La hepatitis C es una infección viral que provoca
una inflamación del hígado. Puede ser leve, con pocos o ningún síntoma, o una
afección grave que puede causar daños al hígado, cirrosis, insuficiencia
hepática o cáncer de hígado. Entre el 75% y el 85% de las personas con
hepatitis C desarrollan una infección crónica, destacan expertos de la Fundación
Huésped.
La hepatitis C es una enfermedad que se puede curar
en poco tiempo y en más del 98% de los casos. El gran desafío consiste en que
se estima que en nuestro país portan el virus alrededor de 400 mil argentinos,
pero entre 6-7 de cada 10 lo ignoran. En este marco, la Asociación Buena
Vida lanza una campaña nacional de detección gratuita que llevará adelante
durante 2019. Recorrerán ciudades de varias provincias realizando testeos en
hospitales y centros de atención primaria.
Los dos
desafíos ante la hepatitis C
«El gran problema de la Hepatitis C en nuestro país
está dado por el enorme grado de subdiagnóstico de la enfermedad. Cientos de
miles no saben que tienen el virus», sostuvo Rubén Cantelmi, presidente de Buena
Vida.
Si uno porta el virus, pero no lo diagnostica y no
se trata, con el tiempo va avanzando el daño sobre el hígado y aumenta el
riesgo de desarrollar cirrosis, insuficiencia hepática, cáncer de hígado y
necesitar un trasplante. «Por el contrario, una vez que se llega al
diagnóstico, en nuestro país contamos con medicamentos que curan a más del 98%
de los pacientes, cualquiera sea el genotipo del virus que presenten, y cada
vez en menos tiempo, algunos en solo 8 semanas», agregó el Dr. Guillermo
Tsariktsian, Coordinador de Hepatología del Hospital Cosme Argerich y
miembro de la Asociación Buena Vida.
«Otro gran desafío que tenemos es que vuelvan al
médico todos aquellos que alguna vez fueron diagnosticados con el virus, pero
que andan por la vida sin preocuparse por la salud de su hígado, porque no
tienen ningún síntoma. Sabemos que son muchos y es fundamental que no dejen
pasar más tiempo. Hoy se pueden curar y, cuanto antes lo hagan, más chances
tendrán de no ver comprometida su salud futura», remarcó el Dr. Tsariktsian.
Contagio,
diagnóstico y control
Este virus se contagia por sangre contaminada y,
fundamentalmente, los contagios sucedieron antes de que el virus fuera
identificado en 1992 o antes de que se tomaran todas las medidas adecuadas de
esterilización (en centros de donación de sangre, centros médicos,
odontológicos, locales de realización de tatuajes o tratamientos de belleza).
Hoy es menos frecuente el contagio. Desde Buena Vida explican que la
gran mayoría de las personas se diagnostica por casualidad ante un chequeo de
rutina o una donación de sangre para algún familiar. Rara vez pueden
identificar en qué contexto contrajeron el virus, porque probablemente todos
estuvimos expuestos alguna vez a algún tratamiento de conducto o donamos sangre
o fuimos sometidos a alguna cirugía. Compartir jeringas o elementos cortantes
de higiene personal también son potenciales vías de contagio.
Síntomas,
prevención y tratamiento
La mayoría de las personas no tienen síntomas. En
la hepatitis C crónica, éstos pueden tardar hasta 30 años en desarrollarse.
Cuando aparecen, suelen ser un signo de que la enfermedad está avanzada. Los
síntomas incluyen: falta de apetito, molestias abdominales, náuseas y vómitos y
coloración amarillenta de la piel. Una vez que se produce la infección, los
análisis tardan entre 2 y 6 meses en detectarlo. Dado que no existen vacunas
para la hepatitis C, las formas de prevención tienen que ver con reducir el
riesgo de exposición al virus. Esto incluye usar preservativo en todas las
relaciones sexuales, no compartir agujas u otros elementos punzantes o
cortantes y exigir el uso de materiales esterilizados para cualquier
procedimiento que implique cortes o punciones.
Desde Fundación Huésped señalan que la
hepatitis C no siempre requiere tratamiento. En algunas personas, el sistema de
defensas eliminará la infección espontáneamente. En otras, no llegará a
producir daño hepático. Las personas con hepatitis C crónica deben consultar al
médico antes de tomar cualquier medicamento con receta o de venta libre y
evitar beber alcohol. En caso de necesitar tratamiento, éste puede curar la
infección. Esto depende de algunos factores tales como la cepa del virus y el
tipo de tratamiento.
Actualmente, existen nuevos medicamentos para la
hepatitis C eficaces, seguros y bien tolerados por los pacientes. En Argentina,
este tratamiento es gratuito para pacientes de alto riesgo que necesitan
tratamiento de manera urgente. BP
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