La OMS ha clasificado las enfermedades alérgicas
entre las 6 patologías más frecuentes, afectando aproximadamente al 25% de la
población mundial. Por su crecimiento continuo podría calificarse como una auténtica
epidemia no infecciosa del siglo XXI. Desde los Centros de Diagnóstico DIM,
señalan cómo detectarlas y tratarlas a tiempo.
Las enfermedades alérgicas deterioran notablemente
el desarrollo de las actividades normales de las personas: en lo laboral y
escolar pueden generar ausentismo. Son causa de accidentes de tránsito o de
trabajo, debido al insomnio, pérdida del olfato, gusto, entre otras. Llega a
afectar Incluso las actividades sociales, debido a las alteraciones estéticas
que se manifiestan en muchos casos, sobre todo por lesiones en la piel.
El Dr.
Jorge Szydlowski, médico alergista de los Centros de Diagnóstico DIM,
señala que el diagnóstico y tratamiento precoz mejora la calidad de vida de los
pacientes y evita futuras complicaciones.
El término alergia define un tipo especial de
respuesta inmunológica en exceso frente a sustancias que normalmente no inducen
reacciones en la mayoría de las personas. Se caracteriza por una reacción fuera
de lugar y suele englobar a pacientes que padecen enfermedades como: asma,
rinitis, conjuntivitis y algunas dermatitis.
Causas y
factores predisponentes:
Todas las personas pueden desarrollar alergias, los
más afectados son los niños y adultos jóvenes. Hay factores genéticos
predisponentes: la probabilidad de contraer alergias se eleva si alguno de los
padres o ambos, son alérgicos. Se calcula que si uno de los padres lo es, la
posibilidad de padecerla es aproximadamente 50%, si los dos lo son, aumenta al
70%.
Los factores ambientales son desencadenantes: en primavera
aumentan los síntomas de alergia, ya que aparecen los pólenes, que al ser
transportados por el aire impactan en la mucosa nasal y ocular produciendo
estornudos, picazón en la nariz y/o garganta, congestión nasal y secreción
nasal acuosa, tos, ojos rojos y llorosos. En otoño el aumento es debido a la
exposición de alérgenos intro ambientales como ácaros, pelos de animales y
algunos hongos.
Cualquier alimento puede provocar reacciones
alérgicas, en los menores de 5 años los más frecuentes son la leche y el huevo.
En los mayores son algunos frutos, especialmente los secos, las legumbres,
pescados y mariscos.
Algunos medicamentos producen alergias, los más
frecuentes son los antibióticos (en primer lugar, la penicilina), la aspirina y
los antiinflamatorios. También los esteroides, contrastes iodados para
radiografía, los anticonvulsionantes, algunos antihipertensivos, colirios y
hormonas, pueden desencadenar una reacción alérgica.
Hay insectos cuya picadura puede generar alergias
en algunas personas, como mosquitos, abejas o avispas.
Señales que
permiten detectar la presencia de una alergia:
1.- Rinitis alérgica: se
manifiesta por picazón nasal, secreción nasal acuosa, estornudos repetitivos y
obstrucción nasal.
2.- Conjuntivitis alérgica: picazón y enrojecimiento
ocular, lagrimeo.
3.- Asma bronquial: dificultad
respiratoria, tos seca, silbidos en el pecho, tos seca limitativa.
4.- En la piel pueden aparecer ronchas que no dejan marcas, y
producirse enrojecimiento, picazón y descamación (eczemas) de múltiples causas.
Es frecuente la inflamación de párpados, labios o lengua.
5.- En las alergias alimentarias sobre todo
en los niños puede haber síntomas digestivos como vómitos y diarrea.
Qué hacer
ante la presencia de los síntomas.
Cuando se presentan algunos de los síntomas o
señales, el paciente debe ser evaluado por un médico especialista, que le
realice un diagnóstico que permita identificar los agentes causantes de los
síntomas mediante estudios específicos. Con análisis complementarios de sangre,
de las vías respiratorias, radiología y el diagnóstico de certeza mediante test
cutáneos con extractos alergénicos que permitan conocer las causas.
Una vez detectada, se implementan las medidas para
evitar el consumo de las sustancias desencadenantes y en lo posible la
exposición del paciente a los alérgenos que generan la afección.
En caso de no poder evitar los alérgenos se indican
vacunas específicas que pueden ser administradas por vía oral o inyectable
mediante las cuales pueden modificarse la evolución de la enfermedad. BP
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