Abad, 15 de
Febrero
Martirologio Romano: En Palazzuolo, en la Toscana, san Walfredo, abad, que después de
haber tenido cinco hijos, decidió, junto con su esposa, abrazar la vida
monástica (c. 765).
Fecha de canonización: El Papa Pío IX lo canonizó en el
año 1861 (culto confirmado).
Walfredo (Walfrido o Galfrido) della Gherardesca,
nació en Pisa, donde llegó a ser un próspero y estimado ciudadano. Se casó con
una joven de la que estaba profundamente enamorado y tuvo cinco hijos y, por lo
menos, una hija. Después de muchos años de matrimonio, Walfredo tenía dos
amigos -el uno era pariente suyo y se llamaba Gundualdo, el otro era un corso
llamado Fortis-, que vivían como él, en el mundo, pero se sentían también inclinados
a la vida religiosa. Juntos discutieron sobre el futuro y un sueño les llevó a
escoger Monteverde, entre Volterra y Piombino, para fundar un nuevo monasterio.
Determinaron seguir la regla benedictina de Monte Casino. Además de su propia
abadía de Palazzuolo, construyeron también, a veinticinco kilómetros, un
convento para mujeres, donde sus respectivas esposas y Ratruda, la hija de
Walfredo, tomaron el velo.
La nueva fundación atrajo muchos novicios. Al poco
tiempo, se contaban ya sesenta monjes, incluyendo a Gimfrido, el hijo
predilecto de Walfredo, y a Andrés, el único hijo de Gundualdo que, con el
tiempo, llegaría a ser el tercer abad del monasterio y escribiría la vida de
san Walfredo. Gimfrido era ya sacerdote, pero en un momento de tentación, huyó
del convento, llevando consigo hombres, caballos y documentos que pertenecían a
la comunidad. Walfredo, muy angustiado, envió algunos hombres a buscarle. Al
tercer día, orando con sus monjes por el arrepentimiento y el regreso de su
hijo, Walfredo pidió a Dios que enviase al joven una señal que durase toda su
vida y el mismo día, Gimfrido fue hecho prisionero y volvió arrepentido al
monasterio, pero con el dedo mayor mutilado al extremo que nunca más pudo
volver a servirse de él. Walfredo gobernó prudente y sabiamente la abadía
durante diez años. Gimfrido le sucedió en el gobierno y fue un magnífico
superior, a pesar de su antigua caída.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario