La empresa farmacéutica Merck,
en asociación con Ridgeback
Biotherapeutics, anunciaron este viernes 01-10, que una píldora
experimental “redujo significativamente el riesgo de hospitalización o muerte”
a causa de coronavirus en pacientes adultos, en un estudio cuya fase 3 fue
realizada, entre otros países, en Argentina.
El molnupiravir antiviral oral desarrollado por Merck y Ridgeback “redujo el riesgo de hospitalización o muerte en
aproximadamente un 50% en comparación con el placebo para pacientes con
COVID-19 leve o moderado en el análisis intermedio positivo del estudio de fase
3”, indicó Merck en un comunicado. El laboratorio precisó que el estudio de
fase 3 se llevó adelante en más de 170 lugares de distintos países, entre ellos
la Argentina, además de los Estados Unidos, Canadá, Rusia, Italia o Japón,
entre otros.
“Con estos resultados convincentes, somos optimistas de
que el molnupiravir puede convertirse en un medicamento importante como parte
del esfuerzo mundial para combatir la pandemia”, dijo Robert M. Davis, director
ejecutivo y presidente de Merck.
La píldora espera la autorización de la Administración de Medicamentos y
Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos. Además,
también será enviada a otros organismos de control para conseguir su
aprobación. Con este
medicamento, la empresa consiguió un gran avance en el tratamiento del
coronavirus ya que al tratarse de una píldora resulta más sencilla su
administración.
De acuerdo a lo que informó Merck,
el molnupiravir fue administrado a pacientes que ya habían contraído el virus,
mostrando su eficacia en la reducción de los casos graves pero también en el
tratamiento de las variantes virales Gamma, Delta y Mu.
“Dado que el virus continúa circulando ampliamente y
debido a que las opciones terapéuticas actualmente disponibles se infunden o
requieren acceso a un centro de atención médica, los tratamientos antivirales
que se pueden tomar en el hogar para mantener a las personas con COVID-19 fuera
del hospital son sumamente necesarios”, aseguró Wendy Holman, directora
ejecutiva de Ridgeback Biotherapeutics,
asociada a Merck.
En un comunicado difundido en su cuenta de Twitter, la empresa indicó
que “se necesitan con urgencia más herramientas y tratamientos para combatir la
pandemia de COVID-19, que se ha convertido en una de las principales causas de
muerte y continúa afectando profundamente a los pacientes”.
Además, detalló que el molnupiravir “es una forma experimental
administrada por vía oral de un potente análogo de ribonucleósido que inhibe la
replicación del SARS-CoV-2, el agente causante del COVID-19”. Y agregó que “se
ha demostrado que molnupiravir es activo en varios modelos preclínicos de SARS-CoV-2,
incluso para la profilaxis, el tratamiento y la prevención de la transmisión”. BP
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