Si bien
podemos estar familiarizados con la vitamina K, no muchos de nosotros hemos
oído hablar de la vitamina K2, principalmente porque esta vitamina rara vez
recibe mucha atención general. Este poderoso nutriente juega un papel esencial
en muchos aspectos de la salud. De hecho, la vitamina K2 puede ser el “eslabón
perdido” entre nuestra dieta y varias enfermedades mortales.
¿Qué es la vitamina K?
Descubierta
en 1929, la vitamina K es un nutriente esencial para la coagulación de la
sangre. La vitamina fue descubierta por un dentista, Weston Price, quien
estudió la relación entre dieta y enfermedad en diferentes poblaciones. Durante
su investigación, también descubrió que las dietas no industriales (procesadas)
eran altas en algún nutriente no identificado, que parecía brindar protección
contra la caries dental y las enfermedades crónicas. Se refirió a este
misterioso nutriente como Activador X, que ahora se cree que es vitamina K2. La
vitamina K1 se encuentra en alimentos vegetales como las hojas verdes, mientras
que la vitamina K2 se encuentra en alimentos fermentados y animales.
¿Cómo funcionan las vitaminas K1 y K2?
El
grupo de la vitamina K funciona junto con el calcio, un mineral increíblemente
importante que construye material para los huesos y los dientes y desempeña un
papel crucial en todo tipo de procesos biológicos. Pero los roles de sus dos
tipos principales, la vitamina K1 y K2 son bastante diferentes, y muchos opinan
incluso que deberían clasificarse como nutrientes separados por completo.
Mientras que la vitamina K1 es utilizada principalmente por el hígado para
activar las proteínas de unión al calcio involucradas en la coagulación
sanguínea, la K2 se usa para activar las proteínas que regulan dónde termina el
calcio en el cuerpo.
Aquí
hay más beneficios de la vitamina K2, explicando por qué necesitamos esta
vitamina esencial.
1. Puede ayudar a
prevenir enfermedades del corazón
La
acumulación de calcio en las arterias alrededor del corazón es un factor de
riesgo enorme para la enfermedad cardíaca. En consecuencia, cualquier cosa que
pueda reducir esta acumulación de calcio puede ayudar a prevenir enfermedades
del corazón. Se cree que la vitamina K2 ayuda a prevenir que el calcio se deposite
en las arterias. Un estudio realizado
durante un período de 7 a 10 años en Rotterdam encontró que aquellos que tenían
la mayor ingesta de vitamina K2 tenían un 52% menos de probabilidades de
desarrollar calcificación de las arterias, y tenían un riesgo 57% menor de morir
de una enfermedad cardíaca.
Además,
otro estudio de
16,057 mujeres encontró que las participantes con la mayor ingesta de vitamina
K2 tenían un riesgo mucho menor de enfermedad cardíaca. Se encontró que por
cada 10 microgramos de K2 que consumían por día, el riesgo de enfermedad
cardíaca se redujo en un 9%. Por lo tanto, se concluyó que una mayor ingesta de
vitamina K2 está fuertemente asociada con un menor riesgo de enfermedad
cardíaca, mientras que la vitamina K1 parece ser menos útil a este fin.
2. Puede ayudar a mejorar la salud ósea y
disminuir el riesgo de osteoporosis
La osteoporosis es un problema común en los países occidentales y es
especialmente común entre las mujeres de edad avanzada, lo que aumenta
considerablemente el riesgo de fracturas. Hay bastante evidencia de ensayos
controlados de que K2 tiene beneficios importantes para la salud ósea. Un ensayo de 3 años en 244 mujeres posmenopáusicas encontró que las que
tomaban suplementos de vitamina K2 tenían disminuciones mucho más lentas en la
densidad mineral ósea relacionada con la edad.
Además, extensos estudios en
mujeres japonesas han mostrado beneficios similares, aunque usaron dosis muy
altas. De los 13 ensayos, solo uno no logró mostrar una mejoría significativa.
En siete de esos ensayos, se encontró que la vitamina K2 redujo las fracturas
vertebrales en un 60%, las fracturas de cadera en un 77% y todas las fracturas
no espinales en un 81%. Debido a estos hallazgos, los japoneses recomiendan
oficialmente la suplementación con vitamina K para la prevención y el
tratamiento de la osteoporosis.
3. Puede mejorar la salud dental
Los
investigadores han descubierto que la vitamina K2 puede mejorar la salud
dental. Sobre la base de estudios en animales, debido al papel que tiene la
vitamina K2 en el metabolismo óseo, es razonable suponer que también afecta la
salud dental. También se cree que las vitaminas A y D juegan un papel
importante aquí, al trabajar en sinergia con la vitamina K2.
4. Puede ayudar a combatir el cáncer
Con el cáncer en aumento, encontrar estrategias de prevención
efectivas es de suma importancia. Se han realizado varios estudios sobre la
vitamina K2 y ciertos tipos de cáncer. En dos ensayos clínicos, se sugirió que
la vitamina K2 reduce la recurrencia del cáncer de hígado y aumenta la
probabilidad de supervivencia. Un estudio observacional realizado en 11,000 hombres encontró que una ingesta
elevada de vitamina K2 estaba relacionada con un riesgo 63% menor de cáncer de
próstata avanzado, mientras que la vitamina K1 no tuvo ningún efecto.
Cómo obtener vitamina K2
Como seres humanos, podemos convertir parcialmente la vitamina K1 en
vitamina K2 en el cuerpo. Esto es útil porque la cantidad de vitamina K1 en una
dieta típica es 10 veces mayor que la de la vitamina K2. Pero, la evidencia
actual muestra que nos beneficiamos enormemente del consumo directo de vitamina
K2. Esta vitamina es producida por bacterias intestinales en el intestino
grueso y hay algunas pruebas de que los antibióticos de amplio espectro pueden
contribuir a la deficiencia de K2.
En la dieta moderna, sin embargo, el consumo promedio de este
nutriente importante es increíblemente bajo. Se encuentra principalmente en
ciertos alimentos fermentados y animales, que la mayoría de la gente no come
mucho, como el natto de habas de soja o en menor cantidad en el chucrut. Las
fuentes animales ricas incluyen mantequilla y manteca de cerdo criado al
aire libre, productos lácteos con alto contenido de grasa de vacas criadas en
extensivo (alimentadas con pasto), así como el hígado, especialmente el de
ganso, y otros órganos animales. Las yemas de huevo también son una buena
fuente de vitamina K2. Si bien es necesario realizar más investigaciones sobre
esta vitamina soluble en grasa, la investigación actual sobre la vitamina K2 y
sus beneficios para la salud son extremadamente prometedores.
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