Cuando
algunos componentes de la sangre se espesan pueden convertirse en una especie
de gel llamado coágulo. Si esto ocurre, existe un mayor riesgo de que el flujo
sanguíneo se vea afectado, aumentando el riesgo de distintas afecciones, como
trombosis o embolia pulmonar. Conoce por qué ocurren los coágulos y qué puedes
hacer para prevenir su aparición.
Los coágulos
sanguíneos se forman cuando ciertos componentes de la sangre se espesan y
forman una especie de gel. En algunos casos, este proceso puede ser beneficioso,
por ejemplo, cuando ocurre como respuesta a una lesión o corte, bloqueando el
vaso sanguíneo lesionado y conteniendo el sangrado.
Sin
embargo, algunos coágulos se forman en el interior de las venas sin un buen
motivo y no se disuelven naturalmente. Esto puede requerir atención médica,
especialmente si se localizan en las piernas, pulmones o cerebro.
Normalmente,
a los coágulos sanguíneos que se forman en una vena profunda de las piernas o
muslos se los conoce como trombosis venosa profunda o TVP. Esta afección
puede causar serios problemas si el coágulo se desprende y dirige a los
pulmones, lo que se conoce como embolia pulmonar. También puede aumentar el
riesgo de infarto o derrame.
¿Por qué se forman coágulos en las piernas?
Entre las principales causas
de formación de coágulos en las piernas se encuentra:
·
Haber sufrido una fractura (de
cadera, pelvis o pierna).
·
Haber tenido COVID-19.
·
Haber tenido o tener cáncer.
·
Hacer largos viajes en auto, avión,
autobús o tren sin cambiar de posición
·
Pasar mucho tiempo sentado o
acostado.
·
Pasar mucho tiempo sin
moverse.
·
Ser obeso o tener sobrepeso.
·
Someterse a una operación
recientemente.
·
Tomar medicamentos que
promueven la coagulación de la sangre u hormonas, especialmente como método
anticonceptivo. Importante: no dejes de tomar cualquier medicamento del que
sospeches sin antes consultarlo con un profesional de la salud.
·
Tener 65 años o más.
·
Tener antecedentes familiares
de coágulos sanguíneos.
·
Tener diabetes.
·
Tener hematomas grandes.
·
Tener problemas del corazón.
·
Tener venas varicosas o
enfermas.
Es posible saber si se ha
formado un coágulo en la pierna si se experimentan los siguientes síntomas:
·
Dolor o entumecimiento en la
pierna.
·
Enrojecimiento de la piel en
la pierna.
·
Hinchazón repentina en la
pierna.
·
Sentir un punto caliente en la
pierna.
A su vez, la aparición de
alguno de estos signos pueden indicar la probable presencia de un coágulo que
se desprendió y llegó a los pulmones:
·
Desmayos.
·
Dificultad para respirar.
·
Dolor de pecho.
·
Fiebre leve.
·
Latidos cardíacos rápidos.
·
Tos, con o sin sangre.
¿Cómo evitar la aparición de coágulos?
Si
experimentas alguno de los síntomas antes desarrollados o sospechas que se
puede haber formado un coágulo en tu pierna, deberás consultar a un profesional
de la salud. Este te examinará y realizará un diagnóstico, para determinar el
mejor tratamiento. Generalmente, se recurre al uso de diluyentes de sangre o
anticoagulantes, que, como su nombre lo indica, impiden que la sangre se
coagule.
Sin embargo, los expertos
coinciden en que lo mejor que se puede hacer frente a este trastorno es
prevenirlo. Para ello, puedes adoptar distintas medidas sencillas:
·
Cambiar de posición a con
frecuencia, especialmente durante los viajes largos.
·
Controlar los niveles de
colesterol y triglicéridos, y presión arterial.
·
Elevar la parte de los pies de
la cama entre 10 y 15 cm (4 a 6 pulgadas), poniéndole abajo bloques o
libros.
·
Evitar mantenerse de pie o
sentado por más de una hora seguida.
·
Hacer los ejercicios que
recomienda el médico para favorecer la circulación.
·
Hidratarse correctamente,
bebiendo entre 2 y 2 ½ de agua al día.
·
Levantar las piernas,
eventualmente, 15 cm (6 pulgadas) por encima del corazón.
·
Mantenerse activo realizando
actividad física regularmente o a diario. Cualquier movimiento es de ayuda,
incluso caminar.
·
No fumar.
·
No usar almohadas bajo las
rodillas.
·
Prevenir golpes en las piernas
y evitar cruzarlas.
·
Reducir el consumo de sal,
tanto agregada como la que se encuentra en distintos alimentos o bebidas
procesadas.
·
Usar ropa, calcetines o medias
holgadas.
·
Usar medias especiales
(llamadas medias de compresión), si el profesional de la salud así lo
recomienda.
·
Tomar todos los medicamentos
que el médico recete. TV
No hay comentarios.:
Publicar un comentario