FUEGO QUE NO QUEMA
Imagínate
la escena: veladoras de colores, amuletos, piedras, cuarzos, hierbas ‘místicas’,
y un par de niñas en una pijamada invocando al dios del viento para que su
energía haga que sus galanes les sean fieles de por vida. ¿Verdad que la
escenita parece de broma? Es más, si fuera alguna de ellas tu hermana, seguro
no pararías de burlarte toda una semana por lo absurdo que te resultó todo
aquél teatrito. Pero que me dirías si te aclaro que esa forma de ‘juego’ a la Sabrina
pero sin un gato parlanchín, realmente es una forma de brujería que se está
extendiendo por muchas partes del mundo bajo el inocente nombre de Wicca.
¿Quieres saber por qué?, sigue leyendo…
¿LA QUÉ? LA WICCA
Lo más probable es que te quedaste como yo cuando escuché por
primera vez el nombre; no entendí nada. Pues te cuento: la Wicca es un culto
neopagano que tiene su origen en el mundo anglosajón y se presenta como una
especie de ‘brujería buena’. No es ni una secta ni una organización con líderes
o estructuras precisas. Es simplemente una corriente de pensamiento esotérica a
la que se puede adherir cualquier persona sin un compromiso particular.
¿Y QUÉ TIENE DE RARA?
Para que veas dónde está lo peligroso de esta ‘inocente’
corriente de pensamiento, déjame decirte que de inocente no tiene nada, pues es
una mezcla de paganismo, magia y superstición. Además, se da una veneración
exagerada de la naturaleza, hasta el punto de ser divinizada y adorada (justo
lo que te causó risa de la escena de tu hermana).
Y la cosa no se queda ahí, también los seguidores de la Wicca
creen en la reencarnación, que consideran como una ‘evolución del alma’.
Practican una serie de ritos mágicos: desde encantamientos de amor hasta
ceremonias para enriquecerse o atraer el dinero. A veces, se dirigen a
espíritus, entidades no físicas o divinidades paganas, como quien reza al dios
astado (patas de cabra, cuerpo velludo, cornamenta de ciervo o macho cabrío).
¿Verdad que ya se puso fea la cosa?
¿POR QUÉ SE PRESENTA COMO ‘BRUJERÍA BUENA’?
Porque los seguidores de la Wicca dicen que no quieren el mal
para nadie y que rechazan el satanismo. Sin embargo, la Wicca no puede ser
considerada como un culto positivo. En algunos casos, proponen rituales con los
que se quieren ejercer poder sobre las personas. Sin embargo, como bien sabes,
los seres humanos no somos marionetas que podamos ser controladas según los
propios gustos.
Otro aspecto negativo es el de la superstición. Los
seguidores de la Wicca están convencidos de que las piedras, las hierbas y el
viento, contienen energías particulares capaces de producir efectos sobre la
vida cotidiana. De este modo, los seguidores de la Wicca acaban convirtiéndose
en esclavos de objetos, amuletos y talismanes.
¿A QUÉ SE DEBE SU ÉXITO?
Por desgracia, algunas películas y series de televisión se
han encargado de hacerla popular. Incluso algunas revistas hablan de ella con
frecuencia, proponiéndola como una especie de ‘religión alternativa’. A muchas
niñas les han querido vender la idea de convertirse en ‘brujas buenas’ y quedan
fascinadas por todo el show que implica. Así las ves como a tu hermana,
utilizando los rituales de la Wicca para resolver los problemas de su vida
cotidiana. A eso se debe que se encierren en su cuarto y preparen auténticas
ceremonias con velas, incienso y pequeños altares dedicados a alguna divinidad
rara.
¿Y QUÉ RIESGOS TIENE ESTO?
El riesgo que se esconde detrás de la Wicca es claro. Es la
invitación que te hacen a creer que existe una ‘magia buena’, una especie de
‘aliada’ para resolver todos tus problemas; muchas veces causados por la
soledad que experimentas, por tu alejamiento y falta de comunicación con tu
familia, alguna decepción amorosa, las dificultades en tus estudios o en tus
primeros pasos en el mundo del trabajo. Cuando estás solo es más fácil que seas
víctima de la magia y la superstición. Te agarras de todo; incluso de un
amuleto.
¿QUÉ EFECTO PUEDE TENER EN TU
COMPORTAMIENTO?
A largo plazo, existe el riesgo de que pierdas la noción de
compromiso; empiezas a confiar en algo ajeno a tu propia vida para resolver un
problema. Así, renuncias a comprometerte para alcanzar un objetivo, dejando todo
en manos de las presuntas ‘energías’, de algún ritual o amuleto. Es la ley del
‘quiero todo y cuanto antes’. ¿Me gusta una niña? En vez de conquistarla con
simpatía y dulzura, haces un rito mágico. ¿Tengo una duda sobre el futuro? En
vez de usar la cabezota para encontrar una solución inteligente al problema, te
abandonas en brazos de la Wicca. Lo mismo sucede con los exámenes en la escuela
y la universidad.
¿QUÉ HACER?
Si alguno de tus amigos(as) o tu hermana están metidos en la
Wicca, puedes ayudarlos con los siguientes tips.
+
Hazlos sentir seguros; invítalos a que
valoren los pequeños esfuerzos que hacen en su vida cotidiana para alcanzar un
objetivo particular. De esa manera, si quieren conquistar a una niña, no tienen
que comprar un amuleto, sino regalarle un ramo de flores.
+ Que acepten sus
propios límites; desgraciadamente, no pueden
tener todo en esta vida. Si no logran tener el amor de un(a) niño(a), no sirve
de nada recurrir a la Wicca para cambiar la situación. Deben aceptar ese
pequeño fracaso y volver a sumergirse en la vida de todos los días, buscando
con nuevo entusiasmo el verdadero amor.
+ Que superen sus miedos. Ser fuertes les
ayudará a afrontar mejor la vida, superando todas las incertidumbres y sin
necesidad de recurrir a las supersticiones de la Wicca. JMB
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