Según una encuesta de la American Psychological
Association, los estadounidenses están más estresados que nunca y casi un
tercio cree que el estrés tiene un impacto negativo en su salud física y
mental. Si tienes alguno de los siguientes síntomas, es posible que el estrés
te esté enfermando.
1. Tienes urticaria
Si repentinamente empiezas con comezón y prurito
rojo, el estrés podría ser el culpable. Cuando experimentas estrés excesivo, tu
sistema inmunológico se desestabiliza y tu cuerpo comienza a liberar histamina
para combatir tus dolencias. Sin embargo, si tu estrés no desaparece,
desarrollarás una reacción alérgica que te provocará urticaria. Cuando tu
sistema inmunológico está debilitado por el estrés, tu piel también puede
irritarse por cosas a las que nunca fuiste sensible, como el frío, el calor,
las lociones, el jabón o el detergente para la ropa.
Qué hacer: coloca una toalla fría y húmeda en el área afectada. Si esto no
funciona, toma un antihistamínico.
2. Tu peso comienza a fluctuar
Shanna Levine, una médica de atención primaria e
instructora clínica de medicina en la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinaí
en la ciudad de Nueva York, dice que “el estrés provoca la liberación de la
hormona cortisol, que afecta la capacidad del cuerpo para procesar el azúcar en
la sangre, la forma en que se metabolizan la grasa, las proteínas y los
carbohidratos, lo que puede llevar a un aumento o pérdida de peso”. El estrés
también puede hacer que las personas coman en exceso.
Qué hacer: snack de nueces. La proteína te ayudará si estás
comiendo menos de lo normal y la fibra te llenará si has estado bebiendo
demasiado.
3. Sigues teniendo dolores de cabeza
Si rara vez sufres de dolores de cabeza, pero de
repente sigues teniendo dolores de cabeza fuertes, podría deberse al estrés.
Cuando estás estresado, tu cuerpo libera sustancias químicas que pueden causar
cambios en los nervios y los vasos sanguíneos del cerebro, lo que provoca
dolores de cabeza. Si eres propenso a las migrañas, el estrés puede
desencadenarlas o empeorarlas. También es común que tus músculos se tensen
cuando estás estresado, lo que también puede causar un dolor de cabeza.
Qué hacer: si no quieres tomar un poco de ibuprofeno, intenta
aplicar aceite de lavanda o aceite de menta en las sienes cuando empiece el
dolor de cabeza.
4. Tu estómago no funciona adecuadamente
El estrés puede interrumpir la función del tracto
gastrointestinal en más de una forma. Por ejemplo, puede hacer que el cuerpo
produzca más ácido digestivo, lo que lleva a la acidez estomacal. Según Deborah
Rhodes, doctora de medicina interna de la Clínica Mayo, “también puede retardar
el vaciado de los alimentos del estómago lo que causa gases e hinchazón e
incluso puede aumentar la cantidad de veces que se contrae el colon, lo que
provoca cólicos y diarrea”.
Qué hacer: tomar un antiácido de venta libre o tomar un poco
de té de jengibre.
5. Siempre estás resfriado
El estrés suprime el sistema inmunológico, lo que
hace que te sea mucho más fácil enfermarte y mucho más difícil combatir
los bichos. Investigadores de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh
infectaron a voluntarios con uno de los virus del resfriado, se encontró que
aquellos que declararon que estaban lidiando con muchas tensiones tenían el doble
de probabilidades de enfermarse que aquellos con menos problemas relacionados
con el estrés.
Qué hacer: un estudio encontró que los suplementos de zinc
pueden acortar la duración de un resfriado en aproximadamente un día si se
toman dentro de las 24 horas al empezar a sentirte enfermo. La meditación, el
ejercicio y dormir también pueden ayudarte a eliminar el estrés y estimular tu
sistema inmunológico.
6. Tienes acné otra vez
Pensaste que el acné era una cosa del pasado, pero
si tu cara se llena de repente de granos, el estrés podría ser la razón. Cuando
estás estresado tu cuerpo secreta más hormonas, como el cortisol, que hace que
las glándulas de la piel produzcan más aceite. Este exceso de aceite puede
quedar atrapado dentro de los folículos pilosos, junto con las células muertas
de la piel y la suciedad, produciendo granos.
Qué hacer: las cremas tópicas que contienen peróxido de
benzoilo o ácido salicílico pueden eliminar el acné si se aplican regularmente.
Para un enfoque más natural, puedes lavarte la cara con té verde o frotar un
poco de aloe vera puro.
7. Tu cerebro está difuso
El estrés también puede enfermarte mentalmente.
Demasiado de la hormona del estrés cortisol puede hacer que te sea mucho más
difícil concentrarte, causando problemas de memoria, así como ansiedad o
depresión.
Qué hacer: relajarte hasta que te recuperes. Practica cerrando los ojos, inhalando
y exhalando, concentrándote sólo en tu respiración.
8. Tu cabello se está cayendo
Perder algunas hebras de cabello es perfectamente normal,
pero el estrés puede empeorarlo. El estrés significativo empuja una gran
cantidad de folículos pilosos a lo que se conoce como una fase de reposo, y
luego unos meses más tarde, esos cabellos se caen. El estrés también puede
hacer que el sistema inmunológico del cuerpo ataque los folículos pilosos, lo
que provoca la pérdida de cabello.
Qué hacer: ser paciente. Una vez que tus niveles de estrés
hayan disminuido, tu cabello debería comenzar a crecer nuevamente. JQ
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