No importa si te
bañas a diario ni si tu casa está aseada: hay parásitos que pueden llegar a tu
piel y, si no tomas las medidas necesarias, quedarse a vivir en ella causándote
serias molestias, infecciones y enfermedades. Te contamos cuáles son algunos de
ellos y cómo puedes eliminarlos.
1. Pulgas
Si tienes mascotas, es posible que ya hayas tenido
algún encuentro con las pulgas. Les gusta vivir en gatos y perros, pero pueden
saltar a los humanos, ya que tienen sangre caliente y ese es su alimento
favorito. Sus picaduras son más comunes en las piernas y donde la ropa queda
ajustada al cuerpo (cintura, glúteos, muslos, el vientre bajo). Una crema de
hidrocortisona de venta libre al 1% aliviará la picazón.
2. Piojos (y
liendres)
Su nombre oficial es Pediculus humanus capitis, se alimenta de la sangre humana, vive en
el cuero cabelludo y pueden incluso ir hacia el cuello y detrás de las orejas. La Biblioteca Nacional de Medicina de
Estados Unidos dice que los piojos son del tamaño de una semilla de sésamo
y sus huevos, las liendres, pueden ser más pequeños que una escama de caspa. No vuelan, se arrastran y se contagian
por contacto cercano entre personas o al compartir sombreros o cepillos. Los más
afectados por estos parásitos son los niños. Para acabar con ellos todos en
casa se deben revisar, toda la ropa se debe lavar con agua caliente y se deben
lavar el cabello con un champú especial y pasarle un peine fino para quitar las
liendres y los piojos que podrían haber quedado.
3. Piojos
púbicos
Familia directa de los piojos de cabeza, estos
insectos diminutos se alojan en la zona vellosa de la región púbica y ponen sus
huevos allí, causando una molesta comezón que empeora en las noches. Se
transmiten a través del contacto sexual o con artículos como ropa, sábanas y
toallas. Los piojos púbicos
son difíciles de sacar, pero los Centros
para el Control de Enfermedades (CDC) tiene recomendaciones que pueden ser
de gran utilidad: lave el área infestada con una loción anti-piojos que
contenga 1% de permetrina o una crema con piretrinas y butóxido de piperonilo;
lava ropa, sábanas y toallas (agua a 130°) y sécala en una secadora a alta
temperatura.
4. Chinches
de cama
Son unos molestos insectos que se alimentan de
sangre humana y se meten entre tus sábanas, sin que te des cuenta. Sus
picaduras pueden provocar infecciones en la piel, como impétigo y celulitis
(que requerirán antibióticos), y también pueden causar trastornos de sueño,
estrés y ansiedad. Para acabar con
ellas, la Agencia de Protección Ambiental
de Estados Unidos recomienda que busques sus escondites (camas, costuras de
sillones, almohadones, pliegues de cortinas, tomas eléctricas y detrás de
cuadros), mantengas tu casa limpia y ordenada (usa aspiradora), laves bien tus
sábanas y cobijas y, si lo crees necesario, uses un producto pesticida
siguiendo las instrucciones en la etiqueta.
5.
Garrapatas
Hay unos 850 tipos de garrapatas y pueden llegar a
tu piel cuando caminas entre arbustos, plantas y pasto. Una vez que llegan, se
desplazan hasta lugares calientes y húmedos del cuerpo como las axilas, la
ingle y el cabello y adherirse con fuerza para chupar sangre. Algunas son tan
grandes como el borrador de un lápiz o tan pequeñas que es casi imposible verlas.
Es importante
eliminar estos parásitos porque pueden causarte afecciones como la fiebre por
garrapatas de Colorado, la enfermedad de Lyme y tularemia. En un estudio
reciente publicado en Journal of Medical
Entomology indicaron que rociar la ropa con un químico llamado permetrina
puede detenerlas y prevenir sus picaduras.
6. Ácaro de
la sarna
El doctor Juan Carlos Fuentes, del staff de HolaDoctor Consultas, explica que este
es un parásito que produce túneles dentro de la piel que la infectan, generan
mucha comezón y causan la sarna. En el mundo se registran millones de casos de
esta enfermedad cada año y se puede aliviar usando Ivermectina y
antihistamínicos; se recomienda hervir y lavar la ropa de cama y lavar los objetos
personales.
7.
Acanthamoeba
Esta es una pequeña ameba que vive en ríos, lagos,
jacuzzis, piscinas e incluso en el agua que circula por los grifos. Se puede
alojar en lentes de contacto y, en consecuencia, en los ojos, causando una
infección en la córnea. Los CDC estiman que el 85% de los casos ocurren en
usuarios de lentes de contacto (así sigan prácticas de higiene adecuadas) y es
con ayuda de un oftalmólogo que se puede sanar. HD
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