Un estudio de ámbito nacional realizado en Estados Unidos, publicado
en The New England Journal of
Medicine, muestra que
la vacunación de los niños de 5 a 11 años redujo las hospitalizaciones por
COVID-19 en más de dos tercios durante la oleada de la variante Ómicron y
protegió contra la enfermedad grave.
Aunque la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech estuvo disponible
en octubre para niños de 5 a 11 años, muchos padres dudaron en vacunarlos.
Hasta el 16 de marzo solo el 27% había recibido dos dosis de la vacuna, según
datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
El estudio, codirigido por Adrienne Randolph, del Hospital Infantil de
Boston y los CDC, también confirma que la vacunación redujo las
hospitalizaciones por COVID-19 en adolescentes de 12 a 18 años y protegió
contra la enfermedad grave, en línea con un estudio realizado a principios de
este año.
«La razón para que un niño se vacune contra la COVID-19 es prevenir las
complicaciones graves de la infección por el SARS-CoV-2, incluida la
hospitalización -resaltó Randolph-. Estos datos demuestran que la vacunación
reduce sustancialmente ese riesgo en los niños de 5 a 11 años. Y aunque la
vacunación proporcionó a los adolescentes una menor protección contra la
hospitalización por Ómicron frente a Delta, evitó la enfermedad crítica de
ambas variantes».
El estudio aprovechó los datos de la Red Nacional de Superación de
COVID-19, que Randolph lanzó en 2020. Incluyó a 1.185 niños con COVID-19 en 31
hospitales pediátricos de Estados Unidos: 918 adolescentes de 12 a 18 años y
267 niños de 5 a 11 años. El equipo también inscribió a pacientes de edad
similar que fueron hospitalizados por otras razones y sirvieron como controles.
El estudio abarcó desde julio de 2021 hasta el 17 de febrero de 2022,
durante las oleadas de Delta y Ómicron. En los niños de 5 a 11 años, los
beneficios de la vacuna solo pudieron evaluarse durante la oleada de Ómicron,
ya que la vacuna no fue aprobada para ellos hasta octubre de 2021.
En general, el 88% de los pacientes hospitalizados con COVID-19 no
estaban vacunados y el 25% presentaba enfermedad crítica que requería
intervenciones de soporte vital.
De los niños de 5 a 11 años hospitalizados con COVID-19, el 92% no
estaban vacunados. El 16% estaban en estado crítico, necesitando medidas de
soporte vital como la intubación. De estos, el 90% no estaban vacunados.
De los adolescentes de 12 a 18 años hospitalizados con COVID-19, el 87%
no estaban vacunados. El 27% tenía una enfermedad crítica, y de estos, el 93%
no estaba vacunado. Dos adolescentes murieron.
Basándose en sus observaciones, los investigadores calculan que entre
los niños de 5 a 11 años, dos dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech mostraron una
eficacia del 68% para prevenir la hospitalización durante la oleada de Ómicron.
Debido a que este grupo de edad solo fue elegible para la vacuna recientemente,
las cifras no fueron suficientes para evaluar la enfermedad crítica por
separado.
Entre los adolescentes de 12 a 18 años, la vacunación fue un 92% eficaz
contra la hospitalización por la variante Delta, y descendió al 40% con la
variante Ómicron. En cuanto a la prevención de la enfermedad crítica, la
vacunación fue un 96% efectiva para prevenirla durante la oleada de Delta y un
79% durante la de Ómicron.
«Esperamos que nuestros resultados ayuden a los padres a tomar la
decisión de vacunar a sus hijos y adolescentes contra la COVID-19 -afirmó
Randolph-. Los beneficios superan claramente los riesgos, ya que las
infecciones graves en la infancia pueden tener consecuencias a largo plazo». BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario