron
su independencia del patriarcado, pero no lo consiguieron. En 1348, los
señores feudales intentaron una nueva revuelta, y mientras Bertrando se encontraba
en Udine, fue sorprendido y asesinado por los hombres de Enrico de Spilimberg a
los 90 años. Sus restos reposan en la catedral de Udine.
Tenido por mártir, recibió culto popular, que
aunque no ha sido confirmado por la Santa Sede, pero sí recibió el permiso de
Clemente XIII, en 1760, que se rezase en las diócesis de Udine y Gorizia su
oficio como de confesor pontífice, con título de beato, o la inclusión en la
última edición del Martirologio Romano.
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