Cada 6 de abril se celebra el Día Mundial de la
Actividad Física con el fin de fomentar el ejercicio, siempre de un modo
seguro, ya que mantenerse en movimiento es vital -no solo a nivel estético sino
también en cuanto a lo orgánico- pero debemos hacerlo tomando ciertos recaudos.
Se considera actividad física cualquier movimiento
corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. Según
la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física es el cuarto
factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial (6% de las muertes
registradas) y se estima que en la actualidad más del 80% de la población
adolescente a nivel global no tiene un nivel suficiente de esta actividad.
Además, se considera a la inactividad física como
la causa principal de entre un 21% y 25% de los cánceres de mama y de colon, el
27% de los casos de diabetes y aproximadamente del 30% de la carga de
cardiopatía isquémica.
¿Debemos
chequearnos antes de comenzar a realizar actividad física?
Según el Dr. Carlos Reguera, médico cardiólogo y
Jefe del Área de Medicina Preventiva de INEBA, «siempre es bueno evaluar
la aptitud física del paciente antes de realizar actividad física sin
incrementar riesgo. Y para ello se debe cumplir con diferentes pasos».
Para empezar, es importante realizar una consulta
cardiológica que incluya evaluación del paciente, interrogatorio y examen
físico. «Hay que tener en cuenta la historia familiar de enfermedad cardíaca y
muerte súbita, antecedentes cardíacos personales y los síntomas relacionados
con el ejercicio, síncope específicamente, dolor en el pecho y palpitaciones.
El examen físico incluye la medición de la presión arterial, la palpación de
pulsos y la auscultación dinámica, entre otros», explica el especialista.
Luego de esta consulta, los estudios son vitales.
El electrocardiograma y la prueba de esfuerzo son estudios básicos y de primer
orden que consisten en someter al paciente a un esfuerzo para evaluar la
respuesta cardiovascular. «En el caso de encontrarse hallazgos dudosos o
patológicos se podrá avanzar con estudios adicionales como ecocardiografía,
holter, o una resonancia cardíaca, por mencionar solo algunos», dice Reguera.
En la medida
justa
La ‘actividad física’ no debe confundirse con el
‘ejercicio’. Este es una variedad de actividad física planificada, estructurada,
repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el
mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. La actividad
física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan
movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del
trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de
actividades recreativas. Un nivel adecuado de actividad física regular en los
adultos reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente
cerebrovascular, diabetes, cáncer de mama y de colon, depresión y caídas;
mejora la salud ósea y funcional, y es un determinante clave del gasto
energético, y es por tanto fundamental para el equilibrio calórico y el control
del peso.
¿Cuánta
actividad física se recomienda?
Para niños y adolescentes de 5 a 17 años:
·
Practicar al menos 60 minutos diarios de actividad
física moderada o intensa.
·
Duraciones superiores a los 60 minutos de actividad
física procuran aún mayores beneficios para la salud.
·
Ello debe incluir actividades que fortalezcan los
músculos y huesos, por lo menos tres veces a la semana
Para adultos de 18 a 64 años:
·
Practicar al menos 150 minutos semanales de
actividad física moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física
intensa, o una combinación equivalente entre actividad moderada e intensa.
·
Para obtener mayores beneficios para la salud los
adultos deben llegar a 300 minutos semanales de actividad física moderada o su
equivalente.
·
Conviene realizar las actividades de
fortalecimiento muscular dos o más días a la semana y de tal manera que se
ejerciten grandes conjuntos musculares.
Para adultos de 65 años o más:
·
Practicar al menos 150 minutos semanales de
actividad física moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física
intensa, o una combinación equivalente entre actividad moderada e intensa.
·
Para obtener mayores beneficios para la salud estas
personas deben llegar a 300 minutos semanales de actividad física moderada, o
su equivalente.
·
Las personas con problemas de movilidad deben
practicar actividad física para mejorar su equilibrio y prevenir caídas por lo
menos 3 días a la semana.
·
Conviene realizar las actividades de
fortalecimiento muscular dos o más días a la semana y de tal manera que se
ejerciten grandes conjuntos musculares.
·
La intensidad con que se practican distintas formas
de actividad física varía según las personas. Para que beneficie a la salud
cardiorrespiratoria, toda actividad debe realizarse en periodos de al menos 10
minutos de duración.
«La actividad física regular de intensidad moderada
-como caminar, montar en bicicleta o hacer deporte- tiene considerables
beneficios para la salud. En todas las edades, los beneficios de la actividad
física contrarrestan los posibles daños provocados, por ejemplo, por
accidentes. Realizar algún tipo de actividad física es mejor que no realizar
ninguna. Volviéndonos más activos a lo largo del día de formas relativamente
simples podemos alcanzar fácilmente los niveles recomendados de actividad
física», concluye Reguera. BP
No hay comentarios.:
Publicar un comentario