La
inflamación crónica se ha relacionado durante mucho tiempo con el cáncer. Pero,
según un estudio de la Universidad de Kanazawa, es posible que finalmente
hayan descifrado el código entre las dos y hayan allanado el camino para
tratamientos de cáncer más efectivos en el futuro.
Pero,
antes de que te alarmes, debes saber que la inflamación en el cuerpo es
perfectamente normal. De hecho, la inflamación en sí misma es una respuesta
fisiológica que hace que el tejido lesionado se cure.
Tu cuerpo comienza el proceso inflamatorio cuando los tejidos
dañados liberan sustancias químicas, lo que provoca que los glóbulos blancos de
tu cuerpo entren y hagan su magia. Pero la inflamación crónica es diferente.
Poco se sabe acerca de lo que la causa. Puede ser desencadenada por infecciones
que no desaparecen, o por reacciones inmunes anormales en tejidos normales, o
incluso por enfermedades comunes como la obesidad. En consecuencia, la inflamación
crónica puede causar daño a tu ADN, lo que lleva a un funcionamiento incorrecto
del sistema de replicación de tus células, por lo que el cáncer se crea en el
cuerpo cuando las células se duplican sin control y crean tumores.
La conexión
Cuando hay formas graves de inflamación en el cuerpo, no es fácil
para los investigadores estudiar las células dañadas primarias. Los tejidos
cancerosos inflamados contienen una mezcla no uniforme de células dañadas y
protectoras, lo que dificulta aún más el proceso. Aún así, los investigadores
de la Universidad de Kanazawa han descubierto un método que puede abordar esta
tarea.
Al centrarse en comprender la gastritis o la inflamación del
estómago, los investigadores de la Universidad pudieron aislar las células
primarias y estudiarlas con un láser de micro disección, un método que aísla
células específicas de interés de regiones microscópicas de tejidos, células y
organismos.
En su investigación, el equipo examinó el gen miR-I35B.
Curiosamente, el gen existe en niveles altos tanto en ratones como en humanos
con inflamación del estómago y puede llevar al desarrollo de células cancerosas
en el cuerpo, lo que lleva a los científicos a creer que, como mínimo, el gen
es un gran indicador del crecimiento de células cancerosas.
Además, el miR-I35B se comporta de manera similar a las células
cancerosas y puede propagarse y potencialmente evolucionar hacia el cáncer. Por
lo tanto, al investigar más a fondo qué es lo que impulsa la inflamación y los
genes que están configurando este proceso, los investigadores de la Universidad
de Kanazawa eventualmente esperan crear mejores herramientas de diagnóstico
para la detección temprana del cáncer.
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